El desplazamiento en RDC alcanza niveles desastrosos, según António Guterres

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados ha expresado su preocupación por los nuevos flujos de refugiados congoleños hacia Ruanda y Uganda.

Refugiados congoleños se reunían esta semana para un encuentro con el personal de ACNUR en el centro de tránsito de Nkamira, en Ruanda.  © ACNUR/S.Modola

GINEBRA, Suiza, 16 de mayo (ACNUR) – El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, ha expresado hoy su gran preocupación ante los nuevos flujos de refugiados que están llegando a Ruanda y Uganda huyendo de los combates en el este de la República Democrática del Congo (RDC). El personal de ACNUR en Ruanda ha informado de que más de 8.200 refugiados han cruzado la frontera desde RDC desde el pasado 27 de abril. Estas personas se suman a los 55.000 congoleños refugiados que ya está acogiendo Ruanda.

En Uganda, fuentes gubernamentales han informado a ACNUR de que 30.000 refugiados han llegado al país en lo que llevamos de mes. Antes de esta nueva afluencia, Uganda ya estaba acogiendo a 175.127 refugiados, entre ellos a 97.424 congoleños, 22.834 somalíes, 18.873 sudaneses y 16.116 ruandeses.

"Los niveles de desplazamiento que estamos observando en el este de la República Democrática del Congo son ya desastrosos" dijo Guterres. "El conflicto allí, unido al limitado acceso de los trabajadores humanitarios hace que miles de personas están sin protección ni ayuda. Y ahora también se está viendo a gente necesitada en los países vecinos".

La violencia lleva golpeando durante años las zonas del sur y Kivu Norte, al este de la República Democrática del Congo, aunque en los últimos meses la situación ha empeorado debido a los combates entre las fuerzas del gobierno y los soldados leales al ex comandante rebelde Bosco Ntaganda.

Desde noviembre de 2011, cuando se celebraron elecciones presidenciales y parlamentarias, se estima que unas 300.000 personas han sido desplazadas de Nuevo. Esta cifra se suma a los más de 1,1 millones de personas de la región que se han visto obligadas a huir de sus hogares por conflictos anteriores, con lo que el número total de personas desplazadas en el país alcanza los 2 millones de personas.