El ACNUR reitera su compromiso con la prevención de la violencia sexual

UNHCR chief António Guterres stresses commitment to prevention of sexual violence, saying it needs a personal as well as a collective response. [for translation]

A group of refugee women wait to see the doctor in a Bangladeshi camp. Forcibly displaced women are vulnerable to abuse. [for translation]  © ACNUR/G.M.B.Akash

GINEBRA, 25 de Noviembre (ACNUR) – El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, destacó el miércoles el compromiso total de la organización con la prevención de la violencia sexual que, en su opinión, necesita una respuesta tanto a nivel personal como colectivo.

"La violencia de género es una de las tendencias más virulentas, culturalmente endémicas y persistentes en el mundo", destacó Guterres en un mensaje especial dirigido al personal con motivo de la celebración del inicio de los 16 Días de Activismo para Eliminar la Violencia contra las Mujeres, una campaña internacional que se celebra cada año y que tiene su origen en el primer Instituto Internacional para el Liderazgo Global de las Mujeres (Women's Global Leadership Institute) en 1991.

"La violencia sexual es una forma brutal de una agresión física y psicológica que tiene su origen en la desigualdad de género existente no sólo en las zonas de conflicto, sino también en nuestra vida cotidiana", señaló el Alto Comisionado, quien describió la violencia sexual como una importante preocupación en materia de seguridad a nivel mundial.

"La persistencia de este tipo de violencia pone en riesgo la paz y la seguridad y quebranta los lazos comunitarios y familiares. Esta forma de violencia requiere una respuesta tanto a nivel personal como colectivo", subrayó, añadiendo: "La prevención de la violencia sexual sigue siendo una de nuestras principales prioridades".

António Guterres indicó que la prevención y la respuesta a la violencia sexual y de género están cada vez más integradas en los esfuerzos llevados a cabo por ACNUR en materia de protección física, de la salud, de acceso a ayuda psicosocial y justicia, de autosuficiencia económica, empoderamiento social y soluciones duraderas.

El Alto Comisionado prometió que la Agencia de la ONU para los Refugiados "asistirá cada vez más a los estados, conjuntamente con otras agencias de la ONU, en sus esfuerzos para prevenir la violencia sexual, proteger a las personas y ofrecer soluciones a las víctimas".

Los trabajadores de ACNUR en la sede en Ginebra y en el terreno van a desarrollar un amplio número de actividades durante estos 16 días, que este año giran en torno al lema: "Comprométete. Actúa. Exige. Podemos terminar con la violencia contra las mujeres". En la sede se ha organizado una exposición sobre víctimas de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual, con el fin de dar a conocer las iniciativas de ACNUR destinadas a promover la igualdad de género en los asentamientos de refugiados.

El Alto Comisionado también se dirigirá al personal y se efectuarán diferentes presentaciones por parte de los representantes de Acción ONU (UN Action), una red de 12 agencias de la ONU que trabajan por el fin de la violencia sexual en los conflictos, así como por parte de representantes de la Campaña del Lazo Blanco, una organización centrada en la movilización de los hombres para acabar con la violencia contra las mujeres.

La gravedad de la violencia y de la discriminación contra las mujeres también queda patente en todo el mundo. Los titulares de prensa recientes muestran un abuso tras otro: en Australia, 16 jugadores de fútbol han sido arrestados por violar a una joven de 18 años; en Somalia, una mujer divorciada ha sido lapidada hasta la muerte por adulterio; en Holanda, el ex-líder serbio-bosnio Radovan Karadzic se enfrenta a un juicio por crímenes contra la humanidad, entre los que se incluyen las violaciones sistemáticas.

La última década, paralelamente, ha sido testigo de un nuevo uso táctico de la violencia sexual en los conflictos. En el año 2001, por primera vez las violaciones masivas y la esclavitud sexual en tiempos de guerra fueron consideradas como un crimen contra la humanidad por el Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia.

Más recientemente, un informe de 18 organizaciones colombianas de mujeres a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos ha señalado un alarmante incremento de la violencia sexual cometida por las fuerzas de seguridad de los estados durante los últimos cinco años. En la República Democrática del Congo, uno de los países con la mayor tasa de violaciones del mundo, los grupos armados envían mensajes a las localidades que comienzan con: "Violaremos a sus mujeres y niñas".

Estando la violencia sexual claramente integrada en los objetivos militares, las Resoluciones 1820 y 1888 del Consejo de Seguridad de la ONU sobre "Mujeres, Paz y Seguridad" y las iniciativas resultantes, constituyen la piedra angular en la lucha contra la violencia sexual.

António Guterres ha indicado que las resoluciones, adoptadas en 2008 y 2009 respectivamente, representan el compromiso más claro de la comunidad internacional para combatir la violencia sexual en los conflictos. Sin embargo, la violencia de género no es tan sólo el problema de unos pocos estados conflictivos.

Durante estos 16 días también se celebran otras jornadas internacionales como el Día Internacional de Defensa de los Derechos de la Mujer (29 de noviembre), el Día Mundial de la Lucha contra el Sida (1 de diciembre), el Día Internacional de las Personas con Discapacidad (3 de diciembre) y el Día Internacional de los Derechos Humanos (10 de diciembre).