Informe reciente exhorta a dar prioridad y aumentar el apoyo a programas de protección humanitaria

Familia refugiada almuerza en un albergue temporal en el pueblo de Kariz-e-Meer, a las afueras de Kabul. Esta familia huyó de Kunduz, una ciudad al norte de Afganistán, luego de haber perdido su hogar a causa de los enfrentamientos.

Familia refugiada almuerza en un albergue temporal en el pueblo de Kariz-e-Meer, a las afueras de Kabul. Esta familia huyó de Kunduz, una ciudad al norte de Afganistán, luego de haber perdido su hogar a causa de los enfrentamientos.  © ACNUR/Andrew McConnell

Aún es necesario hacer mucho más para dar prioridad a los programas de protección humanitaria, así como apoyar y empoderar a las ONG locales y a la sociedad civil con el fin de responder a niveles de desplazamiento forzado nunca antes vistos y a la pandemia de COVID-19.

Lo anterior de acuerdo con el Informe de 2020 sobre la Centralidad de la Protección en la Acción Humanitaria, el cual fue publicado esta semana por el Clúster Mundial de Protección que lidera ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

El informe analiza el impacto que la pandemia, la violencia, los desastres, las crisis económicas y los sistemas de gobierno erosionados han tenido en la población civil desplazada y afectada por conflictos. Asimismo, considera cómo se han implementado, en distintas crisis, los programas de protección con los que se busca salvaguardar los derechos humanos y garantizar la seguridad.

Por otra parte, el informe ofrece diversas recomendaciones a donantes, actores humanitarios y comunidad internacional con el objetivo de mejorar su respuesta. Estas recomendaciones incluyen la necesidad de aumentar los fondos destinados a las actividades de protección, que crónicamente carecen de financiación (déficit del 50%), así como la necesidad de apoyar las respuestas locales.

A pesar de que juegan un papel esencial para brindar servicios de protección en contextos donde solo las organizaciones internacionales gozan de acceso humanitario debido a las medidas impuestas por la COVID-19 o debido a cuestiones de seguridad, las organizaciones humanitarias locales reciben apenas 9% de los fondos de protección.

En vista de que el surgimiento o resurgimiento de conflictos continúan poniendo en riesgo la vida y los derechos de la población civil, los proyectos del Clúster Mundial de Protección estiman que 150 millones de personas necesitarán protección internacional en 2022; la cifra incluye, entre otros, sobrevivientes de ataques y de violencia sexual, así como grupos y personas marginales y en desventaja que sufrieron algún trauma.

El informe completo está disponible en inglés aquí: https://www.globalprotectioncluster.org/2021/12/01/centrality-of-protection-in-humanitarian-action-2020-review/

Para obtener más información con respecto al informe, les invitamos a participar en el evento de lanzamiento, que tendrá lugar el 8 de diciembre a las 16:00 horas (CET): https://www.globalprotectioncluster.org/on-the-frontlines-insights-into-the-state-of-protection-in-2021

 

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El Clúster Mundial de Protección es una red de organizaciones no gubernamentales (ONG), organizaciones internacionales y agencias de la ONU que tienen el compromiso de ofrecer protección en crisis humanitarias, que incluyen desastres, conflictos armados y situaciones relacionadas o derivadas del cambio climático. ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, dirige el Clúster, en el cual convergen miembros, socios y comunidades que abarcan una amplia gama de actividades de protección dentro de cuatro ejes especializados de responsabilidad: protección de la infancia, violencia de género, vivienda, tierras y propiedades, y acción minera.