Otras 80.000 personas huyen del noreste de Sri Lanka tras la derrota tamil a manos del ejército

Si bien los combates entre el ejército de Sri Lanka y los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil parecen llegar a su fin, los desafíos del trabajo humanitario están lejos de concluir.

A Tamil woman squats in front of other civilians as they stand in line to receive food and supplies in a refugee camp located on the outskirts of Vavuniya in northern Sri Lanka earlier this month. [for translation]  © Reuters

COLOMBO, Sri Lanka, 19 mayo de 2009 (ACNUR) – Si bien los combates entre el ejército de Sri Lanka y los Tigres de Liberación de la Tierra Tamil (LTTE) parecen llegar a su fin, los desafíos del trabajo humanitario están lejos de concluir. Según los últimos números, unas 80 mil personas huyeron recientemente de la zona de conflicto en el noreste del país, con lo cual el número total de desplazados por el conflicto llegó a 280 mil.

Los civiles que escapan de las áreas de combates padecen enfermedades, hambre, y sufren de malnutrición y deshidratación. Además, este reciente flujo de personas complicará aún más la situación actual en los campos de desplazados internos, que ya están casi desbordados, en los distritos de Vavuniya, Jaffna y Trincomalee.

Unas 230 mil personas ya fueron registradas y albergadas en los 41 campos actuales distribuidos en cuatro distritos. Pero otras 50 mil personas están siendo registradas y esperan para ser transportadas a los campamentos. Por eso, el ACNUR planea montar 10 mil carpas adicionales de emergencia para acomodar a las nuevas personas que vayan llegando. Por el momento, el stock existente de carpas y elementos de asistencia son suficientes para responder a las necesidades inmediatas de los desplazados, pero es probable que pronto sea escaso.

A su vez, la agencia reiteró el pedido al gobierno para tomar medidas urgentes a fin de mejorar las condiciones de vida en los campos que actualmente albergan a desplazados internos y asegurar el acceso a los sitios de Vavuniya, ya se ha visto fuertemente restringido en los últimos días. "El hecho de que no podamos acceder a los campos afecta nuestra capacidad de monitorear la situación y distribuir la asistencia", advirtió Ron Redmond, vocero del ACNUR. "Esperamos que esto cambie rápidamente".

Uno de los mayores desafíos lo representa el descongestionamiento de los campos. Concretamente, el ACNUR solicitó al gobierno de Sri Lanka que destine más tierras para la construcción de campos de emergencia, instalaciones sanitarias y de agua, así como también que ponga a disposición edificios públicos en Vavuniya, Jaffna, Mannar y Kilinochchi para los nuevos desplazados internos.