Juegos Olímpicos históricos llegan a un final con estilo para el Equipo Olímpico

Una ceremonia de clausura de Río 2016 llena de brillo, mientras que el COI y el ACNUR buscan reafirmar el legado del equipo.

El famoso estadio Maracaná en Río se ilumina para la llamativa ceremonia de clausura.  © ACNUR

RÍO DE JANEIRO, Brasil, 22 de agosto de 2016 (ACNUR) – En una brillante celebración de la vida, Brasil bajó el telón de unos Juegos Olímpicos que encantaron e inspiraron a millones alrededor del mundo con poderosas historias de triunfo sobre la adversidad.

Los Juegos de Río 2016, que fueron testigo del primer Equipo de Atletas Refugiados de la historia, llegaron a su final con una colorida explosión de música y baile.

Acorde con un evento que constantemente defiende la diversidad, la ceremonia de clausura rindió tributo a las muchas facetas y riqueza de la diversidad cultural del primer país de América del Sur que hospeda los Juegos Olímpicos.

Los atletas de 207 delegaciones, entre ellos 10 miembros del Equipo Olímpico de Refugiados provenientes de República Democrática del Congo, Etiopía, Sudán del Sur y Siria, entraron al famoso Estadio Maracaná bailando con los sonidos de la música que combinaba ritmos modernos y tradicionales de Brasil.

"Continuaremos a su lado"

Un aguacero tropical no pudo enfriar el entusiasmo. Las banderas ondeaban y la pirotecnia explotaba mientras los pensamientos se enfocan en el futuro. La Bandera Olímpica fue pasada simbólicamente a Japón, que será anfitrión de los próximos Juegos Olímpicos en 2020.

Tanto el Comité Olímpico Internacional(COI) como la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, quienes trabajaron juntos para producir al Equipo Olímpico de Atletas Refugiados, se han comprometido a continuar apoyando el futuro de los atletas, y promover el deporte entre quienes han huido de sus hogares por el conflicto y la persecución.

Una enorme bander de Japón, marca la entrega de la bandera Olímpica a Tokio, que albergará las próximas olimpiadas en Japón, 2016.  © ACNUR/Benjamin Loyseau

En su discurso final, Thomas Bach, Presidente del Comité Olímpico dijo: "Muchas gracias queridos atletas refugiados. Ustedes nos han inspirado con su talento y espíritu humano. Ustedes son un símbolo de esperanza para millones de refugiados en el mundo. Nosotros continuaremos a su lado después de estos Juegos Olímpicos".

Exaltando al primer Equipo Olímpico de Atletas Refugiados como "verdaderos olímpicos", la Alta Comisionada Adjunta Kelly T. Clements, quien asistió a la ceremonia de clausura, alabó a sus miembros por ayudas a cambiar la percepción del mundo con respecto a los refugiados y desplazados, que actualmente alcanza los más de 65 millones de personas.

"Este equipo ha atrapado la atención del mundo y en un corto periodo de tiempo, cambió la conversación sobre los refugiados . . . No hay duda de que han dejado un legado con su presencia en estos Juegos Olímpicos, pero también nos han inspirado a todos a trabajar más por la paz y ayudar a aquellos que son obligados a huir", dijo Clements.

"Estos atletas son verdaderos olímpicos, se animan entre ellos, se hicieron amigos de personas de todo el mundo. El COI y el ACNUR continuarán trabajando juntos para brindar oportunidades para estos atletas refugiados y otras personas".

"Fue asombroso estar aquí"

Los atletas mismos han hablado de su determinación de continuar entrenando y mejorando.

Más tempranos ese día, Yonas Kinde, el último de los 10 atletas que compitió, corrió en el maratón y cumplió una ambición de vida.

"Fue asombroso estar aquí. Mostró respeto para los refugiados. Tenemos que recordar que muchas personas han sacrificado sus vidas. Tenemos que recordar . . . hoy, hice algo por los refugiados. Nosotros somos símbolo de una pelea. Les da esperanza a los refugiados. Hemos demostrado que todos los refugiados pueden hacer algo, si les dan la oportunidad", le dijo al ACNUR después de cruzar la línea de llegada.