Los residentes de Mosul comienzan a reconstruir en medio de las ruinas de la guerra

Los residentes desplazados que retornan al este de la ciudad empiezan a reparar sus hogares destrozados por la guerra, y reabrir sus tiendas y negocios.

Rabah Mahmoud Ali (derecha) y su familia se paran al frente de su hogar destruido en el este de Mosul, Irak.  © ACNUR/Caroline Gluck

MOSUL, Irak, 10 de julio de 2017 (ACNUR) – Mientras la batalla por Mosul se desarrollaba alrededor de ellos el año pasado, Rabah Mahmoud Ali y su familia fueron expulsados de su casa por rebeldes armados.

Después de que las fuerzas iraquíes retomaran el control de la ciudad, ellos retornaron para encontrar el techo y el primer piso de su casa muy dañados por las bombas, sus posesiones saqueadas y todas las ventanas destrozadas.

Pero determinado a recuperar su antigua vida, Ali pidió prestado algo de dinero y organizó un equipo de trabajadores de construcción para reparar el daño.

"Tengo una deuda por todo el trabajo de construcción", dice. "Pero soy optimista sobre el futuro".

El Gobierno iraquí declaró la victoria en Mosul el 9 de julio. El maestro de física, de 58 años, está entre las decenas de miles de residentes de la segunda ciudad más grande de Irak que regresan a casa, reabren sus tiendas y negocios, y recuperan sus vidas.

De acuerdo con cifras del Gobierno, 176.150 hombres, mujeres y niños fueron desplazados del este de Mosul después de que las fuerzas iraquíes lanzaran una operación militar para retomar la ciudad en octubre.

Cuando los rebeldes tomaron Mosul en 2014, ellos comenzaron a cerrar o tomar las escuelas bajo su control e implementaron sus propios planes de estudio. La mayoría de padres sacó a sus niños de la escuela, temiendo que fueran adoctrinados por las influencias de los extremistas. Ahora las escuelas locales están volviendo a la normalidad.

"Todos esperamos y queremos que Mosul se levante de nuevo"

Ali está feliz de poder enseñar de nuevo y dice que sus estudiantes han estado desesperados por regresar a sus estudios.

"Ahora puedo ver en los ojos de mis estudiantes que están tan determinados a ser buenos estudiantes y aprender", dice. "Es como si la gente comenzara una nueva vida".

Los fuertes combates dejaron muchas de las calles del oeste de Mosul en ruinas. Pero el daño a la parte oriental de la ciudad no estaba tan extendido. En el barrio de Al Khadra, la mayoría de las familias han regresado y están reparando o reconstruyendo propiedades y negocios destruidos.

A medida que regresa un sentido de normalidad a la zona, la población se ha duplicado, dice el personal de Mercy Hands for Humanitarian Aid, un socio de protección del ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. Muchos de los recién llegados son familias del oeste de Mosul que decidieron mudarse con familiares o amigos en el este de la ciudad, en lugar de desplazarse a campamentos.

Entre quienes se están albergando en el este de Mosul está el antiguo dueño de un restaurante, Taysir Mohammed Mahmoud, que recientemente llegó con su esposa, dos hijos, su hermano y su madre.

Mahmoud dijo que la familia, originaria de la Vieja Ciudad, fue usada como escudo humano por los rebeldes, y se vieron obligados a mudarse a otra área, donde vivieron con otras 10 familias en un sótano por cinco meses.

"Gracias a Dios estamos aquí. Celebraremos nuestro nuevo nacimiento. Y una de las primeras cosas que he hecho ha sido rasurarme", dijo Mahmoud, que perdió su hogar en los combates. "Pero necesitaremos ayuda . . . ayuda para volver, para reconstruir y para volver al trabajo".

"Estamos dispersos, viviendo por todas partes, pero queremos volver a vivir juntos aquí"

Muchas tiendas y mercados en el este de Mosul han reabierto, incluyendo cafés con publicidad de shishas, tiendas de muebles y peluquerías. En una esquina, un grupo de personas se ha reunido en un lugar que está en reparación.

"Estamos planeando reconstruir cuatro tiendas y la casa de nuestra familia en la parte trasera", dijo Ayad Ahmed Ali, de 25 años.

"Será muy costoso, tal vez 200 millones de dinares iraquíes ($170.000 dólares), y nos endeudaremos, pero hay cinco familias en nuestra familia extendida. Estamos dispersos, viviendo por todas partes, pero queremos volver a vivir juntos aquí. Y todos necesitamos empleos", dijo él.

Ali dijo que es muy probable que los trabajos de construcción tomen un par de meses. Pero él cree que esfuerzos como este enviarán un importante mensaje a los grupos extremistas que una vez tuvieron el poder sobre la ciudad.

"Todos esperamos y queremos que Mosul se levante de nuevo", dijo él. "Lo que estamos haciendo ahora es una señal, un desafío a los extremistas. Estamos determinados a reconstruir y a luchar contra la destrucción que ellos provocaron".

Por Caroline Gluck