ACNUR y sus socios trabajan para los refugiados "invisibles" en el Caribe

Migration trends in the Caribbean are similar to maritime population movements in the Mediterranean and the Gulf of Aden. Yet the situation receives far less public attention. [for translation]

A la deriva en el Caribe. Muchos de los hombres, mujeres y niños considerados "ilegales" podrían ser refugiados.  © REUTERS/Enrique De La Osa

WASHINGTON, DC, Estados Unidos, 17 de febrero (ACNUR) – En medio de un paraíso tropical, un rostro desconocido de la migración mundial recorre el Caribe. Curiosamente, las tendencias migratorias en la región son similares a la migración marítima y a los movimientos de refugiados de los que se informa diariamente desde el Mediterráneo y el Golfo de Adén y que son tan bien conocidos. Sin embargo, la atención que se presta a la situación en el Caribe es mucho menor.

Abordar este problema – aumentando la sensibilización pública, ayudando a los gobiernos caribeños a establecer salvaguardias de asilo y reforzando las alianzas – era el objetivo de un seminario celebrado en Washington la pasada semana, dirigido a los Enlaces Honorarios del ACNUR y a los socios de la Cruz Roja en el Caribe.

Solo a la pequeña isla caribeña de Aruba llegan cada año miles de migrantes indocumentados de diversas nacionalidades, la mayoría de los cuales son probablemente migrantes económicos en busca de una vida mejor, pero otros huyen de la guerra o la persecución. Cada vez existe en el Caribe una mayor conciencia de que muchos de los hombres, mujeres y niños considerados "ilegales" podrían ser refugiados cuyas vidas correrían peligro si fueran deportados.

Carolina* huyó del conflicto armado que sufrió Colombia durante decenios tras recibir amenazas de muerte de un grupo armado ilegal. Encontró seguridad en Aruba, pero obtener salvaguardias más amplias le resultó más difícil. Presentar una solicitud de asilo a las autoridades de Aruba fue solo el primer paso.

Encontrar un lugar seguro, escapar a la explotación sexual y buscar el sustento diario sin tener derecho a trabajar es una lucha continua para las jóvenes refugiadas como Carolina. La separación de su hija pequeña, a la que tuvo que dejar con unos familiares, es para ella un motivo de angustia. Gracias a la asistencia que le han prestado la Cruz Roja en Aruba y el ACNUR, así como los miembros de la comunidad local, ha podido sobrevivir en un entorno desconocido.

"En Aruba eres legal o ilegal. No existe la condición de solicitante de asilo ni de refugiado", dice Michel Le Haye, representante de la Cruz Roja en Aruba. "Si eres ilegal, te deportan o te detienen. No hay dinero, trabajo, servicios de salud ni asistencia legal para los refugiados, que pueden ser asesinados si se ven obligados a regresar a su país".

"En el pasado varias embarcaciones llenas de personas desesperadas llegaron a nuestras costas; a veces se ahogan; los supervivientes son rescatados en el mar por el servicio de guardacostas pero pueden ser detenidos por no tener papeles. Otras personas indocumentadas llegan por vía aérea. El Gobierno, y en particular el servicio de guardacostas y el personal de inmigración, necesitan más formación para identificar a los refugiados. Y también tenemos que explicar al público la diferencia que existe entre un migrante económico y un refugiado que huye de un conflicto o una persecución", comenta La Haye.

En su calidad de director provisional de la Cruz Roja en Aruba, La Haye está en una la posición adecuada para ayudar a que los migrantes vulnerables, sea cual sea su condición jurídica, dispongan de alimentos, agua, ropa y otro tipos de asistencia para la supervivencia. Ha solicitado más ayuda financiera al ACNUR para proporcionar refugio y otras ayudas a los refugiados que lo necesiten. Su objetivo es trabajar en colaboración con el Gobierno, el ACNUR y otras organizaciones para que todos los migrantes que lleguen a Aruba sean tratados con humanidad y que todos los que huyan de la persecución obtengan protección.

También participaron en el seminario varios representantes de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) de Ginebra y Trinidad y Tobago. El ACNUR está buscando la manera de reforzar la alianza con la IFRC en el Caribe para abordar el problema de la migración mixta.

Al igual que Carolina, que huyó de Colombia a Aruba, otros muchos solicitantes de asilo se enfrentan a situaciones de vulnerabilidad similares en el Caribe. Sin salvaguardias de asilo la mayoría de ellos probablemente serán devueltos a sus países con los graves riesgos que ello conlleva. La red de alianzas del ACNUR tiene por objeto hacer visible la difícil situación de un grupo "invisible" prestando apoyo a los gobiernos y las sociedades del Caribe para mejorar las respuestas.

* Se ha cambiado el nombre por motivos de seguridad

Por Lilli Tnaib, Washington, DC, Estados Unidos