Mortal ataque de Boko Haram fuerza a más de 3.000 personas a huir a Níger

Un ataque de Boko Haram ocurrido la semana pasada en el norte de Nigeria dejó cincuenta muertos y obligó al menos a tres mil personas a huir a la región de Diffa, en el vecino Níger.

Niños nigerianos reunidos en Chetimari, Níger, después de huir de los ataques de Boko Haram en la ciudad nigeriana de Damassak esta semana.  © Search for Common Ground/Ari.G.Gasso

NIAMEY, Níger, 28 de noviembre de 2014 (ACNUR) – La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados informó el viernes de un ataque de Boko Haram producido la semana pasada en la ciudad del norte de Nigeria de Damassak, que dejó cincuenta muertos y obligó al menos a tres mil personas a huir a la región de Diffa, en el vecino Níger.

"Dammasak, que se sitúa solo a pocos kilómetros de la frontera con Níger, fue tomada por Boko Haram el 24 de noviembre", afirmó un portavoz de ACNUR, añadiendo: "Nuestros funcionarios en Diffa dicen que la gente sigue llegando a Níger desde Nigeria como resultado del ataque".

El personal del ACNUR en el terreno informó que mientras la mayoría esperaban barcos para cruzar el río Komadougou Yobé, que separa a los dos países, otros intentaron nadar para ponerse a salvo. Los habitantes de la zona dijeron que habían visto gente ahogándose mientras cruzaba el río. Según la información recibida, Boko Haram disparó a algunas personas y los persiguió hasta la orilla del río. De acuerdo con los recién llegados, muchos desplazados, la mayoría mujeres, niños, personas mayores y algunos heridos, aún esperaban en el lado nigeriano del río para cruzar hasta Níger.

Los recién llegados contaron que muchos civiles fueron asesinados durante el ataque en Damassak, especialmente hombres jóvenes, aunque los insurgentes también dispararon a mujeres y a niños. Algunos manifestaron que creían que el ataque fue una represalia por el alistamiento de jóvenes en grupos de autodefensa, creados para luchar contra los insurgentes.

Muchos niños fueron separados de sus padres durante el ataque y la huida a Níger. En la ciudad más cercana, Chetimari, niños y adultos recorren los asentamientos provisionales en busca de sus familiares.

"Los refugiados contaron que no habían tenido tiempo de coger sus pertenencias y que habían dejado todo atrás. Con sus socios y la comunidad local, ACNUR ha estado aportando lonas de plástico y mantas para ayudar a la gente a acomodarse temporalmente en los asentamientos y para protegerles del frío de la noche", señaló el portavoz de ACNUR, Adrian Edwards en una rueda de prensa en Ginebra.

Después de un ataque en el pueblo nigeriano de Malan Fatori, el 5 de octubre, que provocó la huida de más de mil personas hacia Níger, el de Damassak es el segundo gran ataque ocurrido solo a unos pocos kilómetros de la frontera de Nigeria con Níger en menos de dos meses. La creciente presencia de insurgentes en las cercanías de la frontera con Níger podría conducir a nuevos desplazamientos en un futuro próximo.

El flujo regular de refugiados nigerianos y el retorno de ciudadanos de Níger está poniendo a prueba Diffa, una región aislada y económicamente débil. Según las autoridades, más de cien mil personas han huido a Níger desde mayo de 2013, cuando el Gobierno nigeriano declaró el estado de emergencia en tres estados del noreste, tras los ataques de Boko Haram.

Más de treinta mil personas han encontrado refugio en la zona solo en los dos últimos meses. "A pesar de que los habitantes locales han compartido sus escasos recursos con los refugiados nigerianos, tememos que la ya de por sí frágil estructura económica pueda colapsarse por saturación", apunta Edwards.

La violencia en Nigeria ha forzado también a más de 39 mil nigerianos a huir a Camerún desde entones, y a otros 2800 a Chad. En Nigeria, unas 700 mil personas están desplazadas en los estados de Borno, Yobe y Adamawa, según cifras del Gobierno.

Por Benoit Moreno en Niamey, Níger.

Gracias a la Voluntaria en Línea Carmen Sánchez Oliver por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.