ACNUR interesado por los niños en movimientos migratorios mixtos que atraviesan México

Dozens of child protection officers in Mexico work to ensure the rights of unaccompanied minors caught in the south-north mixed migration flows. [for translation]

A group of young people hop a freight train in southern Mexico, hoping to eventually sneak their way into North America. [for translation]  © ACNUR/M.Hoffmann

CIUDAD DE MÉXICO, México, 12 de noviembre (ACNUR) – Mientras más y más personas utilizan México como antesala para intentar llegar a Norteamérica, la Agencia de la ONU para los Refugiados y sus contrapartes han aumentado el monitoreo de este flujo migratorio en un intento por detectar a las personas que necesitan protección internacional, especialmente los niños.

Los menores no acompañados serán uno de los temas a discutir el jueves y viernes de la próxima semana en Costa Rica durante la Conferencia Regional sobre la Protección de Refugiados y la Migración Internacional en las Américas. El ACNUR ha destinado importantes recursos y tiempo a este tema. Los niños representan el 8 por ciento de todos los migrantes indocumentados que han sido interceptados y asegurados por las autoridades migratorias en México, buena parte de ellos en el sur del país. Mientras la mayoría de ellos buscan reunirse con sus familias en los Estados Unidos o Canadá, algunos han huido de la persecución o el conflicto, lo cual significa que hay personas del interés del ACNUR.

En los últimos tres años, el Instituto Nacional de Migración de México ha nombrado 170 Oficiales de Protección a la Infancia, como Grecia Campos, para garantizar los derechos de los menores no acompañados inmersos en las corrientes migratorias mixtas de sur a norte. Los oficiales han sido capacitados para detectar y responder a las necesidades más urgentes de los menores asegurados, y facilitar la presentación de solicitudes de la condición de refugiado.

"Para mí ha sido una experiencia muy bonita ayudar a estos muchachos", dijo Campos, quien trabaja en Villahermosa, la capital del estado sureño de Tabasco, uno de los principales puntos de la migración indocumentada. Anteriormente una agente federal, esta licenciada en sociología se ha especializado en la protección de niños que buscan y necesitan asilo.

Es un trabajo muy importante, como señala Fernando Protti-Alvarado, Representante del ACNUR en México. "Hemos visto que, muchas veces, los potenciales solicitantes de asilo no saben que tienen derecho a solicitar la condición de refugiado o desconocen los mecanismos existentes para hacerlo".

Esto es especialmente cierto en el caso de los niños que viajan dentro del casi medio millón de personas que se estima atraviesan o intentan atravesar México, a través de rutas migratorias irregulares cada año. En los primeros nueve meses del año, más de 56,000 migrantes indocumentados fueron asegurados por las autoridades mexicanas.

"La mayoría de los casos que llegan aquí son niños, entre los 15 y los 17 años, pero también hemos tenido casos de niñas de 13 años. Una vez hubo una chica de 14 años que viajaba con su bebé de ocho meses de edad", explicó la Oficial de Protección a la Infancia Campos. "Un 70 por ciento de los menores son hondureños, y el resto guatemaltecos y salvadoreños", agregó.

Por su parte, el ACNUR tiene un programa permanente de formación para capacitar a los oficiales de migración y a Oficiales de Protección a la Infancia sobre cómo ayudar a los niños refugiados no acompañados o aquellos que necesitan protección.

"Cuando tomé el curso de capacitación, pensé que jamás iba a ver un caso de refugio, pero al poco tiempo me encontré con el caso de un muchacho guatemalteco que traía un balazo en el brazo y había sido perseguido por pandilleros cuando no quiso unírseles", dijo Campos. "Al final fue reconocido como refugiado, pero al principio . . . él era muy callado, no hablaba. Así que tuve que ser paciente y esperar a que me tuviera confianza".

Los Oficiales de Protección a la Infancia deben llenar un cuestionario con la información de todos los niños no acompañados sobre los riesgos que podrían enfrentar si fueran devueltos a sus países de origen, cómo son tratados por sus padres, si fueron víctimas de algún tipo de violencia, para detectar posibles casos de trata y sobre cualquier maltrato que han sufrido durante su viaje.

"Las historias que uno oye son muy conmovedoras" comentó Campos. "No se imagina las situaciones que estos niños han tenido que enfrentar".

Además de Tabasco, el ACNUR monitorea los movimientos migratorios mixtos en otros estados del sur de México, como Chiapas, Quintana Roo y Oaxaca, de donde provienen casi el 60 por ciento del total de las solicitudes de la condición de refugiado que han sido presentadas este año.

Actualmente México alberga alrededor de 1,200 refugiados. Muchos de los recién llegados vienen de Colombia y Haití, mientras que otros pocos provienen de África y Asia, especialmente Medio Oriente.

Por Mariana Echandi, en la Ciudad de México, México