Pakistán: Miles de personas se trasladan a Quetta en búsqueda de protección

Decenas de miles de personas han buscado cobijo en Quetta, una ciudad en el sur de Pakistán, tras haber huido de la provincia vecina de Sindh para escapar de las inundaciones.

Un niño camina frente a una de las tantas carpas del ACNUR levantadas en los suburbios de Quetta para las personas desplazadas provenientes de Sindh.  © ACNUR/D.A.Khan

QUETTA, Pakistán, 23 de agosto (ACNUR) – Decenas de miles de personas han buscado un refugio en la ciudad de Quetta, al sur de Pakistán, tras haber huido de sus lejanos hogares en la provincia vecina de Sindh a raíz de las alertas de inundación.

"Escuché los anuncios de evacuación en la radio. Nos pidieron abandonar el pueblo en un plazo no mayor a las tres horas," dijo Hazar Khan, un residente de Jacobabad en Sindh, en un campamento de emergencia levantado por las autoridades provinciales en los suburbios de Quetta.

Como muchos otros en Quetta, él nunca se había alejado tanto de su zona de residencia, a unos 300 kilómetros de allí. Los civiles desplazados han estado llegando desde los distritos vecinos de las provincias de Balochistán y Sindh. "No hay tiempo para pensar en nada más que en nuestra seguridad. Tomé a los niños, alquilé un vehículo que me costó cinco veces más caro que lo habitual, y dejé mi casa sin nada de equipaje, comida o ropa extra," dijo Khan.

Tras las órdenes de evacuación, las aguas de la inundación avanzaron sobre ciertas partes de Sindh, incluyendo Jacobabad y la vecina Balochistán, donde los pueblos de Nasirabad y Jaffarabad fueron particularmente afectados. A principio de mes, las inundaciones en el norte del país arrasaron a cientos de aldeas, causando el desplazamiento de millones de personas en las provincias de Khyber Pakhtonkhuwa y Punjab.

En el caso de Quetta y ante los pedidos de evacuación, las personas han tenido que arreglárselas para encontrar un lugar más seguro, mientras que los costos del transporte público y privado se han disparado debido a la demanda y a los altos precios del combustible. Algunas personas contaron que gastaron todos sus ahorros para pagar por un aventón, mientras que otros llegaron en tractores y remolques.

En estos momentos alquilar un camión para trasladar a dos o tres familias y sus pertenencias desde Jacobabad a Quetta, cuesta 80.000 rupias (casi US$1.000), valor que triplica el precio que normalmente se paga por este servicio. Mir Muhammad, quien llegó a Quetta desde Shikarpur en Sindh, dijo que vendió una vaca por 35.000 rupias para pagarle a un camionero para que los traslade a un lugar seguro. En tiempos normales, una vaca en buen estado se puede vender por más de 100.000 rupias.

El gobierno estima que alrededor de 700.000 personas han huido de sus hogares en Sindh y buscaron un refugio en Balochistán, mientras que otros 3.6 millones de personas en Sindh están sin hogar. Otras 400.000 personas han sido desplazadas en Balochistán debido a las inundaciones.

El campamento en Quetta, la capital de Balochistán, puede albergar a apenas 3.000 personas. Sin embargo, muchos civiles más están llegando a la ciudad en busca de refugio. Llegan exhaustos, con sed y hambre, y entre ellos hay muchos niños. Se los puede ver en las calles, en las escuelas, en la estación de tren y en cualquier otro lugar donde puedan hacerse de un refugio. Los recién llegados están teniendo dificultades para obtener ayuda y un lugar donde albergarse.

"Nosotros y los niños estamos comiendo arroz que nos da dos veces al día una organización de caridad", contó una mujer de Jacobabad que forma parte de una muchedumbre de personas desplazadas en el campamento de emergencia. "Mi hija de dos años no ha ingerido leche desde que dejamos nuestra casa hace unos días," agregó.

Mientras tanto, es probable que aquellos que viven en las áreas más afectadas, como Nasirabad, Jaffarabad y Jacobabad, no puedan regresar a sus hogares en el corto plazo, debido a que tomará meses que las aguas estancadas retrocedan. Ellos necesitan comida, agua potable para beber, instalaciones de salud e higiene y un techo sobre sus cabezas.

En Balochistán, ACNUR está trabajando con sus ONG asociadas y las autoridades provinciales para distribuir ítems de asistencia, tales como carpas, lonas de plástico, mantas, bidones, utensilios de cocina y mosquiteros. La agencia planea asistir a unas 140.000 personas (20.000 familias) en las próximas semanas.

Por Duniya Aslam Khan en Quetta, Pakistán