Primer encuentro de las redes de jóvenes de Zulia

Durante el encuentro, los participantes se beneficiaron de capacitaciones sobre la comunicación, el liderazgo, el trabajo en equipo y la resolución de conflictos.

Las redes de jóvenes se crean con el propósito de fomentar la participación significativa de los jóvenes en actividades que afecten su vida y la de su entorno.  © 2019/UNHCR FO

Cuarenta jóvenes de las comunidades Simón Bolívar I, Paraguaipoa, y Gran Sabana se dieron cita en el primer encuentro de redes de jóvenes en el estado Zulia, organizado por ACNUR y el Instituto Radiofónico Fe y Alegría.

Las tres redes de jóvenes, Hilos de Esperanza, Lazos de Amistad e Hijos de nuestra Tierra, se reunieron para coordinar acciones y construir estrategias conjuntas para el abordaje comunitario de los riesgos de protección de las personas de la comunidad. Entre estos riesgos, se encuentra la violencia sexual y de género, la violencia contra los niños y la separación familiar.

Las redes de jóvenes se crean con el propósito de fomentar la participación significativa de los jóvenes en actividades que afecten su vida y la de su entorno. Las redes permiten que los jóvenes expresen sus preocupaciones, opiniones y puntos de vista y participen y contribuyan de manera significativa en la vida de su comunidad.

Las redes movilizan a sus comunidades a través de actividades deportivas y culturales, como también sesiones informativas sobre la salud sexual y reproductiva, el embarazo a temprana edad, la violencia sexual y de género y el abuso infantil, entre otros temas, mitigando riesgos de protección identificados en sus comunidades.

Aunque algunos de los integrantes de las distintas redes nunca se habían conocido, llegaron al encuentro emocionados con el mismo propósito: adquirir nuevas herramientas y motivarse unos a otros para seguir desarrollando su labor de protección en las comunidades en donde habitan.

Durante el encuentro, los participantes se beneficiaron de capacitaciones sobre la comunicación, el liderazgo, el trabajo en equipo y la resolución de conflictos, permitiendo a los jóvenes generar herramientas y conocimientos para la implementación de proyectos comunitarios en 2020.

Las tres redes operan de forma autónoma, pero el encuentro brindó a los integrantes de las redes la oportunidad de evaluar el trabajo realizado en 2019, compartiendo experiencias, buenas prácticas y aprendizajes de actividades realizadas en sus comunidades respectivas y fortaleciendo la coordinación entre las redes. Juntos trazaron estrategias para futuros proyectos e identificaron actividades de protección que pueden trabajar en conjunto.

Angélica* de la red Hijos de Nuestra Tierra compartió: “ACNUR nos capacita y saca lo mejor de nosotros: personalidad, carácter, pasión, amor, compasión, paz, comprensión y convicción de nuestras comunidades y de esta sociedad. Mi finalidad y mi satisfacción son no solo ver, sino también contribuir a un cambio del odio al amor, de la tristeza a la alegría, de los problemas a la paz en la gente y en mi comunidad”.

“Hoy puedo decir que tengo sed de saber crear cosas nuevas para y por mi comunidad, trabajar con los ancianos y los niños y darles esperanza en cualquier circunstancia”, afirmó Andrés* de Hilos de Esperanza.

La inclusión es un principio fundamental que caracteriza las tres redes. Jóvenes de diferentes sexos, edades, culturas, etnias, municipios, creencias y orientaciones sexuales se unen con el objetivo común de mejorar las situaciones de cada una de sus comunidades y cambiarles la vida a otras personas en la misma forma en que sus propias vidas fueron transformadas.

Andreina* de Lazos de Amistad expresó, “Antes era una persona que solo pensaba en sí misma y a quien no le importaba el mundo. No tenía interés en socializarme con la gente, y menos aún me interesaba en las personas que necesitan ayuda.  Ahora me siento preparada y motivada para ayudar a personas que son como era yo, que callan y se ahogan en silencio, para que salgan adelante como yo lo pude hacer, sin importar los obstáculos”.

Mariela Mora, Asistente de Protección de ACNUR en Maracaibo, señaló que, mediante el empoderamiento de las redes comunitarias, se busca prevenir y mitigar riesgos de protección ya que los jóvenes que integran las redes, una vez capacitados, podrán identificar a personas en riesgo o con necesidades específicas, informarles sobre las rutas de atención disponibles y derivarlos a los servicios disponibles.

Daniel* de Hijos de Nuestra Tierra declaró, “Me siento feliz que todos juntos podamos ayudar a rescatar a esos jóvenes que han perdido la esperanza. Me siento feliz de tener una nueva vida y poder ayudar a que otros también la consigan”.

Estos 40 jóvenes retornan a sus comunidades con el propósito de apoyar a sus familiares, vecinos y compañeros, decididos a promover y ser parte de la transformación que anhelan para sus comunidades.

 

* Nombre cambiado por motivos de protección.