Los líderes de África Occidental se comprometen a trabajar juntos para reducir la apatridia

Los países de África Occidental se comprometieron a intensificar sus esfuerzos para resolver la situación de cientos de miles de personas apátridas en la región.

Angele, de 13 años, quiere ser maestra. Vive en la aldea de Saria en el centro de Costa de Marfil. Originaria de Burkina Faso, sus padres nunca fueron registrados al nacer y por consiguiente, estaban en riesgo de apatridia. Lograron obtener sus certificados de nacimiento y ahora tienen tarjetas consulares de Burkina Faso.  © ACNUR/H.Caux

ABIDJAN, Costa de Marfil, 25 de febrero de 2015 (ACNUR) – Los países de África Occidental se comprometieron esta semana, en una reunión de alto nivel en Costa de Marfil, a intensificar sus esfuerzos para resolver la situación de cientos de miles de personas apátridas en la región.

Al finalizar la reunión ministerial, el pasado miércoles, los representantes de los 15 Estados miembros de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (ECOWAS por sus siglas en inglés) adoptaron una declaración sobre la prevención, reducción y eliminación de la apatridia.

La declaración, contiene 25 compromisos y resalta la necesidad de los Estados del ECOWAS de reunir información concreta sobre las causas de la apatridia y el perfil y número de las personas apátridas en una región donde se estima que al menos 750.000 personas sean apátridas o en riesgo de apatridia, 700.000 de las cuales en Costa de Marfil.

La declaración enfatiza que todos los niños deben adquirir una nacionalidad al nacer y que todos los niños expósitos deben considerarse nacionales del Estado en el que se encuentren. Destaca también la necesidad de garantizar que hombres y mujeres tengan los mismos derechos de adquirir, cambiar y conservar su nacionalidad, y transmitirla a sus hijos.

El texto resalta la importancia de proteger a los apátridas mediante la restauración de su dignidad y, en particular, poniendo a su disposición documentación y una identidad legal. Además, invita a los Estados miembros que aún no lo hayan hecho, a que se adhieran tan pronto como sea posible a la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954 y la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961.

"Estoy convencido de que sólo la verdadera cooperación reducirá considerablemente la apatridia en nuestros países", dijo el anfitrión de la conferencia, el presidente Alassane Ouattara, de Costa de Marfil, a los delegados. "Juntos, podemos encontrar soluciones inspiradas en los tratados internacionales para poner fin a esta situación en 10 años", agregó.

Para finalizar, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres, agradeció el compromiso de África Occidental para poner fin a la apatridia, mientras señalaba que "básicamente, el concepto de "pertenencia" va más allá de los textos legales y documentos de identidad, también requiere la voluntad política para construir la tolerancia y la aceptación, y el espacio social y humano para que todos los miembros de la sociedad sean reconocidos, para poder contribuir y pertenecer".

La conferencia, precedida por dos días de reuniones preparatorias, fue organizada conjuntamente por el ACNUR y el ECOWAS y reunió a los ministros de los 15 países del ECOWAS, junto con representantes de organizaciones internacionales y regionales, funcionarios de Naciones Unidas y otros organismos humanitarios internacionales, la sociedad civil, activistas de derechos humanos y académicos.

La conferencia se enmarca en el contexto de la campaña del ACNUR #IBelong lanzada el año pasado para poner fin a la apatridia en todo el mundo antes del 2024. Se cree que existan más de 10 millones de personas apátridas en todo el mundo.

Muchas personas que carecen de una nacionalidad experimentan dificultades en el acceso a derechos como la libertad de movimiento, o el acceso a la educación, la salud y el empleo. Además, son vulnerables a la discriminación y al abuso, ya que legalmente no existen.

"Tener una nacionalidad es algo que la mayoría de la gente da por sentado -pero para aquellos que no la tienen, o no pueden probarla, este vacío con frecuencia representa una condena a una vida de discriminación, frustración y desesperación", subrayó Guterres. "Las personas apátridas son como fantasmas, obligados a vivir en las sombras", agregó la Embajadora de Buena Voluntad Honoraria Vitalicia Bárbara Hendricks.

Lea la Declaración aquí (en inglés).

Gracias a la Voluntaria en Línea Ruth Marjalizo González por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.