La pareja de refugiados sirios que halló esperanza y libertad en el arte

Una exhibición de los dibujos de los artistas Shergo Musa y Nazli Abdou en Skopie retrata las experiencias, esperanzas y temores de su familia y de otros refugiados.

Shergo y su hija en la puerta del albergue temporal.  © ACNUR/Ljubinka Brashnarska

SKOPIE, Antigua República Yugoslava de Macedonia, 08 de febrero de 2017 (ACNUR/UNCHR) -- La pareja de refugiados sirios Shergo Musa y Nazli Abdou descubrieron su amor por el dibujo cuando eran niños. Ahora, después de vivir meses en un albergue temporal en la Antigua República Yugoslava de Macedonia, han tenido la oportunidad de contar su historia a través del arte.

El mes anterior, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ayudó a organizar su primera exhibición, en la capital del país, Skopie.

Shergo, de 49 años y Nazli de 43, huyeron de Alepo en 2015 con tres de sus cinco hijos. Los otros dos ya son adultos: una hija casada que vive en el noreste de Siria, en la ciudad de Qamishli, y un hijo que se mudó a Austria hace un año.

La exhibición, comisariada de forma profesional en la cineteca nacional de Skopie, se llama Escape to a Better Tomorrow ("Huida a un mejor mañana") y ha sido organizada por personal de ACNUR y el Centro de Gestión de Crisis nacional. La meta era enviar un mensaje sobre la necesidad que tienen los refugiados de seguir adelante con sus vidas, y ayudarles a llevar su historia a una audiencia más numerosa.

Los trazos del lápiz representan las experiencias, las esperanzas y los temores de los refugiados. Para los artistas y sus hijos, Avin de 20 años, Faris de 18 y Lavent de 10, la ceremonia de apertura, el 12 de enero, les ofreció una rara oportunidad para dejar el centro de tránsito donde pasan sus días.

"Una vez que los refugiados sobreviven la guerra y están a salvo, ya no deben continuar sobreviviendo, sino que deben vivir sus vidas plenamente"

Los refugiados en el centro no disfrutan de libertad de movimiento, lo que supone una presión psicológica adicional.

El representante de ACNUR en Skopie, Mohammad Arif, dijo que la idea de la exhibición era presentar solo una pequeña parte de las habilidades que los refugiados pueden ofrecer a los países de acogida.

"Además de la asistencia humanitaria básica y del refugio, l os refugiados ansían la posibilidad de crear, de desarrollarse, de vivir plenamente, y los países tienen que hacer todos los esfuerzos necesarios para posibilitarlo", explica.

"Una vez que los refugiados sobreviven la guerra y están a salvo, ya no deben continuar sobreviviendo, sino vivirplenamente sus vidas".

  • Shergo de 49 años y Nazli de 43, huyeron de la sitiada ciudad de Alepo en 2015 con tres de sus cinco hijos.
    Shergo de 49 años y Nazli de 43, huyeron de la sitiada ciudad de Alepo en 2015 con tres de sus cinco hijos. © ACNUR/Ljubinka Brashnarska
  • La familia ha vivido por meses en un albergue temporal en la Antigua República Yugoslava de Macedonia.
    La familia ha vivido por meses en un albergue temporal en la Antigua República Yugoslava de Macedonia. © ACNUR/Ljubinka Brashnarska
  • Los trabajos de Shergo y Nazli representan sus experiencias, esperanzas y temores.
    Los trabajos de Shergo y Nazli representan sus experiencias, esperanzas y temores. © ACNUR/Ljubinka Brashnarska
  • Al igual que sus padres, Lavent ama dibujar.
    Al igual que sus padres, Lavent ama dibujar. © ACNUR/Ljubinka Brashnarska
  • Shergo contempla sus dibujos con Agron Buxhaku, director del Centro de Manejo de Crisis y Mohammad Arif, del ACNUR.
    Shergo contempla sus dibujos con Agron Buxhaku, director del Centro de Manejo de Crisis y Mohammad Arif, del ACNUR. © ACNUR/Ljubinka Brashnarska
  • Shergo y su familia en la exhibición en la cinemathèque nacional en Skopie.
    Shergo y su familia en la exhibición en la cinemathèque nacional en Skopie. © ACNUR/Ljubinka Brashnarska

En Siria, Shergo trabajaba en una tienda textil dibujando estampados para la ropa, mientras que Nazli se ocupaba del hogar.

Temiendo por sus vidas, la familia huyó de Alepo y llegó, a través de Turquía y Grecia, a Macedonia, país en el que pasaron casi un año en el centro de recepción y tránsito de Vinojug, cerca de la frontera.

En marzo de 2016 se cerraron las fronteras de los países de los Balcanes para refugiados e inmigrantes, dejando a muchos miles de personas varadas en condiciones sólo apropiadas para estancias cortas. De ellas, más de 130 aún se encuentran alojadas en centros de tránsito en Macedonia, que no son adecuados para estancias largas.

"Si tuviera que elegir una palabra para explicar lo que me ha resultado más difícil, tendría que hablar de lo limitado de nuestra libertad", dijo Shergo a ACNUR en entrevista, una semana después de que se abriera la exposición.

"Nuestros hijos son conscientes de la situación y la comprenden, así que, a pesar de todas las dificultades, hemos tenido éxito en mantener la armonía en nuestra familia", añadió Nazli.

La pareja comentó que el mayor sueño que tienen desde que huyeron de Siria es que s us hijos puedan continuar con su educación y tener una vida normal.

Al hablar sobre sus dibujos, Shergo dijo: "Durante este último periodo, hemos pasado por mucho sufrimiento, muchas pérdidas y mucho dolor. Todo eso está representado en estos dibujos, tener que huir de casa, vivir las situaciones que pasamos en el viaje, y nuestra llegada aquí".

"Estoy feliz de tener la oportunidad de compartir todo este sufrimiento con el público, con quienes estoy muy agradecido por su comprensión y compasión".