Los niños sirios nacidos en el exilio están en riesgo de apatridia

Indocumentados y sin pruebas fehacientes de su nacionalidad, muchos niños refugiados sirios se exponen a un peligroso e incierto futuro debido al riesgo de la apatridia.

Una joven madre siria, cruza la frontera con Líbano junto a su hijo de un mes. Los niños sirios nacidos en el exilio, son especialmente vulnerables al riesgo de apatridia.  © ACNUR/S.Rich

AMMAN, Jordania, 4 de noviembre de 2014 (ACNUR) – En medio de la tragedia que sufren los niños sirios nacidos en el exilio, una catástrofe, escondida durante mucho tiempo, se va destapando. Indocumentados y sin pruebas fehacientes de su nacionalidad, muchos niños refugiados sirios se exponen a un peligroso e incierto futuro debido al riesgo de la apatridia.

La apatridia es un problema que afecta al menos a 10 millones de personas a lo largo del mundo. Las personas apátridas tienen muchos problemas a la hora de obtener documentos de identidad y sufren por ello severas restricciones en sus derechos, así como a su libertad de movimiento.

Los menores que no fueron registrados al nacer están particularmente expuestos al riesgo de convertirse en apátridas, ya que, al no poseer un certificado de nacimiento, carecen de una herramienta fundamental a la hora de demostrar su nacionalidad. También corren el riesgo de ser excluidos de los sistemas de salud y educación, aumentando así el riesgo de explotación, de tráfico con fines sexuales, adopciones ilegales o trabajo infantil.

El director de la División de Protección Internacional del ACNUR, Volker Türk, afirmó que muchos niños refugiados sirios no habían podido obtener la documentación que pudiese probar que eran nacionales sirios. "A menos que esto pueda resolverse en un futuro, estos niños podrían convertirse en apátridas" apuntó.

En el afán de responder a este y otros problemas relacionados con la apatridia, el ACNUR ha lanzado una campaña global finalizada a erradicar la apatridia en un período de 10 años. Junto con un informe especial sobre el tema, la campaña presenta un plan de acción global en 10 puntos para erradicar la apatridia, el cual busca resolver las crisis actuales y asegurar que ningún niño nazca siendo apátrida en el futuro.

Desde el inicio del conflicto en Siria en 2011, más de 50.000 niños sirios han nacido en el exilio en los países vecinos. Según el derecho sirio, la nacionalidad sólo puede transmitirse del padre al hijo. En medio de una guerra que ha separado a cientos de miles de niños sirios de sus padres, esto ha incrementado dramáticamente el riesgo de apatridia.

Rasha* dio a luz a sus gemelas en Jordania, tras huir de Siria sola y embarazada. Su marido Sayid fue arrestado en Siria, tras negarse a enlistarse en el servicio militar obligatorio, sin que ella haya sabido nada de él desde entonces.

"No era seguro para mí quedarme allí después de eso, salí inmediatamente, sin papeles", le comentó al ACNUR. "Ahora mis hijas no pueden conseguir certificados de nacimiento, porque no dispongo del certificado de matrimonio y mi marido no está conmigo. No tengo manera de probar que mis hijas son sirias y no puedo transmitirles a ellas mi nacionalidad por mí misma".

Aún cuando el padre está presente, en la mayoría de los países que acogen a refugiados, únicamente es posible registrar los nacimientos con un certificado de matrimonio. Pero muchos de quienes se vieron obligados a huir de Siria tuvieron que dejar todo atrás, o relatan que sus documentos se perdieron o destrozaron durante la huida.

A consecuencia de ello, una encuesta realizada por el ACNUR indica que el 70 por ciento de los niños sirios nacidos en Líbano no poseen un certificado de nacimiento oficial, situación que ampliamente refleja la realidad de la región.

Incapaces de obtener un certificado de nacimiento en sus países de acogida, algunos refugiados han corrido grandes riesgos intentando resolver la situación. Algunas madres informaron que retornaron en Siria con sus hijos escondidos, para simular el nacimiento de los mismos en el país. Otras declararon que sus maridos o algún miembro de la familia había vuelto a Siria para intentar conseguir la documentación necesaria para registrar el nacimiento, e incluso a veces no volvieron.

Intentando solucionar el problema, el ACNUR y sus socios han distribuido más de 250.000 folletos explicando el procedimiento para registrar los nacimientos, mientras películas de animación que tratan el tema son visualizadas por miles de refugiados cada día, en los centros de registro y comunitarios de la región.

"El ACNUR también está trabajando con los gobiernos y las comunidades de refugiados para solucionar la situación", añadió Türk. "Se han establecido en Líbano, Jordania e Irak iniciativas de ayuda legal, para ayudar a las familias a completar los procedimientos, en caso de que encuentren dificultades, y hay 3.000 familias de refugiados atendidas cada mes en materia de registro de nacimiento en el solo Líbano".

Los países de acogida de refugiados están adoptando un enfoque flexible para el registro de los nacimientos de refugiados en sus territorios. Las autoridades de Jordania han establecido oficinas de registro civil en los dos principales campamentos de refugiados, Za'atari y Azraq, para ayudar a los refugiados sirios, quienes de otra manera hubieran tenido serias dificultades para acceder a las oficinas públicas en las ciudades.

La meta a conseguir es asegurar el registro de todos los niños sirios nacidos en el exilio, para poder salvaguardar sus derechos y protección como refugiados y, una vez que la situación en Siria lo permita, puedan volver a su país de forma segura.

* Nombre modificado con fines de protección.

Por Amit Sen y Charlie Dunmore en Amman, Jordania, y Ana Pollard en Beirut, Líbano.

Gracias a la Voluntaria en Línea Edith Crespo por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.