Refugiadas venezolanas crean un pesebre navideño en un albergue en Brasil

Determinadas a mantener una de las más importantes tradiciones navideñas de Venezuela, tres mujeres refugiadas usaron materiales reciclados para crear un pesebre en un albergue de Roraima, en el norte de Brasil.

Marileth Aellano, Nieves Gutiérrez y Gerinez Perez tuvieron la idea de usar material reciclado para transformar lo que de otra forma sería basura en una obra de arte.  © ACNUR/Allana Ferreira

Personas refugiadas y migrantes de Venezuela que se trasladaron al albergue Rondon 2, en Boa Vista, capital de Roraima, en el norte de Brasil, tuvieron una sorpresa navideña en las últimas semanas. En la entrada del albergue un grande pesebre, realizado con material reciclado, que normalmente se tiraría a la basura, trae a todos los residentes el espíritu de la Navidad.

En Navidad, el pesebre en las casas y en los espacios públicos es una tradición tan imprescindible en Venezuela, que aun en una situación de escasez de recursos y estando en busca de protección internacional, tres residentes del albergue decidieron hacer uno con lo que tenían a disposición: la basura que se genera en el mismo albergue.

“Lo mejor fue ver a los niños con la ilusión de ver el pesebre terminado”

Trabajaron durante un mes preparando el material, y luego en dos días, junto a otras personas que viven en el albergue, armaron el pesebre. Marileth Aellano, Nieves Gutiérrez y Gerines Pérez recolectaron, limpiaron y organizaron los materiales reciclados para crear una obra de arte llena de recuerdos y esperanza. Trabajaron día y noche en el proyecto, hasta que finalmente lo terminaron, faltando unos pocos días a la Navidad.

“Navidad es una época muy especial en Venezuela, llena de colores y alegría”, dijo Nieves, de 47 años, quien coordinó la acción. “Cuando las otras personas que viven en el albergue vieron lo que estábamos haciendo, cada día había más personas participando y trayendo vasos y platos de plásticos para nuestra maqueta. Lo mejor fue ver a los niños con la ilusión de ver el pesebre terminado”.

Nieves está en Brasil desde julio, junto a otros diez familiares, incluyendo a sus hijos, hermanos, sobrinos y padres. Está viviendo en Rondon 2 desde hace dos meses, en lo que se conoce como el albergue de la reubicación, ya que es lugar donde se alojan las personas que participan del programa de reubicación interna de la Operación Acogida, mientras esperan su turno para viajar.

  • Platos y vasos de plástico reciclados, papel y cartón fueron la materia prima para crear el pesebre.
    Platos y vasos de plástico reciclados, papel y cartón fueron la materia prima para crear el pesebre. © ACNUR/Allana Ferreira
  • El pesebre representaba también la ciudad de la que se tuvo que salir, y el viaje de Venezuela a Brasil.
    El pesebre representaba también la ciudad de la que se tuvo que salir, y el viaje de Venezuela a Brasil. © ACNUR/Allana Ferreira

Implementado por el Gobierno Federal de Brasil, con el apoyo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), otras agencias de la ONU y organizaciones de la sociedad civil, el programa de reubicación interna, conocido en portugués como “interiorização”, ya permitió el traslado de más de 23 mil venezolanos y venezolanas a 24 estados brasileños y al Distrito Federal. El albergue Rondon 2, con casi 700 residentes temporarios que llegan y salen acogiéndose al programa, es uno de los 12 albergues gestionados por ACNUR a través de la Asociación de Voluntarios para el Servicio Internacional (AVSI) o otras organizaciones socias en el estado de Roraima, que colinda con Venezuela.

El hecho de contar con estos elementos culturales en el albergue, como el pesebre, hace que la permanencia aquí se haga un poco más liviana, en el proceso que se desarrolla hasta el día del viaje”, explicó Shayla Nascimento, asistente de terreno de la unidad de reubicación interna de ACNUR.

Cuando se les preguntó cuáles son sus sueños para 2020, las tres mujeres respondieron casi con una sola voz: “poder vivir en algún lugar en Brasil donde tener más estabilidad, y que nuestros hijos puedan estudiar. Todo esto es por nuestros hijos”.