ACNUR hace uso de drones para ayudar a poblaciones desplazadas en África

Estas aeronaves piloteadas de forma remota ayudan a evaluar las necesidades de las personas que huyen de los conflictos y la persecución en Malí, Nigeria y Sudán del Sur.

Una vista aérea, tomada por la cámara del dron, de albergues que hospedan a personas desplazadas en el campamento de refugiados Sayam Forage en Níger.  © ACNUR

NIAMEY, Níger, 21 de noviembre de 2016 (ACNUR) – Para muchos, los drones significan imágenes de aeronaves piloteadas de forma remota erizados con misiles, usados con fines militares. Pero en las zonas de África que se ven afectadas por el conflicto, algunas versiones de esta tecnología están siendo usadas por organizaciones humanitarias como el ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, para la planificación de respuestas de alivio y salvar vidas.

Los drones se están usando de forma incremental en países como Níger, Burkina Faso y Uganda, para ayudar a mapear a una gran población de personas desplazadas, evaluar sus necesidades y buscar la mejor manera de hacerles llegar la asistencia. También están siendo utilizados para evaluar los daños medioambientales causados por el desplazamiento.

"Esta tecnología se puede aplicar de muchas formas pacíficas, ya sea en derechos humanos, entrega de ayuda humanitaria, o mapeo de asentamientos", dijo Andrew Harper, jefe de la unidad de innovación del ACNUR, recalcando que el uso potencial de los drones es "abrumador".

La tecnología ha llegado en un momento en el cual las cifras de personas desarraigadas de sus hogares por las guerras y las persecución llegan a un punto record. Más de tres millones de estas personas han sido desplazadas por los conflictos en Sudán del Sur, Nigeria y Malí, los cuales han causado desplazamiento tanto dentro como fuera de sus fronteras.

"Esta tecnología se puede aplicar de muchas formas pacíficas"

En el este de la región nigerina de Diffa, la necesidad de mejorar el manejo de la información ha aumentado de forma importante desde que los ataques de Boko Harma obligaron a decenas de miles de personas a huir de sus hogares o campamentos de refugiados.

Para finales de octubre, más de 250.000 hombres, mujeres y niños se habían desplazado desde 2015, muchos de los cuales buscaban albergue en hasta 100 sitios informales que surgieron en ambos lados de la carretera principal desde la capital de Niamey, con cerca de 20.000 personas en dos campamentos.

Esta desesperada mezcla de población incluía personas desplazadas internas, así como retornados nigerinos y refugiados de Nigeria. Al ser muy vulnerables ante los ataque de Boko Haram, la población está en continuo movimiento, lo que dificulta su seguimiento y mapeo, mientras se mueven en búsqueda de seguridad y asistencia.

ACNUR recurrió a un nigeriano autodidacta productor de drones, Aziz Kountche, para que les ayudara a entender la dinámica de los movimientos de la población. Él creó un dron simple pero efectivo que se asemeja a un modelo de avión. El T-800 M, el cual cuenta con la autorización del Gobierno para operar en las áreas de conflicto, capturó video e imágenes fijas para crear un mapa preciso de los nuevos asentamientos, el cual será crucial para apoyar la respuesta humanitaria en un área con un tamaño similar a Bélgica.

"Con el uso de las imágenes del dron, queremos dar un nuevo nivel de mapeo para fortalecer nuestro análisis del contexto", dijo Benoit Moreno, oficial de relaciones externas del ACNUR. Las imágenes posibilitan al ACNUR y sus socios a visualizar la situación de los sitios e identificar y satisfacer las necesidades de los múltiples servicios, incluyendo sistemas de agua, letrinas, instalaciones educativas y de salud. También ayudó con el registro de los desplazados.

Una vista aérea, tomada por la cámara de un dron, de las tiendas y albergues que hospedan a desplazados internos cerca de la aldea de Kindjandi en Níger.  © ACNUR

El pequeño artefacto fue usado para dar una vista detallada de los dos campamentos en la región, el campamento de refugiados Sayam Forage y el campamento de desplazados internos Kabelawa, y además reveló el considerable daño ambiental que causaron las personas que cortaron madera cerca de los sitios espontáneos, en un área donde dos tercios del terreno están afectados por la desertificación. El próximo vuelo con un dron se dará a inicios del próximo año.

En la vecina Burkina Faso, donde aún viven más de 32.000 refugiados malienses, cuatro años después de haber huido del conflicto en su país, ACNUR ha estado usando un dron más sofisticado para monitorear las necesidades de los refugiados. Muchos viven en la árida región de Sahel, con temor de retornar a Malí a pesar del acuerdo de paz que fue firmado el año anterior.

En el extenso campamento Goudoubo, que alberga a cerca de 9.640 refugiados cerca de la ciudad de Dori, recientemente ACNUR piloteó una dron de cuatro turbinas sobre los 12 kilómetros de largo y 5 de ancho del terreno. A diferencia del dron de Diffa, este utilizó una cámara de video para filmar los albergues, la escuela primaria, el mercado, el centro de salud y el camino a Dori.

En este difícil, hermoso y extenso ambiente, el uso de drones ha brindado información de video invaluable sobre cómo brindar asistencia y asegurar una vida diaria sostenible en un área con pocos recursos naturales e infraestructura.

"Queremos brindar un nuevo nivel de mapeo para fortalecer nuestro análisis"

"Las vistas aéreas y el mapeo del campamento pueden ayudar a reformar nuestra capacidad para responder a las necesidades a corto y largo plazo. Por ejemplo, podemos rastrear la evolución de las ubicaciones de los albergues y los movimientos dentro de los campamentos, pero también documentar la evolución de la situación medioambiental y la disponibilidad de recursos naturales dentro de los campamentos y a sus alrededores. Esto nos ayudaría a prevenir y mitigar los riesgos de los desastres naturales", dijo Alpha Oumar, director de la oficina en el terreno en Dori.

Mientras tanto en Uganda, donde se alberga a más de medio millón de refugiados y solicitantes de asilo de Sudán del Sur, ACNUR espera usar la tecnología de drones para ver cómo crecen y evolucionan los asentamientos de refugiados. Este proyecto se enfocará en Bidibidi, el cual fue abierto en agosto y ahora alberga a más de 200.000 personas que han huido de los recientes combates que iniciaron en Yuba en julio.

Parte de una estrategia para hacer un uso más sistemático de los drones, las máquinas serán usadas para mostrar el asentamiento en varios escenarios, desde un pequeño asentamiento en agosto, hasta convertirse en una de las áreas que más refugiados recibe en el mundo.

Para ACNUR, los proyectos en mano son solo un comienzo. "Tenemos que reconocer las oportunidades tecnológicas por ahora, y más aún para un futuro", dijo Harper. "Este es un ejemplo de la tecnología que tenemos que utilizar en la organización. Si podemos aprovechar el potencial de estas intervenciones, no sólo haremos nuestro trabajo de manera más eficiente sino que tendrán un mayor impacto en las personas de interés".