El ACNUR emite directrices para contrarrestar la discriminación e la intolerancia

Racism and xenophobia pose increasing challenges to the protection of refugees and asylum-seekers [for translation]

Refugees and asylum seekers in South Africa receive meals at an emergency shelter set up after they were driven from their homes by xenophobic attacks. [for translation]  © ACNUR/J.Redden

GINEBRA, 22 de diciembre (ACNUR) – La agencia de las Naciones Unidas para los refugiados elaboró una estrategia para contrarrestar el racismo y la xenofobia, que la organización indica como causas frecuentes de huida y amenazas a los esfuerzos del ACNUR para proteger a los solicitantes de asilo, refugiados y apátridas.

"La xenofobia y el racismo son a menudo origen de discriminación e intolerancia contra los solicitantes de asilo y los refugiados", dijo Volker Türk, director de la División de Protección Internacional del ACNUR. "Muchas oficinas del ACNUR han identificado actitudes públicas negativas hacia las personas de interés como un obstáculo significativo a la provisión de protección internacional".

Las directrices indican que el miedo al "otro" normalmente subyace a sentimientos racistas e intolerantes. Este temor ha sido agravado por la actual crisis económica mundial y el deterioro del entorno político y social en algunos países. Estos factores plantean nuevos desafíos para la protección de las personas de interés del ACNUR.

Las directrices invitan a controlar las señales de intolerancia, como la discriminación racial, y a perseguir los crímenes de odio. Los motivos subyacentes a la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia, como el aumento de la inmigración o el desempleo elevado, deben entenderse también el fin de desarrollar contramedidas eficaces.

El ACNUR también debe evaluar si las actitudes intolerantes tienen consecuencias sobre su labor de protección, por ejemplo, si son puestas en marcha políticas restrictivas que crean nuevos obstáculos a los solicitantes de asilo o producen un aumento de los crímenes de odio.

Cambiar las actitudes intolerantes es una tarea demasiado grande para una sola organización. Para luchar eficazmente contra el racismo y la xenofobia, las directrices invitan a involucrar una amplia gama de sujetos, tales como los gobiernos, los agentes de la ley, los organismos de las Naciones Unidas, las organizaciones no gubernamentales y los medios de comunicación.

Las comunidades interesadas también deben ser incluidas en todas las etapas del proceso. Fomentar la participación de las comunidades potencialmente hostiles puede desempeñar un papel clave en la superación del "miedo al otro"que subyace a la xenofobia. El apoyo a las personas que son víctimas del racismo y la intolerancia también debe ser una prioridad.

"El racismo, la xenofobia y la intolerancia son amenazas serias a la protección de los refugiados, solicitantes de asilo y apátridas", dijo Türk. "El ACNUR y sus socios están trabajando duro para hacer frente a este desafío, pero queda mucho por hacer".