Refugiados vulnerables acceden a tarjetas bancarias gracias al nuevo proyecto de ACNUR

En Moldavia, las personas de interés del ACNUR en necesidad ahora pueden recibir sus dietas mensuales utilizando tarjetas bancarias de débito

El Representante de ACNUR en Moldavia, Peter Kessler (izquierda) entrega tarjetas bancarias a afganos bajo el mandato de ACNUR.  © ACNUR/D.Maksyme

CHISINAU, República de Moldavia, 22 de marzo (ACNUR) Las personas vulnerables que huyen de la persecución y buscan asilo en Moldavia pueden ahora usar tarjetas de débito gracias a una nueva iniciativa de ACNUR para tratar de agilizar la distribución de las prestaciones mensuales económicas básicas de la Agencia.

Moldavia es el primer país de Europa donde la Agencia de la ONU para los Refugiados ha puesto en práctica el proyecto de tarjetas de débito para hacer más eficiente la distribución de las ayudas económicas mensuales mediante el uso de cajeros automáticos.

ACNUR presentó el nuevo proyecto de tarjetas el pasado lunes 21 de marzo, en cooperación con el banco moldavo BCR Chisinau S.A. Esta iniciativa va a permitir a los refugiados, solicitantes de asilo y beneficiarios de protección humanitaria con necesidades, el acceso a tarjetas bancarias de débito con las que podrán sacar de los cajeros la ayuda mensual percibida.

"ACNUR está muy satisfecho por el lanzamiento de esta iniciativa en Moldavia, que permitirá a las personas sacar dinero de los cajeros automáticos cercanos según sus necesidades, en vez de tener que desplazarse hasta un punto de distribución centralizado para recoger la prestación," declaró Peter Kessler, Representante de ACNUR en Moldavia.

"Los refugiados con frecuencia han tenido que sufrir situaciones humillantes y les es difícil integrarse en un país de acogida nuevo y seguro", añadió. "Estas tarjetas suponen dar otro paso para ayudarles a participar más activamente en la vida diaria y mantener un mayor grado de dignidad."

Sorin Andrei, director ejecutivo de BCR Chisinau, indicó, "Estamos contentos por poder colaborar con ACNUR para dar apoyo a los refugiados ofreciéndoles acceso a los servicios bancarios mediante las tarjetas de débito. Este servicio supondrá una ventaja para los beneficiarios en términos de ahorro de tiempo y dinero, así como les permitirá acceder a su dinero durante todo el día al poder sacar efectivo y pagar por servicios y productos por medio de las tarjetas."

Las cantidades de dinero que ACNUR distribuye a los beneficiarios mediante esta iniciativa son modestas: en este momento no superan los 500-600 leu moldavos (30-36 euros) por persona al mes. Trabajadores humanitarios con experiencia -- entre ellos personal de la Dirección de Refugiados del Ministerio de Interior -- se reúnen periódicamente con el objetivo de revisar las solicitudes de asistencia.

Los beneficiaron de las tarjetas están encantados de poder acceder a los cajeros automáticos y así evitarse el tener que pagar autobuses para ir a recoger su ayuda mensual.

"Estoy contento, porque cada vez que tenemos que recoger el dinero tenemos que pagar 10 leu por el autobús urbano," dijo Karim Anargul, un solicitante de asilo de Afganistán.

Los solicitantes de asilo sólo reciben ayuda social durante seis meses en el marco del proyecto de Naciones Unidas mientras esperan que se tome una decisión sobre su solicitud. Sin embargo, los refugiados y los beneficiarios de protección humanitaria pueden recibir asistencia durante un periodo más amplio en caso de que sufran alguna enfermedad, tengan alguna discapacidad o sean personas mayores o desempleadas. Uno de los principales beneficios de estas tarjetas de débito es que también permitirán a los beneficiaros abrir cuentas bancarias, en las que podrán pueden guardar su dinero y obtener intereses.

Además de la ayuda económica mensual de ACNUR, las familias vulnerables de refugiados también pueden recibir paquetes de alimentos, leche para los niños, kits para los recién nacidos y artículos de higiene para mujeres y niñas. Muchas personas que huyen de la persecución y que viven en Moldavia pueden carecen de recursos o de capacidad para mantenerse a sí mismos, y la ayuda de ACNUR garantiza sus necesidades básicas cada mes.

La Agencia de la ONU para los Refugiados lleva trabajando en Moldavia desde 1997 con el objetivo de ayudar al gobierno a establecer un sistema efectivo de asilo y de protección de refugiados. Además de su papel de garante de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, la Agencia también es responsable de la protección de más de 2.000 apátridas registrados en Moldavia.

Por Liliana Pavlov en Chisinau, Moldavia