Taller en Nairobi da esperanza a personas con VIH en situaciones de emergencias

East African experts trade experiences and find ways to make sure people living with HIV are not ignored when next drought or flood hits. [for translation]

Los participantes del taller de VIH en situaciones de emergencia en el Cuerno de África, realizan un ejercicio de dramatización.  © ACNUR/K.McKinsey

NAIROBI, Kenia, 4 de septiembre (ACNUR) – Cuando la sequía del año pasado provocó que 12 millones de personas en el Este de África fueran dependientes de ayuda alimentaria o cuando a fines del 2007 la violencia generada luego de las elecciones dejó a casi 700.000 kenianos sin hogar, las víctimas más olvidadas eran las personas con VIH.

"Durante situaciones de emergencia las personas pueden perder su trabajo, volviéndose desnutridas y más susceptibles a enfermedades. Mujeres y niños desesperados pueden intercambiar sexo por comida", indica Sathya Doraiswamy, experto en VIH de ACNUR.

"Cuando las personas están forzadas a huir, muchas veces pierden sus registros médicos, no saben a dónde recurrir para recibir tratamiento médico y las autoridades en ocasiones no realizan análisis del VIH ni tampoco administran un medicamento antirretroviral que les salve la vida, una prioridad máxima".

Para asegurar que la prevención de VIH y las necesidades de las personas con VIH tengan un mejor trato en emergencias futuras, ONUSIDA y sus contrapartes la semana pasada organizaron un taller en la capital keniana con el fin de unir las autoridades nacionales y expertos de la ONU de 5 países africanos en donde la sequía es un problema recurrente (Kenia, Etiopía, Djibouti, Somalia y Sudán del Sur).

Participan en ONUSIDA diferentes agencias de la ONU, incluyendo el ACNUR, que promueve el acceso universal a la prevención, tratamiento, cuidado y apoyo a las personas con VIH.

"Ya no estamos hablando más de conceptos confusos", comenta Doraiswamy a final del cuarto día del taller. "Ahora está mucho más claro qué medidas tomar para enfrentar el VIH durante emergencias. Hablamos de soluciones específicas".

La Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD, por sus siglas en inglés) durante el taller comunicó que la sequía e inundaciones son más una certeza que una rareza en el Este de África, incluso algunas áreas sufren plagas de langostas.

Para luchar contra esta situación, los 45 participantes (entre ellos dos personas con VIH que sobrevivieron la sequía del año pasado) analizaron qué se hizo mal y bien en sus países durante emergencias pasadas.

Djibouti, por ejemplo, vivió 6 años consecutivos de sequía, con granjeros con menor capacidad para cultivar. A medida que los granjeros y pastores perdían todos o casi todos sus animales, un gran número de personas se desplazaba a las ciudades donde frecuentemente sufrían desnutrición y otras enfermedades.

Algunas mujeres que necesitaban dinero para sobrevivir recurrieron a la prostitución, también algunas personas con VIH no sabían adonde ir para obtener tratamiento una vez que se mudaban.

Para abordar estos problemas, Djibouti construyó más centros de salud, envió equipos móviles a áreas remotas, distribuyó miles de condones y organizó centros voluntarios de asesoramiento y de análisis en paradas de camiones para abarcar a los camioneros quienes frecuentemente tenían sexo con trabajadoras sexuales a lo largo de su ruta.

"Como resultado de este taller gracias al compromiso y liderazgo de las delegaciones de estos países, las personas con VIH tienen definitivamente más oportunidades de recibir tratamiento en emergencias futuras", dijo Doraiswamy. "Sin dudas muchas vidas serán salvadas en estos 5 países".

Por Kitty McKinsey en Nairobi, Kenia

Gracias a la voluntaria de UNV Online Lucienne Cambon por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.