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El Alto Comisionado visita las operaciones del ACNUR en la República Dominicana

Historias

El Alto Comisionado visita las operaciones del ACNUR en la República Dominicana

Guterres se reunió con el presidente Fernández, visitó los proyectos del ACNUR y tuvo contacto con personas del interés de la agencia para los refugiados en la nación caribeña.
7 Septiembre 2011 Disponible también en:
El Alto Comisionado António Guterres conversa con personas del interés del ACNUR en un ingenio azucarero en la República Dominicana.

SANTO DOMINGO, República Dominicana, 7 de septiembre (ACNUR) – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, visitó la República Dominicana por primera vez, donde se reunió con altos funcionarios, visitó los proyectos del ACNUR y tuvo contacto con personas del interés de la agencia para los refugiados en la nación caribeña.

Durante su visita, el martes, Guterres se reunió con varios jóvenes de ascendencia haitiana que han enfrentado problemas para obtener copias de su documentación civil. Ellos le hablaron de las dificultades que tienen para llevar una vida normal. El Alto Comisionado también discutió el tema con el Presidente Leonel Fernández en la capital dominicana, Santo Domingo.

Teófilo, un joven de 22 años de edad, dijo que nació en Santo Domingo y ha vivido durante todos estos años en la República Dominicana. Sus padres procedían de Haití, por lo que él siente un fuerte apego a las dos naciones – como muchos otros jóvenes aquí de ascendencia haitiana.

Él creció sintiéndose dominicano. 'Cuando escucho un merengue, los pies me tiemblan y siento que el alma se me sale", dijo a Guterres, refiriéndose al estilo más popular de música en la República Dominicana. El joven anhelaba ir a la universidad.

Sin embargo, fue afectado por regulaciones administrativas del año 2007 sobre documentación civil. Teófilo dijo a Guterres que él solicitó una copia de su acta de nacimiento en el año 2008 para poder inscribirse en la universidad. En lugar de permitírsele la matrícula, su caso fue puesto bajo investigación por las autoridades nacionales. El Alto Comisionado se reunió con otros jóvenes con historias similares.

"Fue muy importante para mí tener esta conversación y ver lo que el ACNUR puede hacer por estas personas que quieren seguir siendo reconocidas como nacionales del país donde nacieron y cómo podemos apoyar a las autoridades dominicanas en esta tarea", dijo Guterres, quien el mes pasado lanzó una campaña mundial para reducir la apatridia.

Según regulaciones vigentes, a pesar de que muchas personas como Teófilo han sido inscritos al nacer y han recibido cédulas dominicanas, los funcionarios del registro civil ahora no pueden expedir, firmar o copiar actas de nacimiento para personas cuyos padres no han demostrado su situación legal en la República Dominicana. Esa es la posición en que se colocó a Teófilo – y hay muchos otros casos similares. Sin un acta de nacimiento, no serán reconocidos como nacionales ni tendrán acceso a todos los derechos que vienen con la nacionalidad.

Durante su visita al Presidente Fernández, el Alto Comisionado lo alentó a desarrollar compromisos concretos en materia de asilo y prevención de la apatridia en el marco de una importante reunión ministerial que será organizada por el ACNUR en Ginebra este mes de diciembre.

El tamaño de la población apátrida en la región del Caribe es desconocido. Sin embargo, se cree que cientos de miles de personas nacidas fuera de Haití de padres haitianos migrantes podrían potencialmente ser apátridas o estar en riesgo de convertirse en apátridas.

En términos prácticos, ser apátrida afecta el acceso a la educación, la salud y los servicios sociales. También puede conducir a problemas para encontrar trabajo, comprar una casa, viajar y muchas otras cosas que las personas con una nacionalidad dan por sentado.

Mientras reflexionaba sobre su futuro, Teófilo dijo a Guterres que todavía ama a la República Dominicana, pero siente que ahora esto no es correspondido. "Nací en Mojarra, en la capital dominicana, pero dentro de mi corazón, en la sangre, tengo la herencia de mis padres haitianos y eso no lo negaría, sería como negarme a mí mismo", agregó.

Durante su visita a la República Dominicana, Guterres también visitó la pequeña oficina del ACNUR que abrió sus puertas el año pasado. Además de trabajar con el gobierno sobre el tema de la apatridia, la oficina también apoya los esfuerzos del gobierno para fortalecer los procedimientos para la determinación de la condición de refugiado. Hay alrededor de 200 refugiados en el país y 350 solicitantes de asilo, en su mayoría procedentes de Haití.

Por Luis Romero y Federico Martínez en Santo Domingo, República Dominicana