Alto Comisionado asegura que el retorno de los refugiados en Kenia no contravendrá obligaciones internacionales

El Alto Comisionado FIlippo Grandi hizo un llamado a inversiones masivas en las zonas estables de Somalia para permitir que más refugiados retornen.

El Alto Comisionado, Filippo Grandi conversa con un grupo de soldadores refugiados somalíes durante una visita a un centro juvenil en el Campamento Ifo en Dadaab, Kenia.  © ACNUR/Siegfried Modola

NAIROBI, Kenia, 12 de junio de 2016 (ACNUR) – En su primera visita a Kenia y Somalia como Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi discutió soluciones para los refugiados somalíes en Kenia, y se le aseguró que el retorno de refugiados a Somalia no contravendría obligaciones internacionales.

La visita llega en un momento en el que el Gobierno de Kenia anunció planes para cerrar el campamento de refugiados de Dadaab, que alberga a alrededor de 350.000 refugiados, en su mayoría somalíes. Kenia ha alojado el campamento de refugiados más grande del mundo por un cuarto de siglo, y constantemente ha recibido refugiados de otros conflictos, más recientemente, de Sudán.

Posterior a su reunión del día de hoy, Grandi acogió con satisfacción la garantía de Uhuru Kenyatta, Presidente de Kenia, de que el país mantendrá su reputación de respeto por los derechos humanos.

"Me siento muy complacido de escuchar al Presidente decir que cualquier solución – y la repatriación es obviamente la mejor solución – se debe llevar a cabo de manera humana, digna, segura, y que respete el derecho internacional y sus principios", afirmó Grandi.

El Alto Comisionado destacó que el apoyo de los donantes internacionales a Kenia, y especialmente a las comunidades locales de acogida, ha sido generoso, sin embargo insuficiente para cubrir las necesidades, y prometió un compromiso continuo por parte del ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.

En el 2013, Kenia, Somalia y el ACNUR firmaron un Acuerdo Tripartito para ayudar a que los refugiados somalíes de Dadaab iniciaran el retorno voluntario a nueve áreas en la región Central Sur, en Puntlandia y Somalilandia, las cuales son consideradas relativamente seguras. Más de 14.000 han regresado hasta el momento, y miles más se han apuntado para partir.

Sin embargo, muchos otros refugiados que podrían regresar se encuentran preocupados por tener medios para reconstruir sus hogares e iniciar negocios. Algunos también están preocupados de que no haya suficiente educación y sistemas de salud en sus comunidades. En respuesta, Grandi propone aumentar el paquete de repatriación para el retorno de refugiados y darles apoyo para que puedan pagar por sus servicios básicos.

Durante una visita al campamento de Dadaab, los refugiados le dijeron al Alto Comisionado que a ellos les gustaría volver a casa, pero que solo si sus ciudades están a salvo.

"Nadie puede dejar abandonado a su país. Estamos listos para volver, pero no es el momento . . . porque las razones y los desafío por los que huimos de Somalia, continúan ahí", dijo Habiba Abdullahi.

El sábado, el Alto Comisionado viajó a Somalia, donde se reunió con Hassan Sheikh Mohamud, Presidente de Somalia. El Presidente dijo que todos los refugiados somalíes son bienvenidos de vuelta y confirmó su compromiso con una "repatriación ordenada, humana y digna" de los ciudadanos como se especifica en el Acuerdo Tripartito.

Él coincidió con la necesidad de mejorar las condiciones en los lugares de retorno. También enfatizó la necesidad de hacer más por las más de un millón de personas internamente desplazadas en Somalia, quienes no pueden regresar a sus hogares debido a la inestabilidad y la presencia de Al Shabaab.

Grandi también visitó Baidoa, Somalia, para reunirse con ex refugiados del Campamento Dadaab, quienes recientemente regresaron a sus hogares. A pesar de que la mayoría dijo estar feliz por estar de vuelta, también reconocen que el regreso a sus hogares ha sido difícil.

Maryan Hassan volvió a Baidoa con sus siete hijos después de ocho años de exilio. Su casa quedó destruida durante el conflicto, y ella está intentando reconstruirla, pero no tiene medios para hacerlo.

A pesar de que la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM, por sus siglas en inglés) ha tenido ganancias significativas, Al Shabaab continua representando una gran amenaza a la seguridad del país, y después de más de dos décadas de guerra, Somalia tiene poco que ofrecer en términos de oportunidades para que las personas regresen.

"Tenemos jóvenes que se han graduado de la escuela secundaria, de Dadaab. Antes, los jóvenes estaban ocupados en la escuela, pero ahora están desocupados. Ellos necesitan recibir ayuda y tener más oportunidades aquí o van a estar en peligro de unirse a los malos", dijo Hassan al Alto Comisionado.

Aun así, instó a sus compatriotas que vuelvan: "Ha habido mejoras aquí. Para aquellos que están sufriendo (en Dadaab), les digo, vuelvan a su país".

Grandi dijo que la resiliencia de Maryan es un fuerte ejemplo del porqué la comunidad internacional debe invertir en Somalia para asegurar que los refugiados tengan infraestructura básica para poder recomenzar sus vidas. Él alienta a actores del desarrollo, como el Banco Mundial, a que inviertan en reconstruir Somalia.

"Los retornos deben ser sostenibles. Eso significa tener casa, pero también centros de salud, educación y empleo", dijo.

En una conferencia en Bruselas el año pasado, los países se comprometieron a aportar $110 millones para financiar el retorno sostenible y la reintegración de refugiados somalíes. A la fecha, solamente $7,2 millones de esos fondos han sido recibidos.

Por Melissa Fleming y Dana Hughes.