ACNUR lleva ayuda hacia Uganda, mientras que miles de personas llegan desde Sudán del Sur

Miles de refugiados que huyen de la violencia y de las violaciones de Derechos Humanos en Sudán del Sur se benefician de una gran operación de ayuda.

Los artículos de primera necesidad de de gran necesidad llegan a Uganda para ayudar a lidiar los flujos de refugiados recién llegados de Sudán del Sur.  © ACNUR/Jiro Ose

KAMPALA, Uganda, 19 de septiembre de 2016 (ACNUR) – Miles de refugiados que huyen de la violencia y las violaciones de Derechos Humanos en Sudán del Sur han empezado a beneficiarse de una gran operación de ayuda seguida de la llegada de un Boeing 747 en Entebbe el domingo, que traía más de 100 toneladas de artículos de primera necesidad de emergencia.

El envío contenía miles de mosquiteros, colchonetas, láminas plásticas, equipo de cocina y lámparas con energía solar, las cuales se entregarán en las áreas de asentamiento de refugiados en los distritos de Adjumani, Arua y Kiryandongo, así como quienes viven en el asentamiento recién abierto de Bidibidi en Yuba.

El avión de carga fue brindado al ACNUR por Dubai Royal Wings, gracias a la generosidad de Sheikh Mohammed bin Rashid Al-Maktoum, vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos y Emir de Dubái, que acordó asociarse en el envío después de escuchar sobre el sufrimiento que enfrentan las personas de Sudán del Sur desde el inicio de la violencia en Yuba el 8 de julio.

"Las personas de Sudán del Sur están sufriendo"

La entrega llega dos días después de que el número de personas de Sudán del Sur que han sido obligadas a buscar la seguridad en países vecinos sobrepasara el millón, incluyendo más de 185.000 personas en las últimas diez semanas.

"Las personas de Sudán del Sur están sufriendo, hemos visto cómo la cantidad de personas que han huido a Uganda y otros países vecinos llegó a cifras récord en semanas recientes", dijo Bornwell Kantande, Representante en funciones del ACNUR en Uganda. "Estamos extremadamente agradecidos con Sheikh Mohammes bin Rashid por su apoyo hacia el ACNUR, y por haber hecho posible que esta ayuda tan necesaria sea entregada a los miles de recién llegados. Este envío recorrerá un largo camino para asegurar que estas personas están viviendo en un ambiente seguro y digno".

Quienes llegan a Uganda son una población desproporcionada de jóvenes y mujeres, con cerca de 90 por ciento de recién llegados siendo mujeres o niños bajo 18 años. Esto presenta una respuesta humanitaria con desafíos distintos, particularmente en la prevención y tratamiento de violencia sexual y de género, y protección de la niñez.

La falta severa y crónica de financiamiento amenaza con socavar la respuesta humanitaria

Las lámparas con energía solar ayudarán a los esfuerzos del ACNUR para brindar luz a cada familia, mejorando las condiciones de seguridad y asegurando que los niños puedan estudiar después de que anochezca, ya que muchas áreas donde se asientan los refugiados no hay electricidad.

Los mosquiteros proveerán protección vital contra la malaria, ya que muchos de los asentamientos están ubicados en áreas con mucha incidencia. La malaria es la primera razón por la que las personas buscan asistencia de profesionales de salud en comunidades que acogen refugiados. Los equipos de cocina tienen un rol clave en ayudar a asegurar que los refugiados puedan tener una dieta saludable, algo que es de crítica importancia, ya que muchos de los refugiados huyen de áreas de Sudán del Sur donde es difícil conseguir comida o donde es sumamente costosa.

Uganda recibió un envío de artículos de primera necesidad el domingo para el continuo flujo de refugiados de Sudán del Sur.  © ACNUR/Jiro Ose

El gran número de refugiados que huyen de Uganda en un periodo de tiempo relativamente corto ha puesto una gran carga en los recursos disponibles para la respuesta humanitaria. El abastecimiento de artículos de primera necesidad claves comienza a disminuir casi tan pronto como llegan, mientras que miles de personas continúan huyendo de Uganda a diario. La situación parece empeorar, y las expectativas actuales predicen que otros 110.000 sur Sudaneses podrían huir de Uganda antes del final del año.

La falta severa y crónica de financiamiento amenaza con socavar la efectividad de la respuesta humanitaria hacia los refugiados de Sudán del Sur para brindarles hasta los servicios más básicos. El ACNUR y sus socios han recibido, hasta el momento, solamente el 20 por ciento de los $701 millones de dólares necesitados para brindar asistencia a los refugiados de Sudán del Sur en 2016.