Miles de yemeníes varados en Egipto y separados de sus familias por causa de la guerra

Miles de yemenís que se encontraban en Egipto cuando estalló la guerra en su país hace un año aún no pueden regresar a sus hogares.

Bakil se encuentra, al igual que Hoda, entre los cerca de 8.000 yemeníes varados en Egipto. Él buscó protección en Egipto por razones médicas, después de haber sido herido en Yemen.  © ACNUR/Y.Khelidy

El CAIRO, Egipto, 12 de abril de 2016 (ACNUR) – Miles de yemenís que se encontraban en Egipto cuando estalló la guerra en su país hace un año aún no pueden regresar a sus hogares, y se les están terminando los medios para sobrevivir sin ninguna ayuda.

Hoda*, de 37 años, llegó a Egipto debido a un chequeo médico de rutina luego de un tratamiento de cáncer al que se sometió en su país hace cuatro años. Viajó con su madre y dos hijos, con la certeza de regresar a Yemen. Sin embargo, se desencadenó la guerra, dejándolos varados en Egipto y separando a su familia. Su marido y el resto de su familia quedaron atrapados en Yemen.

Con la situación empeorándose en su país, el marido de Hoda ya no pudo enviarle más dinero. "He tenido que arrendar un departamento en un lugar tranquilo que excede mi presupuesto", dijo.

"Cuando estuve aquí en 2012 tuve una mala experiencia con el trato que algunas personas le dieron a mi hijo que es autista . . . Tenía algo de oro cuando llegué, que debí vender para arreglármelas".

Pronto se dio cuenta que no podía comprar el medicamento de su hijo o ponerlo en un colegio para estudiantes con discapacidades. Por consiguiente, su salud comenzó a deteriorarse. Tampoco ha podido mandar a su hijo mayor al colegio.

ACNUR ayuda a Hoda con dinero en efectivo, y su madre recibe ayuda médica. En Yemen, Hoda era una dueña de casa, que criaba a sus hijos. Ahora está tratando de usar sus habilidades y su diploma de administración de empresas para ganar algo de dinero para sobrevivir. "Trato de confeccionar ropa, pero no he vendido ninguna aún", dice Hoda. "La vida era simple en Yemen, todos los vecinos nos ayudábamos, muy diferente a este lugar en El Cairo".

Hoda se encuentra entre los cerca de 6.000 a 8.000 yemeníes que están varados en Egipto, ya sea porque se encontraban en el país cuando estalló la guerra, en marzo de 2015, o porque han escapado por razones de seguridad. ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha registrado a 1.375 de ellos, y ayuda donde puede.

ACNUR proporciona dinero en efectivo, ayuda médica, y apoyo educacional a los refugiados yemeníes, además de protección y asistencia sicosocial, con ayuda de sus socios Caritas y Catholic Relief Services.

Hasta el momento, más de 100 personas han recibido dinero en efectivo como ayuda para aliviar sus dificultades, y alrededor de 500 han recibido tratamiento médico. Otras 141 personas han recibido becas educacionales para continuar con su educación en Egipto mientras esperan regresar a sus hogares.

Sin embargo, mientras el conflicto continúa, las expectativas de volver a casa siguen lejanas.

"Ojalá pudiera regresar a Yemen para reunirme con mi marido y el resto de mi familia, pero a veces pienso que incluso si la situación mejora desde el punto de vista de la seguridad, ahora, aún no hay electricidad ni agua potable", dice Hoda, preocupada por su hijo.

"¿Que haría allá con un hijo autista? Pero estoy aquí sufriendo sola".

Para Hoda, y para miles de otras personas que sueñan con reunirse con sus seres queridos, la única solución duradera para aliviar sus sufrimientos es que llegue la paz a Yemen.

*El nombre ha sido cambiado por motivos de protección.

Por Marwa Hashem en El Cairo, Egipto.

Gracias a la Voluntaria en Línea María Soledad Conroy por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.