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Refugiados malienses participan en las elecciones presidenciales

Historias

Refugiados malienses participan en las elecciones presidenciales

Cientos de refugiados malienses votaron en el exilio el fin de semana en las elecciones presidenciales en su país de origen, muy por debajo de los números elegibles para emitir su voto.
29 Julio 2013 Disponible también en:
Un refugiado maliense en Burkina Faso comprueba que su nombre está en las listas electorales publicadas en el campo de refugiados de Goudebou.

GOUDBEBOU, Burkina Faso, 29 julio de 2013 (ACNUR) – Centenares de refugiados malienses votaron desde el exilio a lo largo del fin de semana en las elecciones presidenciales de su país de origen. La cifra de votantes estuvo muy por debajo del número de personas que podían participar en los comicios.

En total, casi 7 millones de malienses pudieron votar a los 27 candidatos que se presentaban en los comicios del domingo. Son las primeras elecciones desde que estalló el conflicto en Malí en enero de 2012 entre fuerzas del gobierno y varios grupos rebeldes, derrotados a principios de este año tras la intervención militar de Francia.

Casi 10.300 de los 173.000 refugiados en los países vecinos de Burkina Faso, Níger y Mauritania figuraban en el registro civil y tenían edad para votar. Sólo alrededor de 1.220 pudieron votar en el día de las elecciones con el apoyo logístico de ACNUR y de los países de acogida. Las cifras finales de votantes, sin embargo, no estarán disponibles hasta pasado unos días.

Muchos de los votantes afirmaron que lo consideraban una oportunidad única para buscar un futuro mejor para Malí y allanar el camino para devolver la seguridad al país. "Estas elecciones nos traen esperanza a los refugiados malienses, porque hemos perdido mucho y la elección de un nuevo presidente puede eliminar el sufrimiento," comentaban Aminata, de 45 años y unas de las 323 personas refugiadas que votaron desde Níger.

Sin embargo, muchos otros se vieron frustrados por las trabas administrativas y burocráticas que iban encontrando. Estos obstáculos desencadenaron que muchos votantes no acudieran a las urnas. Para votar, los refugiados necesitaban presentar una tarjeta de identificación biométrica (tarjeta NINA) en la que figuran todos sus datos. También tenían que mostrar documentación que tuviera nombre y foto adjunta, pero muchos tenían una o la otra y pocos un documento con las dos cosas.

"Las autoridades malienses me registraron cuando vinieron al campo en junio, y mi nombre figuraba en el registro civil, pero nunca recibí mi tarjeta NINA," comentó decepcionada Rhissa, de 23 años, en el campo de Goudebou, en Burkina Faso.

Decididos a participar en las elecciones, algunos refugiados viajaron directamente a Malí para recoger sus tarjetas NINA, como Jarrou Ag Ahmen, que en enero de 2012 huyó a Burkina Faso desde Gossi, en el norte de Malí, con su esposa y sus nueve hijos.

"Volvi a Gossi en motocicleta la semana pasada para vigilar mi negocio y las autoridades me dieron 19 tarjetas NINA para distribuir a los refugiados del campo de Goudebou," explicaba. "Un día y medio de viaje de ida y otro de vuelta." El domingo, él y su esposa votaron orgullosos en un centro electoral cerca del campo. Ambos esperan que la elección de un presidente nuevo devuelva la seguridad y estabilidad política a Malí.

Ibrahima no tuvo tanta suerte. El joven de 24 años recibió la noticia de que su tarjeta NINA la tenían sus padres en Kidal, al norte de Malí. "Pero era demasiado peligroso volver hasta allí para recogerla," decía, haciendo referencia a la inestabilidad de la ciudad durante los últimos meses.

"Estas elecciones son importantes para los refugiados malienses, que sienten que es un derecho y un deber," dijo Marie Louise Kabre, jefe de la oficina de ACNUR en Dori. "También es un signo de renovación, un signo de reconciliación en Malí. Los refugiados se prepararon para votar y empezaron a movilizarse desde las primeras horas de la mañana".

En Mauritania, solo 811 refugiados malienses de los 8.500 que figuraban en las bases de datos electorales votaron el domingo. En Burkina Faso, de los 1.014 refugiados cuyos nombres habían sido confirmados en el registro civil, sólo votaron 85.

El papel de ACNUR en estas elecciones ha sido estrictamente humanitario y apolítico. La agencia informó a los refugiados sobre el proceso electoral, facilitó su participación y ayudó a asegurar el carácter voluntario del proceso electoral en un entorno seguro.

Por Hélène Caux en Goudebou, Burkina Faso. Dalia Al Achi en Mauritania y Amaria Belaskri en Níger