Más de 3.000 apátridas consiguen la nacionalidad en Turkmenistán

Some 20,000 people have been registered as stateless in Turkmenistan since 2007. More than 3,000 of them were granted citizenship earlier this year. [for translation]

Una mujer apátrida sostiene con orgullo su nuevo pasaporte de Turkmenistán en una ceremonia celebrada el pasado mes en Ashgabat.  © ACNUR/B.Baloch

DASHOGUZ, Turkmenistán, 7 de diciembre (ACNUR) – Tan pronto como tuvo en sus manos los papeles de nacionalidad, Guljahan Egenova empezó a pensar con ilusión en la nueva vida que tenía por delante. "Estoy orgullosa" dijo la bella joven de 24 años durante una reciente ceremonia en el norte de la ciudad turcomana de Dashoguz.

Egenova ha sido apátrida desde 1995 cuando sus padres se trasladaron a Turkmenistán. "Con mi nueva nacionalidad, tengo derecho a acceder a estudios superiores, el derecho a votar y podré viajar libremente" dijo la joven con una gran sonrisa.

Guljahan fue una de las 20.000 personas registradas como apátridas bajo dos censos especiales llevados cabo por el gobierno turcomano y la Agencia de la ONU para los Refugiados desde 2007. Más de 3.000 de ellas lograron la nacionalidad gracias a dos decretos presidenciales emitidos a principios de este año.

Muchos de los registrados habían quedado apátridas tras la ruptura de la Unión Soviética en 1991. Eran originarios de lugares como Armenia, Azerbaiyán, Moldavia, la Federación Rusa, Tayikistán y Uzbekistán. Sin ciudadanía no podían disfrutar de muchos derechos humanos básicos que la gente da por sentado.

El mes pasado, el Servicio de Estado de Inmigración de Turkmenistán organizó ceremonias en la capital, Ashgabat, y en Dashoguz, para entregar pasaportes a algunos de los nuevos ciudadanos. Mientras los hombres y mujeres se acercaban a recoger sus nuevos documentos de viaje, chicas jóvenes ataviadas con vestidos tradicionales y coloridos gorros les entregaban ramos de flores.

Algunas personas habían sido registradas como apátridas durante el registro llevado a cabo por el último gobierno de mayo a julio. Más de 20 equipos, en los que se incluía a funcionarios turcomanos, personal de ACNUR y miembros de la ONG local Keik Okara, recorrieron el país y registraron a unas 8.000 personas como apátridas. Además de unos 7.000 niños menores de 18 años que también se registraron con sus padres, en 2007 unas 5.000 personas fueron registradas como apátridas.

El registro de este año estuvo precedido de una campaña de información masiva en las cinco provincias de Turkmenistán. En cada caso las autoridades turcomanas revisaron de nuevo toda la documentación para asegurar que esas personas no eran nacionales de ningún otro país y que por tanto eran apátridas.

El presidente de Turkmenistán, Gurbanguly Berdimuhamedov, emitió decretos en julio y octubre de este año para conceder la nacionalidad a más de 3.000 personas cuyo estatus como apátridas había sido verificado. Se espera que haya más que obtengan también la ciudadanía una vez que se verifique su estatus de apátridas.

Batyr Sapbiyev, un oficial de protección de ACNUR en Ashgabat, felicitó al gobierno por este "acto humanitario excepcional" y añadió que "el trabajo continúa ya que hay más solicitudes de ciudadanía de personas apátridas".

Se han organizado unas consultas legales financiadas por ACNUR en Ashgabat y en las provincias para asesorar a estas personas.

Elviva Oranzur, madre de dos hijos, es una de las personas que solicitó la nacionalidad turcomana. Ser apátrida es como estar encerrada o dentro de una caja, no puedes registrar tu matrimonio, si quiero estudiar no puedo . . . sientes que no eres nadie" dijo Elvira a ACNUR en Ashgabat.

La joven de 25 años nació en Rusia en 1986, de madre rusa y padre turcomano. La familia se trasladó a Turkmenistán un año después, pero su padre regresó a Rusia y desapareció de sus vidas. Cuando la Unión Soviética se disolvió en 1991, Elvira y sus dos hermanos se convirtieron en apátridas.

Pero ahora ve más cerca su sueño de obtener la nacionalidad. "Lo primero que haría sería registrar mi matrimonio, esto me daría un gran alegría porque mis hijos también obtendrían la nacionalidad" añadió.

Mientras tanto, Turkmenistán reforzará su compromiso para ayudar a aquellos que continúen siendo apátridas en el país mediante su adhesión el 7 de diciembre a la Convención de 1954 relativa al Estatuto de los Apátridas. La ceremonia de adhesión a los tratados tendrá lugar en una histórica conferencia ministerial organizada por ACNUR.

Por Babar Baloch en Dashoguz, Turkmenistán