ACNUR pide acceso urgente a los miles de personas que huyen de la violencia en Bangui

Tense situation worryingly reminiscent of 2013-14 when thousands of people were killed and tens of thousands forcibly displaced. [for translation]

View of Mpoko IDP site where around 100,000 persons sought both refuge and security around the capital's international airport in late 2013. [for translation]  © ACNUR/O.Khelifi

GINEBRA, 29 de septiembre de 2015 (ACNUR) – Desde el sábado, enfrentamientos entre milicias rivales en la capital de la República Centroafricana, Bangui, han dejado como resultado 36 personas fallecidas y forzado a miles a dejar sus hogares, retrocediendo con ello el proceso de reconciliación, tal y como lo anunció hoy, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados.

"Tropas de Naciones Unidas han sido desplegadas para restaurar el orden: sin embargo, a esta mañana, el personal del ACNUR en Bangui, sostenía que la coyuntura sigue siendo muy tensa, con disparos en el centro de la ciudad", comentó el portavoz del ACNUR, Leo Dobbs, en una conferencia de prensa en Ginebra.

Asimismo, sostuvo que la situación actual es un preocupante recordatorio de las condiciones de finales de 2013 y comienzos de 2014, cuando miles de personas fueron asesinadas y otras forzadas a desplazarse por el conflicto interno.

"Con todos los cuantiosos reportes de grupos rivales armados reuniéndose en las provincias de Bangui, tememos que la situación pueda escalar. El ACNUR se une al llamado a la calma", señaló Dobbs.

Los enfrentamientos y las numerosas barricadas que han aparecido, han complicado la ya difícil situación humanitaria, impidiendo la labor del ACNUR y sus socios para tener acceso y evaluar las necesidades de los miles de desplazados internos.

"Todas las partes involucradas deben permitir urgentemente el acceso a las organizaciones humanitarias a las zonas donde se encuentran los desplazados", sostuvo Dobbs.

ACNUR, con la ayuda de la Organización Internacional para las Migraciones y otros socios, estima que al menos 27.400 personas han sido desplazadas dentro de la ciudad, incluyendo 10.000 que se están refugiando en el asentamiento de Mpoko, cerca del aeropuerto, que ya está acogiendo a aproximadamente 11.000 personas.

"Hay necesidades inmediatas de alberges de emergencia, salud y atención básica. Si la situación continua siendo volátil, será necesario proveer alimentos e instalaciones de higiene y saneamiento. Los reportes indican que los desplazados, se encuentran en estado de shock y miedo extremo", declaró Dobbs.

Niños en el campamento Grand Seminaire en Bangui, donde muchos desplazados han encontrado refugio.  © ACNUR/A.Fouchard

Bangui ha estado en relativa calma durante meses, pero nuevos enfrentamientos comenzaron el sábado pasado, luego de la muerte de un joven mototaxista musulmán. La violencia causó pánico en la capital, donde un toque de queda ha sido impuesto. Las elecciones en la República Centroafricana, están previstas para el 18 de octubre.

Médicos sin Fronteras indica que en adición a las muertes, cientos de civiles han resultado heridos y necesitan tratamiento, pero los equipos médicos tienen muchas dificultades para tener acceso a ellos.

Muchas de las organizaciones internacionales, han sufrido el saqueo de sus instalaciones. El lunes en la noche, hombres armados ingresaron a la casa de un miembro del ACNUR, tomando sus pertenencias.

"Ayer en la tarde, cientos de detenidos escaparon de la prisión de Bangui Ngaragba, reportes indican que muchos de ellos se han unido a la milicia anti-Balaka, que ha estado luchando contra la antigua milicia Seleka", dijo Dobbs.

La violencia es un recordatorio de cuán frágil e impredecible es la situación de seguridad en la República Centroafricana, con elementos armados en algunos barrios de Bangui y en control de muchos pueblos y localidades en el centro y norte del país (incluyendo Bambari, Batangafo, Kaga-Bandoro, Mbres, Kabo).

Mientras tanto, ACNUR se ha unido al coordinador humanitario interino de Naciones Unidas, MINUSCA y otras organizaciones, en su llamado a todas las partes a un cese de los enfrentamientos y a asegurar la protección de la población civil. Los esfuerzos de cohesión social y diálogo entre ambas comunidades, necesitan consolidarse, ya que el proceso de paz es claramente, aún muy frágil.

Anterior a este último brote de violencia, la República Centroafricana contaba con una población de desplazados internos estimada en unas 370.000 personas, con 470.000 personas que han huido a países vecinos.

El plan de respuesta para los los refugiados presentado por ACNUR y 17 socios para proveer protección y asistencia a los refugiados de la República Centroafricana, ha recibido el 23 por ciento de los US$ 331 millones de financiamiento necesarios, lo que deja una brecha de US$ 254 millones.

Gracias al Voluntario en Línea Juan Carlos Hernández Abreu por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.