ACNUR insta a los países de las Américas a proteger a los niños no acompañados

El informe "Niños en fuga" del ACNUR también insta a los gobiernos a tomar medidas para proteger a los niños de los abusos de los derechos, la violencia y la delincuencia, y para garantizar su acceso al asilo.

La portada del informe "Niños en fuga", lanzado hoy en Washington D.C. La portada del informe "Niños en fuga", lanzado hoy en Washington D.C.  © ACNUR

WASHINGTON D.C., Estados Unidos, 12 de marzo de 2014 (ACNUR) – La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) ha expresado su preocupación por el creciente número de niños en las Américas que han sido obligados a huir de sus hogares y familias a causa de la violencia, inseguridad y abusos que han tenido lugar en sus comunidades y casas.

En un informe lanzado hoy, "Niños en Fuga" ACNUR analiza el impacto humanitario que tiene esta inseguridad en los niños y niñas, obligándoles a cruzar fronteras internacionales en busca de seguridad sin acompañamiento. La Agencia insta a los gobiernos a tomar medidas para mantener a los niños a salvo de los abusos de derechos humanos, la violencia y el crimen, y a asegurar su acceso al asilo y a otras formas de protección internacional.

"Con la violencia y la inseguridad permeando la región de las Américas, encontramos un fuerte vínculo entre esta situación incesante, nuevos patrones de desplazamiento y los motivos que empujan a los niños a huir de sus hogares y familias hacia el norte. Escaparon de actores armados, de la violencia generalizada y selectiva en sus comunidades y de los abuso en sus casas", menciona Shelly Pitterman, Representante Regional de ACNUR en los Estados Unidos.

El informe, basado en un estudio hecho en 2013 y financiado por la Fundación John D. y Catherine T. MacArthur, revela el impacto humanitario de esta situación a través de entrevistas de ACNUR con más de 400 niños no acompañados de El Salvador, Guatemala, Honduras y México bajo la custodia de las autoridades federales de los Estados Unidos.

El informe demuestra que la gran mayoría de estos niños creen que no estarían a salvo en sus países de origen y que como resultado deberían, por lo general, ser atendidos durante su viaje, según sus necesidades de protección internacional por las autoridades.

Un niño de 17 años que huyó de Honduras dijo, "mi abuela fue la que me dijo que me fuera. Ella me dijo 'si no te unes, la banda te va a disparar. Si te unes, la banda rival te va a disparar o los policías. Pero si te vas, nadie te va a disparar' ".

Una niña de 14 años de El Salvador mencionó, "hay problemas en mi país. El problema más grave son las bandas. Ellos entran a los colegios y sacan a las niñas y las matan . . . solía ver estos reportes en la televisión todos los días sobre niñas siendo enterradas en uniforme con sus maletas y cuadernos. Yo debía ir muy lejos para ir a la escuela y debía caminar sola. No podía ir a ningún otro lado en donde fuera más seguro. Yo vivía en un pueblo, y era mucho peor en las ciudades".

El número de niños que hacían este viaje peligroso solos y sin acompañamiento se ha duplicado cada año desde el 2010. El gobierno estadounidense estima que 60.000 niños llegan a territorio norteamericano en busca de seguridad cada año.

Aunque los Estados Unidos reciben la mayoría de las solicitudes de asilo tanto de niños como de adultos de El Salvador, Guatemala y Honduras, no es el único país. México, Panamá, Nicaragua, Costa Rica y Belice, en conjunto, han documentado un incremento del 432% en el número de solicitudes de asilo de ciudadanos de esos tres países desde el 2009.

A nivel mundial, la protección de los niños y niñas es una prioridad para ACNUR. La comunidad internacional ha reconocido desde hace mucho tiempo el derecho de los niños a solicitar asilo y su particular vulnerabilidad. Niños y niñas se enfrentan también a formas específicas de persecución que puede aumentar las solicitudes del estatus de refugiado.

"Los Estados Unidos, otros gobiernos en las Américas y ACNUR pueden trabajar en conjunto para asegurar que los casos de estos niños sean evaluados con cuidado y que se les provea la protección que desesperadamente necesitan y merecen. Todas las niñas y los niños deben estar a salvo de cualquier forma de violencia, abuso, negligencia y explotación", menciona Pitterman.

El informe fue el tema de discusión hoy en el Instituto de Política Migratoria en Washington, D.C., con las observaciones introductorias del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres. El informe se ha lanzado en el marco del 30° Aniversario de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados de 1984, "Cartagena +30". Esta es una oportunidad para que los gobiernos y ACNUR reflexionen sobre los retos de protección que existen en el hemisferio, los vacíos que puedan haber en el régimen de protección internacional actual, y cómo abarcarlos de modo pragmático e innovador.