ACNUR ampliará el programa de generación de confianza en favor de los refugiados saharauis

UNHCR chief Guterres secures agreement from key players to expand confidence-building measures for Sahrawi refugees from Western Sahara. [for translation]

High Commissioner António Guterres meets Saharawi women on his way to a UNHCR-funded project in Tindouf. [for translation]  © ACNUR/M.Echeverria

GINEBRA, 15 de Septiembre (ACNUR) – El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres, concluyó este fin de semana una visita al Norte de África tras haber cerrado un acuerdo para ampliar las medidas de generación de confianza en favor de los refugiados saharauis del Sáhara Occidental. Durante su misión también se reunió con algunos de los refugiados saharauis en el suroeste de Argelia y trató asuntos relacionados con el asilo con los dirigentes marroquíes y argelinos.

La misión de 5 días comenzó en Argelia el pasado martes y llevó a Guterres a visitar Marruecos y Sáhara Occidental. Durante su viaje, dirigentes de Argelia, Marruecos y de los saharauis aceptaron la propuesta de dar un impuso al actualmente modesto, aunque importante, Programa de Generación de Medidas de Confianza lanzado en 2004 por ACNUR en beneficio de los saharauis de Sáhara Occidental.

El programa, que incluye visitas familiares y servicio telefónico, tiene el objetivo de poner en contacto a los refugiados saharauis de los campamentos en la árida región argelina de Tindouf y sus familiares en el Sáhara Occidental. A finales de julio se habían beneficiado de las visitas familiares, más de 8.750 personas, de entre unos 41.000 solicitantes.

Las diferentes partes acordaron retomar la propuesta de ACNUR de permitir a los beneficiarios realizar el transporte para las visitas familiares por vía terrestre, en lugar de tan sólo por aire. La utilización de la ruta por carretera más directa, que atraviesa Mahbas, hacia las ciudades de destino en Sáhara Occidental permitiría a más personas visitar a sus familias – unas 4.400 por año frente a las 2.000 al año que se han beneficiado del programa aéreo.

ACNUR alegó que el principal beneficio sería de carácter humanitario, al reunir a familias tras largos períodos de separación.

Los refugiados saharauis comenzaron a llegar a Argelia en 1976, tras la retirada de España del Sáhara Occidental y el inicio de las luchas por su control. Muchos de los refugiados saharauis en Argelia llevan viviendo durante más de 30 años en los campamentos de Tindouf.

Guterres señaló que ACNUR no podría solucionar los problemas de los saharauis al tratarse de un asunto político. "El exilio es como una neumonía, se necesitan antibióticos para tratarla. En este caso, el antibiótico es la solución política, aunque yo no puedo ofrecerla. Tan sólo tengo aspirinas para aliviar parte del dolor", indicó.

Con esta misión, Guterres se ha convertido en el segundo Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados en viajar a Tindouf y en reunirse con los refugiados saharauis. António Guterres escuchó atentamente a los relatos de miseria y privaciones, y señaló que era importante atraer la atención de la comunidad internacional hacia sus necesidades.

Durante su visita a Sáhara Occidental, Guterres se reunió con un grupo de 33 refugiados saharauis que acababan de llegar en avión desde Argelia con la misión de la ONU en Sáhara Occidental para realizar una visita familiar. Una mujer le contó que iba a ver a su padre por primera vez en su vida, ya que sus padres se vieron separados por el conflicto antes de que ella naciera. A su marcha llegó otro grupo de 35 saharauis que habían volado a Argelia para conocer a sus familiares refugiados en los campamentos.

Entretanto, durante su encuentro con los principales representantes en Argelia y Marruecos, entre ellos los primeros ministros de ambos países, Guterres animó a ambos gobiernos a establecer sistemas de asilo eficaces que sean capaces de detectar a las personas con necesidad de protección internacional en el marco de los flujos migratorios mixtos.

Al Alto Comisionado señaló a los representantes de los donantes en Rabat y Argel la importancia para la comunidad internacional de continuar prestando un apoyo constante, dado que el asunto de los refugiados saharauis ha pasado desapercibido durante los últimos años.

La visita de Guterres se produjo durante el mes de ayuno islámico del Ramadán y manifestó que no se trataba de una coincidencia. El Alto Comisionado dijo que quería expresar su solidaridad con los refugiados y países de acogida musulmanes durante este periodo especial.

Por Reem Alsalem, en Ginebra