Conferencia sobre Afganistán: nuevos desafíos tras el regreso a casa

Una nueva iniciativa busca mejorar la reintegración sostenible de los refugiados, especialmente ayudando a los retornados a tener medios de vida autosuficientes.

Un grupo de adultos mayores de la aldea de Mahajer Qashlaq, en el norte del Afganistán, analiza los avances logrados en una iniciativa conjunta del ACNUR y el Gobierno del Afganistán destinada a apoyar la reintegración sostenible de los refugiados.  © ACNUR/M.Farhad

MAHAJER QASHLAQ, Afganistán, 2 de mayo (ACNUR) – Una nueva iniciativa de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados y el Gobierno del Afganistán busca mejorar la reintegración sostenible de los refugiados, especialmente ayudando a los retornados a tener medios de vida autosuficientes.

En la aldea de Mahajer Qashlaq, en el norte del Afganistán, un grupo de adultos mayores de la comunidad se reunió hace poco con el jefe de operaciones del ACNUR en la región para analizar la estrategia y su enfoque comunitario.

"Estamos empezando una nueva etapa en el proceso de repatriación y reintegración de los refugiados afganos", explicó Martin Bucumi, del ACNUR, en la reunión. "Sabemos que en ese proceso es clave encontrar un trabajo adecuado".

En un principio, los proyectos se concentrarán en las 19 provincias donde han regresado la mayoría de los refugiados afganos tras años de exilio y donde se prevé que regresen muchos otros más adelante. El objetivo es prestar servicios esenciales como salud y saneamiento, educación y agua, pero también ampliar las oportunidades económicas locales, apoyar a los jóvenes en la búsqueda de trabajo y ayudar a las comunidades a convivir en armonía.

Hace cuatro años, cuando unas 200 familias refugiadas regresaron del Pakistán para reasentarse en Mahajer Qashlaq, la zona estaba despoblada y desierta: no había viviendas, ni agua potable, ni escuela, ni servicios de salud.

"Estábamos muy agradecidos por la ayuda inicial que recibimos del ACNUR", aseguró Mullah Ghulam Rasoul, jefe adjunto del shura (consejo) de la aldea, "pero no era suficiente. Necesitábamos trabajo, necesitábamos ganar dinero, necesitábamos saber con certeza que éramos capaces de mantener a nuestras familias".

Jamaher Anwary, Ministro afgano para los Refugiados y la Reintegración, afirmó que esas necesidades insatisfechas lo llevaron a revisar las políticas nacionales de reintegración, conjuntamente con el ACNUR.

El ACNUR y el Ministerio determinaron que Mahajer Qashlaq era una de las 48 zonas que necesitaban asistencia en el marco de la iniciativa. Desde que comenzó la labor, el año pasado, se construyeron en la aldea más de 100 nuevas viviendas, un pozo profundo, dos reservorios de agua, una escuela con ocho aulas y una carretera rehabilitada. Además, doscientas mujeres repatriadas han aprendido a hilar lana y se ha establecido un centro comunitario donde pueden hablar de las cuestiones que les interesan a ellas y sus familias.

Ya se ha corrido la voz sobre las mejoras que han tenido lugar en la aldea. "Sé de por lo menos 150 familias de Mahajer Qashlaq que siguen refugiadas en el Pakistán pero están siguiendo muy de cerca lo que ocurre aquí", afirma Haji Sahib Khan. "Ahora quieren volver antes de fin de año".

Con el respaldo del ACNUR, el Ministerio para los Refugiados se ha puesto en contacto con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) con miras a aprovechar la experiencia de ese organismo en la ejecución de proyectos de desarrollo a largo plazo.

Participan en la iniciativa otros ministerios del Afganistán y varias organizaciones no gubernamentales. "Es hora de que el gobierno haga un esfuerzo colectivo en el que participen también la sociedad civil y la comunidad internacional para dar un apoyo firme a los programas nacionales, especialmente los que benefician a los repatriados afganos y sus comunidades de origen", afirmó Peter Nicolaus, representante del ACNUR en el Afganistán.

En enero de 2012, el Gobierno del Afganistán firmó en Dubai un acuerdo intergubernamental con los Gobiernos del Irán y el Pakistán a fin de buscar soluciones duraderas para los refugiados y repatriados afganos. La estrategia se anunciará oficialmente ante la comunidad internacional en una conferencia de dos días de duración que se inaugurará el miércoles en Ginebra.

"Lo más urgente es obtener más apoyo de los principales países donantes para invertir a largo plazo en los programas nacionales de desarrollo que padecen las necesidades más apremiantes, por ejemplo, en cuanto a los medios de vida, la alimentación, la vivienda, la educación, el saneamiento y la infraestructura básica", aseguró el Ministro Anwary. "Así podremos mejorar las perspectivas de repatriación y reintegración de los antiguos refugiados afganos".

Por Mohammed Nader Farhad, desde Mahajer Qashlaq, Afganistán