La Princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, visita la sede de ACNUR

La Princesa heredera de Noruega Mette-Marit visitó la sede del ACNUR en Ginebra, donde el Alto Comisionado alabó el firme compromiso de su país por la causa de los refugiados.

La Princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, visita la sede de ACNUR en Ginebra acompañada por el Alto Comsionado para los Refugiados, António Guterres.  © ACNUR/S.Hopper

GINEBRA, Suiza, 31 de enero (ACNUR) – La Princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, realizó el lunes una visita oficial a la sede de ACNUR en Ginebra, donde el Alto Comsionado para los Refugiados, António Guterres, alabó el firme compromiso de su país con la causa de los refugiados.

Seis años después de su primera visita, la princesa heredera fue recibida con la alfombra roja en la sede de ACNUR. El personal de ACNUR se alineó en las galerías con vistas al atrio del edificio y la ovacionaron mientras posaba con Guterres junto a las banderas de Noruega y de ACNUR.

El Alto Comisionado le mostró los dos Premios Nobel de la Paz otorgados a ACNUR y el busto del primer alto comisionado para los refugiados, Fridtjof Nansen, un explorador noruego considerado como el padre fundador del sistema internacional de protección y asistencia a los refugiados.

Entre otros asuntos, Guterres y la Princesa heredera discutieron sobre los esfuerzos para sensibilizar sobre el VIH/SIDA entre los refugiados somalíes en el campo de refugiados de Dadaab, situado en el noreste de Kenia, que en la actualidad acoge a 300.000 somalíes desplazados forzosos.

"Es bueno escuchar que la protección de refugiados [que tienen] VIH es una prioridad durante la nueva crisis y que los refugiados que viven con el VIH tienen acceso a un tratamiento con antiretrovirales" dijo la Princesa heredera, que está particularmente interesada en el papel de liderazgo de ACNUR en apoyo a los refugiados que viven con VIH, así como su trabajo para impedir la propagación del SIDA durante las emergencias.

El Alto Comisionado también llevó a la Princesa heredera a visitar la Oficina de Emergencias de ACNUR, que se activa cada vez que estalla una nueva crisis. "Puede estar muy orgullosa del trabajo que los noruegos están realizando en primera línea en casi todas las crisis de refugiados en el mundo", dijo Guterres a la Princesa Mette-Marit. "Cuando damos la alarma por un programa de emergencia para refugiados sabemos que, sin tardar, el gobierno y las ONGs noruegas responderán."

Tres ONGs noruegas tienen acuerdos para suministrar a ACNUR personal especializado en 72 horas cuando se declara una nueva emergencia. Este año se cumplen 20 años de cooperación con el Consejo Noruego de Refugiados, que Guterres describió como "socio estratégico clave".

"Desde la creación de ACNUR en 1950, Noruega ha sido el apoyo más leal de los refugiados" dijo Guterres a la Princesa. "Más de la mitad de las contribuciones de Noruega no van dirigidas a operaciones específicas, lo cual es muy valioso porque nos da flexibilidad para financiar programas donde la ayuda es más necesaria."

En 2010, Noruega ocupó el quinto puesto en el ranking de donantes, con 80,9 millones de dólares. Sobre la base de la renta per cápita, Noruega fue el país donante más generoso del mundo, dando a ACNUR el equivalente a 16,4 dólares por habitante. Noruega ofrece 1.200 plazas de reasentamiento anualmente para refugiados, lo cual supone la segunda contribución más alta de reasentamiento en Europa después de Suecia.

Al término de la visita de la Princesa, el Alto Comisionado la informó sobre los planes de la agencia para celebrar su 60 aniversario. Describió las expectativas de ACNUR para el prestigioso Premio Nansen para los Refugiados, que reconoce el extraordinario servicio y dedicación hacia los refugiados.

"Este premio recompensa a héroes anónimos que trabajan incansablemente para ayudar a los refugiados," declaró la Princesa heredera. "Es un honor para Noruega estar tan estrechamente relacionada con este premio."

Por Sybella Wilkes en Ginebra