"Ahora mismo estamos ante una crisis": alarmante aumento de la mortalidad infantil en Dadaab

Child mortality is up six-fold in parts of Kenya's Dadaab camp as Somali refugees continue arriving amid the Horn of Africa crisis. UNHCR chief António Guterres has called for aid inside Somalia. [for translation]

DADAAB, Kenia, 11 de Julio (ACNUR) – Con la peor sequía de los últimos 60 años asolando una enorme superficie del este de África, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, visitó el domingo este vasto complejo de refugiados para contemplar por sí mismo la situación desesperada de los miles de somalíes que están llegando aquí cada semana.

Acompañado por una gran comitiva de periodistas, António Guterres visitó los tres campamentos que componen Dadaab, llamados Dagahaley, Hagadera e Ifo. Habló con los recién llegados, observó el proceso de registro, la entrega de material sanitario y alimentos, y escuchó el testimonio de los propios trabajadores humanitarios acerca del alto precio que la sequía en esta región está haciendo pagar a los recién llegados desde Somalia, especialmente a los niños.

En un encuentro que reunió a António Guterres y los periodistas, los trabajadores humanitarios fueron contundentes en su evaluación de la situación: "Ahora mismo estamos ante una crisis", dijo Allison Oman, responsable de ACNUR en materia de Nutrición y Seguridad Alimentaria a nivel regional. "Debemos poner en práctica medidas extraordinarias para ayudarles".

La alarmante situación que se vive en Dadaab está relacionada tanto con el número creciente de llegadas desde Somalia como con las elevadas tasas de mortalidad, especialmente entre los niños. En los menores de cinco años, las tasas de mortalidad se han multiplicado respectivamente por 3,2 y 3,8 en los campos de Ifo y Hagadera, en comparación con los datos existentes hace un año. En el campo de Dagahaley, el aumento es de seis veces la tasa del año pasado.

Las familias llegan a Dadaab en un estado de agotamiento extremo, al límite de sus fuerzas. Los trabajadores del campo se apresuraban el domingo para identificar a las personas que necesitaban ayuda de manera más urgente. Todos los refugiados recién llegados son registrados y reciben comida, pero a veces estas personas presentan un estado tan precario que ya es demasiado tarde para frenar el deterioro de su salud. Las infecciones en el tracto respiratorio inferior, como la bronquitis o la neumonía, son la principal causa de muerte, seguidas por la desnutrición y la diarrea.

António Guterres escuchó el relato de una refugiada acerca de su huida desde Somalia, que la obligó a caminar durante semanas. Tres de sus hijos murieron durante el viaje. "Creí que me volvía loca cuando los perdí", le dijo Musleema Aden, esta madre somalí. "Perdí a mis hijos en diferentes momentos del recorrido".

En las últimas semanas, Dadaab, así como los campos de Dollo Ado en la vecina Etiopía, ha soportado el peso de una huida sin precedentes de personas que huyen de la sequía en Somalia, que se está viendo cruelmente agravada por el conflicto. Dentro de Somalia, el efecto de las malas cosechas y la ausencia casi total de ayuda humanitaria ha hecho que los precios se hayan cuadruplicado. ACNUR cree que mucha gente aguanta hasta el último momento para abandonar el país, un hecho que puede explicar el estado de agotamiento en el que están llegando estas personas.

Dadaab, que ya albergaba a más de 300.000 personas antes de esta crisis, está viendo ahora cómo su población se acerca a las 400.000 personas. Los refugiados llegan en masa a las zonas ya superpobladas de los principales campos, donde los trabajadores humanitarios hacen todo lo posible para ayudarles.

El domingo, António Guterres puso de relieve la importancia de que las agencias humanitarias puedan ayudar dentro de Somalia, donde el acceso es actualmente muy limitado.

"Creo que Somalia es el escenario de una de las peores tragedias humanitarias en el mundo", dijo a los periodistas. "Por eso necesitamos hacer todo lo posible para ser capaces de prestar asistencia humanitaria masiva en el interior de Somalia".

Por Adrian Edwards en Dadaab, Kenia