ACNUR aumenta su ayuda mientras los yazidíes llegan a Siria desde las montañas de Sinjar, en Irak

ACNUR ha comenzado a trasladar a los refugiados recién llegados desde la zona fronteriza hacia el campamento de Newroz.

La distribución de tiedas de campaña y ayuda humanitaria continúa mientras la población del campamento de Newroz sigue aumentando. Cada vez más yazidíes llegan desde las montañas de Sinjar, en Irak.  © ACNUR

AL QAMISHLY, Siria, 14 de agosto de 2014 (ACNUR) -- Mientras los miembros de la amenazada comunidad yazidí de Irak continúan llegando a Siria desde el norte de Irak, ACNUR ha comenzado a proporcionar asistencia y a trasladar a los refugiados recién llegados desde la zona fronteriza montañosa hacia el campamento de Newroz, situado cerca de Al Qamishli, a unos 60 kilómetros al oeste.

Durante los últimos diez días, decenas de miles de personas, en su mayoría yazidíes, han huido hacia Siria después de que los milicianos hubieran capitrado Sinjar y otras ciudades del norte de Irak a principios del mes de agosto. Después de transitar a través de Siria, la mayoría han atravesado el paso fronterizo Semalka-Peshkabour y han entrado en la gobernación de Dohuk, en el norte de Irak. Un número creciente de yazidíes (unos 15.000) buscan refugio en Siria, donde ACNUR está trabajando con las ONG locales y agencias de la ONU para proporcionar ayuda.

Un miembro del pesonal de ACNUR en Newroz ha descrito la situación como "una tragedia humanitaria" y ha afirmado que los refugiados "llegan extremadamente débiles, sedientos y traumatizados, en especial las mujeres y los niños". Tienen los pies llenos de ampollas porque han tenido que permanecer durante días en las montañas de Sinjar bajo un calor abrasador, sin comida, agua o refugio tras huir para salvar sus vidas, para luego tener que caminar durante muchas horas -- en algunos casos incluso durante días -- para llegar a un lugar seguro.

"No he visto ni un solo niño contento o sonriente", afirmaba un trabajador de ACNUR tras recorrer Newroz. "Ninguno de los niños estaba jugando o trataba de cogerte de la mano o te sonreía como suelen hacen los otros niños. Todos vagaban sin rumbo, con los pies descalzos o simplemente con un rostro lleno de tristeza. Es desgarrador".

ACNUR ha afirmado estar trabajando sin descanso para responder a la emergencia humanitaria. "La situación de los yazidíes sigue siendo muy dinámica y compleja, y resulta de vital importancia que las personas reciban ayuda y protección", declaró el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, António Guterres. "Estamos haciendo todo lo que podemos para satisfacer las necesidades urgentes en circunstancias muy difíciles".

La Agencia de la ONU para los Refugiados ha enviado tiendas de campaña, lonas plásticas, mantas, productos de higiene y otros enseres domésticos básicos hasta el campamento de Newroz desde sus almacenes en la provincia de Al Hassakeh, en el noreste de Siria, donde está presente desde 2010 ayudando a las diversas oleadas de personas desplazadas. Más ayuda está de camino, incluyendo el envío en los próximos días por vía aérea de 2.000 tiendas de campaña y 5.000 colchones para mitigar las condiciones de hacinamiento.

El pasado martes (12 de agosto), y a petición de los administradores de campamentos locales y de los propios refugiados, ACNUR comenzó a trasladar a los refugiados recién llegados. Durante martes y miércoles, una flota de 20 camiones ha transportado a unas 5.000 personas al campo, situado cerca de la ciudad de Qamishly. Los recién llegados han compartido con los trabajadores humanitarios su profunda preocupación por el estado de otros miembros de su comunidad debilitados tras pasar días en las montañas y el largo recorrido a pie hasta llegar a un lugar seguro.

El campamento de Newroz actualmente acoge a unos 15.000 yazidíes de Irak, a los que se suman cientos de personas de esta minoría que han encontrado cobijo en los pueblos y ciudades cercanos a Al Qahtaniyyeh y Ras Al Ain. Después de unos días en el campamento, muchos refugiados regresan a Irak para reunirse con los familiares que se encuentran en la región de Dohuk, en el norte de Kurdistán.

Muchas familias de refugiados han quedado separadas, dispersas entre Sinjar, Siria y la región del Kurdistán iraquí. Hay niños que se encuentran separados de sus padres, quienes han sido asesinados, secuestrados o están desaparecidos en medio del caos. La mayoría de los niños y niñas están ahora con sus abuelos, primos o parientes más lejanos. Muchos refugiados cuentan que se han visto obligados a dejar atrás a sus familiares ancianos a los quienes no podían llevar consigo, y están ansiosos por saber si aún están vivos. Otras personas que lograron llegar a salvo al campamento han confirmado los informes según los cuales niñas y mujeres jóvenes se han visto forzadas a quedarse atrás y han sido vendidas. Las familias dicen que sus hombres jóvenes han sido asesinados.

Las comunidades locales en Siria han acogido generosamente a los refugiados, contaba una trabajadora de ACNUR en Newroz. Las comunidades de acogida les han "ofrecido comida caliente en sus casas, les han transportado y han distribuido ayuda a estas personas como prueba de buena voluntad y bondad", afirmaba. Las poblaciones locales también les han proporcionado a quienes nohabían podido cambiarse desde hacía días o vestían harapos.

ACNUR está coordinando la respuesta de la ONU en Siria para los refugiados yazidíes, la cual está siendo rápidamente reforzada. El martes 12 de agosto se realizó una misión conjunta de la ONU con materiales domésticos y de refugio, alimentos listos para su consumo, galletas energéticas, ropa de verano para niños y jabón, proporcionados por ACNUR, el PMA y UNICEF.