Más de 100.000 refugiados vacunados contra el cólera en Tanzania

Más de 100.000 refugiados han sido vacunados contra el cólera en una importante iniciativa para evitar una repetición del brote de la epidemia que mató a 31 personas el mes pasado en Tanzania.

Un niño burundés recibe la vacuna contra el cólera en el campo de refugiados de Nyarugusu.  © ACNUR/T.Monboe

CAMPO DE REFUGIADOS DE NYARUGUSU, Tanzania, 26 de junio de 2015 (ACNUR) – Más de 100.000 refugiados han sido vacunados contra el cólera en una importante iniciativa para evitar una repetición del brote de la epidemia que mató a 31 personas el mes pasado en el noroeste de Tanzania.

En el campo de refugiados de Nyarugusu en el noroeste de Tanzania se instalaron 25 centros temporales de vacunación para llevar a cabo la operación entre el 20 y el 23 de junio. La campaña iba destinada a toda la población del campo, 120.000 refugiados, la mayoría procedentes de Burundi y de la República Democrática del Congo.

De esta cifra, 106.621 personas de más de un año de edad fueron vacunadas, lo que supone un 93% del total.

La doctora Sofia Rizo, de MSF Suiza, explicó: "Nos dirigimos a todos los refugiados y a las otras personas residentes en el campo antes del inicio de la campaña a través, sobretodo, de activistas comunitarios que han instruido a la población sobre el cólera y sobre la importancia de vacunarse".

La doctora aclaró que los musulmanes que observan el mes sagrado del Ramadán fueron vacunados después de las 7 de la tarde.

La epidemia de cólera del mes pasado en el área del lago Kagunga en Tanzania se sumó a otros graves problemas causados por el desplazamiento forzado de población desde Burundi.

ACNUR y sus socios respondieron redoblando las medidas preventivas relacionadas con el agua y el saneamiento y evacuaron a los refugiados por barco a Kigoma y finalmente al campo de refugiados de Nyarugusu.

El cólera se transmite al beber agua contaminada. Se cree que las causas del brote del mes pasado fueron las condiciones de superpoblación e insalubridad en Kagunga y el consumo de agua del lago.

Siyajali Violete, refugiada burundesa de 20 años, que llegó a Kagunga a mediados de mayo, reconoció la importancia de la vacuna.

"Nos dijeron que si nos aplicaban la vacuna, esto ayudaría a parar el cólera en el campo de refugiados y evitaría que la gente muriera", dijo. "Recibimos esta información a través de activistas comunitarios que también son refugiados. Utilizando megáfonos, nos hablaron de la importancia de la higiene personal, de lavarnos las manos y de mantener el entorno limpio".

En julio, se llevará a cabo la segunda fase de la campaña de vacunación en el campo de refugiados, como parte de un esfuerzo combinado de ACNUR y sus socios, que incluyen al Gobierno, para erradicar el virus entre los refugiados en los próximos dos años.

"Estamos encantados de que la campaña haya cubierto a casi la totalidad de los refugiados del campo y estamos muy agradecidos a todos los socios, que incluyen al gobierno, la OMS, UNICEF y MSF, por sus esfuerzos para hacer que la primera etapa de la campaña haya sido un éxito", dijo el doctor Ahmed Ibrahim, Oficial de Salud Pública de ACNUR.

Además de la campaña de vacunación, el Dr. Ahmed cree que el fortalecimiento de la vigilancia y mecanismos de alerta temprana ayudarán en gran medida a detectar cualquier caso posible para su tratamiento inmediato.

"Continuaremos trabajando con el Gobierno, con nuestros socios en temas de salud, MSF y la Cruz Roja de Tanzania para mantener las medidas de prevención y de control y para recordar a la comunidad las medidas de higiene básicas, como lavarse las manos frecuentemente durante la preparación de la comida y antes de manipular los alimentos para consumirlos", añadió.

Por Tom Winston Monboe

Gracias a la Voluntaria en Línea Esperanza Escalona Reyes por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.