ACNUR traslada su operación de protección y asistencia en el sur de Túnez hacia zonas urbanas

Más de 600 refugiados viven en las ciudades meridionales tunecinas de Ben Gardane y Medenine. Alrededor de 300 refugiados han rechazado asistencia en áreas urbanas.

Vista del campo de Shousha, ubicado en una árida zona entre la ciudad de Ben Gardane y la frontera con Libia.  © ACNUR/A.Duclos

CAMPO DE SHOUSHA, Túnez, 2 de julio de 2013 (ACNUR) – Ayer, 1 de Julio, ACNUR completó el traslado de sus servicios y actividades para las personas de interés fuera del campo de tránsito de Souza, al sur de Túnez, hasta zonas urbanas cercanas. Según la última información, a 28 de junio, más de 600 refugiados estaban viviendo en las ciudades sureñas de Ben Gardane y Medenine.

La población de Shousha se había reducido desde 2012, permitiendo al ACNUR desplazar sus operaciones a áreas urbanas. La clausura del campo cuenta con el apoyo de las autoridades tunecinas, que han expresado su disponibilidad para ofrecer residencia temporal a unos 250 refugiados que no están siendo reasentados en otros países.

Las salidas hacia los países de reasentamiento desde Choucha se empezaron a acelerar a mediados del año pasado, bajo una iniciativa global de reasentamiento solidario que fue lanzada en respuesta al flujo masivo de personas que salieron de Libia a principios de 2011.

En áreas urbanas, los refugiados tienen garantizado el acceso a servicios básicos como la atención sanitaria y la educación. Reciben una ayuda para su reubicación y apoyo para garantizarles un alojamiento por parte de la Media Luna Roja tunecina, socio de ACNUR. Además de ayuda económica, los refugiados recibirán clases de idiomas y formación profesional, así como de pequeños proyectos de autosuficiencia.

ACNUR ha estado trabajando para encontrar soluciones para la población en Choucha desde la apertura del campo en 2011. En el momento cumbre de la crisis el campo recibía hasta 18.000 personas cada día. La mayoría han sido repatriados voluntariamente a sus países de origen.

ACNUR continúa abogando para que las autoridades tunecinas adopten un estatuto legal formal para los refugiados, pues esto ayudaría a salvaguardar su acceso a los derechos socioeconómicos básicos, incluyendo las actividades de generación de ingresos. ACNUR celebra los pasos que ha dado el gobierno tunecino, como permitir a los refugiados el acceso sin obstáculos a los sistemas nacionales de salud y educación y la identificación mediante huellas dactilares de los que están en el sur de Túnez como paso previo a la concesión de la residencia temporal.

Bajo la iniciativa lanzada en 2011, un total de 3.176 refugiados han partido hacia países de reasentamiento, principalmente Estados Unidos, seguido de Noruega, Suiza, Australia, Canadá y Alemania. Por su parte, España acogió a un grupo de 80 refugiados sudaneses, eritreos y etíopes que llegaron en julio de 2012.

La guerra civil libia de 2011 desencadenó un flujo masivo de refugiados y trabajadores inmigrantes hacia el sur de Túnez. Durante un período de seis meses que comenzó en febrero de 2011, se estima que un millón de personas buscaron refugio allí, incluyendo 200.000 no nacionales libios.

Como Túnez no tiene todavía establecido un marco de asilo, ACNUR condujo el procedimiento para la determinación del estatuto de refugiado para más de 4.000 refugiados.