Aumenta la preocupación por la población desplazada por la violencia en Kivu Norte

El ACNUR expresó su preocupación por las más de 100.000 personas que los enfrentamientos han desplazado en el este de la República Democrática de Congo desde abril.

Desplazados internos congoleños hacen fila para la distribución de ayuda en el campamento de Mugunga, en Kivu Norte, a principios del mes.  © ACNUR/S.Modola

GOMA, República Democrática del Congo, 1 de junio (ACNUR) – La agencia de la ONU para los refugiados expresó el viernes su preocupación por las más de 100.000 personas que los enfrentamientos han desplazado en el este de la República Democrática de Congo desde abril y se une a los llamados para que las autoridades hagan todo lo posible para proteger a la población civil.

"Instamos a todas las partes involucradas en el conflicto a respetar tanto los derechos de la población civil, así como sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario", afirmó Stefano Severe, representante regional del ACNUR en la República Democrática del Congo, en un comunicado de prensa conjunto emitido por el ACNUR y otras organizaciones humanitarias que trabajan en la región.

Asimismo aseveró que es "fundamental que los actores armados pongan fin a las exacciones de sus miembros contra la población civil" y añadió que las diferentes partes deberían "permitir el acceso humanitario de las agencias de Naciones Unidas y ONG, cuya misión consiste en proporcionar protección y asistencia a los civiles".

En la provincia de Kivu Norte, el ejército congoleño ha estado involucrado en una lucha encarnizada contra los combatientes leales al comandante rebelde Bosco Ntaganda, lo que ha obligando a la población civil a huir para poder salvar la vida. Ntaganda también es buscado por la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra.

El jueves, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) dijo que como resultado de esta ola de violencia, se estima que 74.000 personas han sido desplazadas en Kivu Norte, en particular en las zonas de Masisi, Walikale y Rutshuru, mientras miles más se han desplazado hacia la capital provincial Goma y unos 33.000 han buscado protección en la vecina provincia de Kivu Sur. Además, miles de personas han huido a Uganda y Ruanda.

En el comunicado de prensa del viernes, emitido por el grupo temático de protección coordinado por el ACNUR, se expresó alarma por el resurgimiento de la violencia, que se produce justo tres años después del acuerdo de paz para el este firmado entre el gobierno y los grupos armados rivales.

"Los ataques del pasado mes han marcado claramente un deterioro en la protección de la población civil", dijo Alain Homsy, director del Consejo Noruego para los Refugiados, miembro del grupo temático de protección. "Las comunidades locales se sienten cada vez más vulnerables ante los ataques".

El comunicado señaló que las deserciones en el ejército congoleño, junto con la reorganización de las tropas en las zonas de combate en Kivu Norte, ha creado en varias áreas un vacío de seguridad, dejando a los civiles a merced de los grupos armados. "La población civil es cada vez más azotada por todas las partes del conflicto y a menudo es víctima de represalias por sus supuestos vínculos con los grupos enemigos o con el ejército congoleño", se afirmó en el comunicado.

Los miembros del grupo temático de protección informaron que las aldeas son constantemente afectadas por nuevos ataques y hay muchas víctimas de asesinato, violencia y saqueos. "Los miembros del grupo temático de protección han observado un incremento en el número de niños que son reclutados por los grupos armados para convertirse en soldados, así como numerosos casos de violencia sexual cometidos tanto por estos grupos como por el ejército congoleño. Incluso en las áreas a donde han huido en búsqueda de seguridad, los desplazados afrontan situaciones de trabajo forzoso, extorsión, saqueos y la presión de los grupos armados para que vuelvan a sus zonas de origen".

En el comunicado de prensa se solicitó específicamente al gobierno de la RDC "hacer todo lo necesario para garantizar la protección de su población". Se mencionó que la presencia de unidades militares y de policía entrenadas y equipadas son esenciales para garantizar la seguridad de los ciudadanos durante y después de las operaciones militares.

Asimismo, Severe expresó satisfacción por la reciente iniciativa de las autoridades congoleñas de organizar un dialogo entre las comunidades para restaurar la paz en el este, indicando que el ACNUR promueve dicho dialogo.

El comunicado de prensa conjunto mencionó también que la MONUSCO (la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización del Congo – la misión para el mantenimiento de la paz de la ONU) ha desempeñado un papel crucial en el este de la RDC. "La MONUSCO, incluyendo sus unidades militares, debería mantener su mandato y toda su capacidad para reforzar las medidas de protección, así como para responder a las necesidades de seguridad de la ciudadanía".

Gracias a la voluntaria de UNV Online Lucía de los Bueis por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.