Más de 8.000 burundeses huyen del país por la violencia preelectoral

Con la tensión política en aumento y más actos de violencia denunciados, al ACNUR le preocupa que más personas puedan huir en el período previo a las elecciones clave a partir de mayo.

Mujeres hacen cola para inscribir a sus hijos en Ruanda tras huir de su país, Burundi.  © ACNUR/S.Masengesho

GINEBRA, 17 de abril de 2015 (ACNUR) – La Agencia de la ONU para los Refugiados informó el viernes de que la violencia preelectoral y la intimidación han provocado recientemente en Burundi un aumento en el número de personas que buscan asilo en las vecinas Ruanda y República Democrática del Congo.

"En total, más de 8.000 burundeses han buscado refugio en estos dos países en las dos últimas semanas: 7.099 en Ruanda y un número más pequeño en la República Democrática del Congo", ha explicado el portavoz de ACNUR, Adrian Edwards a los periodistas en Ginebra, añadiendo que las razones para esta huida son la violencia y la inseguridad crecientes.

En Ruanda, las llegadas que se han producido proceden mayoritariamente de la provincia de Kirundo, en el norte de Burundi. Más del 60% de las llegadas corresponden a niños. Muchos de los que han llegado lo han hecho prácticamente sin ninguna pertenencia. ACNUR, trabajando conjuntamente con el Gobierno ruandés y otros socios, está facilitándoles asistencia.

Los burundeses han informado de incidentes de hostigamiento y desaparición de miembros de familias relacionados con la oposición política. También han referido presuntos reclutamientos forzosos por parte de los Imbonerakure, grupo militante juvenil, al que se acusa de utilizar la violencia con fines políticos.

"Con una tensión política creciente y la denuncia de más actos violentos, a ACNUR le preocupa que más personas puedan huir en las próximas semanas, a medida que se acercan las elecciones generales", subrayó Edwards. Las elecciones, que son a la presidencia, al parlamento, al senado y a los ayuntamientos, están programadas para comenzar en mayo y acabar en julio.

A principios de abril, una delegación ministerial de Burundi visitó a los solicitantes de asilo recién llegados a Ruanda para conversar con ellos y convencerlos para que volvieran a sus casas. Pero ellos respondieron que temían por su vida y que querían buscar refugio en Ruanda.

Los solicitantes de asilo están siendo acogidos en dos centros de acogida en los distritos de Nyanza y Bugesera, en el sur de Ruanda. Debido a la proximidad de ambos centros a la frontera con Burundi, ACNUR y el Gobierno de Ruanda están estudiando el potencial emplazamiento para un nuevo campo donde los refugiados puedan ser reubicados.

ACNUR y sus socios están facilitando asistencia básica en los centros de acogida. Entre las personas que han llegado a ellos se encuentran más de 100 mujeres embarazadas, y dos han dado a luz. ACNUR ha iniciado el registro biométrico, que es clave para la protección de los refugiados, pero seguir el ritmo del número de llegadas es todo un reto.

"Se están distribuyendo artículos esenciales, como láminas de plástico, mosquiteras, mantas, colchones, bidones y jabón para ayudar a las familias a afrontar esta difícil situación. Dado que muchas personas huyeron de noche y a pie, se llevaron consigo muy pocas pertenencias y necesitan ropa, que ACNUR distribuirá la próxima semana. En colaboración con el PMA (Programa Mundial de Alimentos), facilitamos galletas de alto valor energético y comidas calientes a todas las familias recién llegadas", explica Edwards.

Ruanda ya acoge a más de 74.000 refugiados, la mayoría procedentes de la República Democrática del Congo (RDC).

Precisamente a la RDC han llegado unos 1.060 burundeses solicitantes de asilo, en concreto a la provincia de Kivu Sur, en lo que llevamos de mes. La mayoría de ellos cruzaron la frontera y llegaron a los territorios de Uvira y Fizi, situados en el sur de la provincia. Estos refugiados también nos explicaron que huían por temor a la persecución y la inseguridad relacionadas con la situación política actual.

Junto con la Comisión Nacional para los Refugiados, ACNUR ha establecido equipos de monitorización y ha reforzado su seguimiento en la frontera. Ahora, los solicitantes de asilo recién llegados viven con familias que los han acogido en Kivu Sur. Además de los burundeses, 325 de las personas que han cruzado la frontera hacia la RDC son ciudadanos congoleños que vuelven a su país, huyendo también por miedo a la violencia relacionada con las elecciones.

Gracias a la Voluntaria en Línea Esperanza Escalona Reyes por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.