Doscientos mil niños refugiados sirios recibirán educación escolar gratuita en el Líbano

Tasnim, a 12-year-old refugee from Syria, lost a hand after a shell hit her home, but that is not stopping her from scoring top marks at school in Lebanon. [for translation]

Tasnim indica el texto mencionando que ella se graduó con honores en su certificado.  © ACNUR/N.Jaafar

BEIRUT, Líbano, 2 de octubre de 2015 (ACNUR) – Tasnim, una niña refugiada de 12 años de edad originaria de Alepo, Siria, está preparándose con entusiasmo para regresar a la escuela.

"Deseo ser dentista. Siempre me han intrigado los instrumentos y materiales que los dentistas usan en sus impecables clínicas. Cada vez que visito a mi dentista en Siria, aprendo algo nuevo", dice.

En 2013, una bomba de artillería estalló en su casa en Alepo y Tasnim perdió su mano izquierda. Sin embargo, ella está resuelta a cumplir sus sueños y superar los obstáculos que inesperadamente la guerra y la huida al exilio le pusieron en su camino. "Quiero continuar aprendiendo. Quiero ayudar a que los niños tengan hermosas sonrisas", explicó.

Tasnim llegó al Líbano en 2014, un año después del ataque de la bomba de artillería, y logró asegurarse un lugar en la escuela pública local. Tuvo suerte, ya que al hacerlo consiguió ser una de solo un cuarto de los niños en edad escolar que han podido acceder a escuelas públicas.

Ella ha permanecido fuera de la escuela por dos años, pero cuando llegó al Líbano, fue aceptada en el Programa de Aprendizaje Acelerado que resultó ser muy útil, ya que le permitió inscribirse a la escuela a pesar de que el año lectivo ya hubiera empezado. Ella terminó su año con honores.

"Tasnim era una excelente alumna en Siria", dijo Marwa, su madre: "Mis expectativas de ella nunca fueron humildes, y éstas permanecen altas a pesar de su discapacidad".

Este año, otros niños en el Líbano – libaneses y refugiados – tendrán más oportunidades de seguir los pasos de Tasnim ya que ahora se beneficiarán del acceso a una educación gratuita hasta el noveno nivel en las escuelas públicas del Líbano.

Este es un gran cambio porque la educación en el Líbano era obligatoria pero nunca fue gratuita para los niños libaneses, aun en las escuelas públicas.

Los padres debían pagar una matrícula de US $60 por niño cada año, además del costo de los libros y materiales escolares. Este año, el Ministerio de Educación y de Educación Superior (en adelante "el Ministerio"), agencias de la ONU y varios otros donantes cubrirán todos los pagos de matrícula de los niños libaneses y de los niños refugiados, el costo de los textos escolares y de los materiales educacionales básicos.

Con el apoyo de US $94 millones recaudados a través de ACNUR, UNICEF, del Banco Mundial y de donantes bilaterales, el 21 de septiembre el Ministerio lanzará la campaña 'De regreso a la escuela' a lo largo de toda la nación para invitar a todos los padres a inscribir a sus hijos en la escuela.

El propósito de esta iniciativa conjunta del Ministerio, ACNUR y UNICEF es extender el acceso a la educación certificada a todos los niños en territorio libanés.

Esto permitirá a 200.000 niños refugiados sirios entre las edades de tres y 14 años acceder a una educación básica certificada – casi el doble de los 106.000 niños beneficiados el año pasado.

ACNUR tiene como objetivo en particular alentar a los niños que han estado fuera de la escuela por más de un año y también a los que viven con discapacidad para que se integren al sistema educacional libanés.

Con refugiados que han extinguido sus recursos y ahorros, muchos de los padres refugiados no han tenido ninguna otra opción más que mandar a sus hijos a trabajar. En el último año, cerca de 6.000 familias se vieron obligadas a retirar a sus hijos de la escuela.

"Nuestra prioridad es identificar a los niños que se encuentran fuera de la escuela y animarlos a integrarse a las escuelas públicas libanesas", dijo Mireille Girard, representante de ACNUR en el Líbano. "En un momento en que los refugiados enfrentan desafíos crecientes en sus vidas diarias, una educación certificada para sus hijos se vuelve imprescindible", agregó.

A fin de asegurar la retención e inscripción escolar, los funcionarios de ACNUR están trabajando en conjunto con refugiados voluntarios en crear conciencia sobre la importancia de la educación y en explicar el procedimiento de inscripción a los padres y niños.

Muchos niños refugiados sirios afrontan dificultades en continuar con el plan de estudio libanés debido a la barrera de los idiomas. En el Líbano, se enseñan las ciencias matemáticas en inglés o francés, mientras que en Siria, éstas se enseñan en árabe. ACNUR está incrementando los grupos de apoyo de las tareas para ayudar a los niños a que permanezcan en la escuela y superen el plan de estudio y los retos del idioma.

El apoyo a la educación certificada también incluye un Programa de Aprendizaje Acelerado piloto (ALP por sus siglas en inglés), regulado por el Ministerio, a fin de ayudar a los niños que han estado fuera de la escuela por más de dos años a que se pongan al día en un programa intensivo de cuatro meses. La finalización con éxito de una certificación ALP lleva a la inscripción en las escuelas públicas.

Se establecen cupos tanto en el turno regular, donde los refugiados sirios tendrán la oportunidad de ir a clases junto a los niños libaneses, como en el segundo turno – especialmente designado para acomodar a más niños sirios en las escuelas.

Un total de 1.278 escuelas públicas manejarán un número mayor de estudiantes, mientras que otras 259 escuelas – 115 más que el año pasado – proveerán el segundo turno en la tarde.

Cerca de 417.000 niños refugiados sirios en el Líbano tienen entre tres y 14 años, que es el rango de edad a que apunta la campaña 'De regreso a la escuela'. A pesar del aumento en los cupos en las escuelas para los refugiados sirios este año, al menos 200.000 niños refugiados sirios permanecerán fuera de la escuela, a la espera de más oportunidades en las escuelas públicas libanesas, incluyendo planteles de formación profesional.

Los recursos actuales no son suficientes para cubrir a todos los niños refugiados que se encuentran afectados. Se necesitan US $25 millones adicionales para proporcionar educación formal al resto de los niños a los cuales esta iniciativa procura ayudar – 41.645 niños refugiados vulnerables de los 200.000 que se espera favorecer.

Por Nisreen Jaafar y Lisa Abou Khaled, en el Líbano.

Gracias a la Voluntaría en Línea María Soledad Conroy por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.