Solidaridad que brinda abrigo

La Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, y la empresa japonesa Fast Retailing, visitaron el Norte de Santander y La Guajira para entregar ropa a los refugiados y migrantes que llegan a Colombia desde Venezuela.

Refugiados y migrantes reciben donaciones de ropa por parte de las marcas Japonesas UNIQLO y GU en el Centro de Refugiados y Migrantes de la Comunidad Scalabrini en Cúcuta.

Refugiados y migrantes reciben donaciones de ropa por parte de las marcas Japonesas UNIQLO y GU en el Centro de Refugiados y Migrantes de la Comunidad Scalabrini en Cúcuta.  © ACNUR/Mariana Rolón Salazar

CÚCUTA, Colombia - Las lágrimas de Martha corren por su rostro mientras cuenta su historia. Tiene 24 años y es de San Cristóbal, Venezuela. Sus dos hijos, uno de tres y otro de cinco, juegan de un lado a otro mientras ella los espera sentada un poco exhausta, pues en una semana va dar a luz una niña.

Ya van a ser tres meses desde que llegó al Centro de Refugiados y Migrantes de la Comunidad Scalabrini en Cúcuta, un hogar de paso donde recibe techo y alimento. Salió de Venezuela porque cerraron la empaquetadora de azúcar donde trabajaba y no le alcanzaba la plata para alimentar a sus hijos ni para construir la casa donde planeaban vivir. “Nos quedamos sin nada”, cuenta Martha. Sin comida ni techo, no tuvieron más opción que venirse a Colombia. A pesar de que le preocupa no tener trabajo para mantener a sus hijos, dice estar contenta por la donación de prendas que Fast Retailing, una empresa japonesa dueña de las marcas de ropa UNIQLO y GU, entregó al Centro para que fueran distribuidas entre las personas que han llegado allí desde Venezuela.

“Estoy muy contenta porque los niños no tenían ropa, y al menos con estas muditas les voy quitando las otras y se las lavo. Acá uno se siente más tranquilo que en Venezuela, pues al menos tenemos un resguardo donde dormir para no estar en la calle. Estoy muy agradecida con ustedes, pues aquí al menos comemos pollo, carne y vegetales. Allá es solo yuca y huevo”, cuenta Martha.

En el mismo Centro vive Mónica Zárraga. Hace 21 días llegó a este lugar y hace muy poco solicitó la condición de refugiado. Mónica requiere un tratamiento psiquiátrico y no ha podido acceder a las medicinas, pero el refugio, la posibilidad de alimentarse, y ahora la donación de ropa, es un alivio para ella. “Le doy gracias a Dios porque yo me vine sin ninguna esperanza”, afirma Mónica.

  • Crisbeily y Windayrson hermanas y llevan caminando cuatro días. Con una sonrisa en el rostro, agradecen a UNIQLO por las donaciones de ropa.
    Crisbeily y Windayrson hermanas y llevan caminando cuatro días. Con una sonrisa en el rostro, agradecen a UNIQLO por las donaciones de ropa. © ACNUR/Mariana Rolón Salazar
  • Martha vive con sus dos hijos en el Centro de Refugiados y Migrantes de la Comunidad Scalabrini en Cúcuta, Colombia. Salió de Venezuela por falta de comida y techo, pero está agradecida porque recibió una donación de ropa.
    Martha vive con sus dos hijos en el Centro de Refugiados y Migrantes de la Comunidad Scalabrini en Cúcuta, Colombia. Salió de Venezuela por falta de comida y techo, pero está agradecida porque recibió una donación de ropa. © ACNUR/Mariana Rolón Salazar
  • "Le doy gracias a Dios porque yo me vine sin ninguna esperanza", afirma Mónica.
    "Le doy gracias a Dios porque yo me vine sin ninguna esperanza", afirma Mónica. © ACNUR/Mariana Rolón Salazar
  • Alexander y Nayelis llegaron a Colombia en busca de mejores oportunidades.
    Alexander y Nayelis llegaron a Colombia en busca de mejores oportunidades. © ACNUR/Mariana Rolón Salazar

Es apreciable para nosotros, dice Nayelis Vera, que también se aloja en este Centro, sobre la donación de ropa, mientras carga a su bebé de 2 semanas de nacida. “Es muy fuerte tener que llegar a un sitio extraño y dejar todo atrás, la familia y la vida a la que uno está acostumbrado. Por eso, agradecemos mucho lo que están haciendo, pues hay gente que llega sin nada para cambiarse”.

En La Guajira, en el Centro de Migrantes y Refugiados de Maicao y el Hospital de Nuestra Señora de los Remedios en Riohacha, población colombiana y venezolana también recibió donaciones de Fast Retailing. Además, Fast Retailing hizo donaciones de ropa al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y a la Casa del Abuelo en Riohacha que también acogen a población venezolana.

”Como compañía global queremos utilizar el poder de las prendas de vestir para generar un impacto positivo en las comunidades que visitamos. Creemos que todas las personas tienen el derecho a tener una vida segura, feliz y saludable”, resaltó Yukihiro Nitta, vicepresidente ejecutivo de Fast Retailing.

Crisbeily Martins, de 20 años, tiene la cara y la espalda quemadas por el sol. Ella no ha pedido ayuda en hogares de paso, pues prefiere caminar hasta llegar a Bogotá, su destino final, donde se encontrará con su esposo. Ella es de Miranda, Venezuela, y lleva cuatro días de trayecto junto con su hermana, Windayr Martins, de 17. Ya son las cinco de la tarde, pero quieren continuar hasta donde sus pies se lo permitan. Por fin, se detienen en el Puesto de Ayuda y Contacto de la Cruz Roja en Los Patios, en el departamento de Norte de Santander, donde la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, junto con otras organizaciones entregan kits de comida e higiene para hombres y mujeres caminantes que llegan hasta allí luego de haber recorrido varios kilómetros.

Además de los kits, estas hermanas recibieron ropa por parte de UNIQLO y GU, pues por la noche se alcanzan temperaturas bajo cero en esta zona de Colombia y es peligroso no contar con prendas adecuadas para este clima. “Están muy finas estas chaquetas, yo nunca me había puesto una así de bonita”, asegura Crisbeily.