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El Premio Nansen para los Refugiados 2021 celebra la "valentía y dedicación" de una organización humanitaria yemení

Historias

El Premio Nansen para los Refugiados 2021 celebra la "valentía y dedicación" de una organización humanitaria yemení

La organización humanitaria Jeel Albena permaneció sobre el terreno durante lo peor del conflicto en Yemen para brindar alojamiento y esperanza a miles de personas desplazadas internas.
4 Octubre 2021 Disponible también en:
Durante una ceremonia virtual, el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi (a la izquierda), felicita a Ameen Jubran, cofundador de Jeel Albena, la organización que ganó el Premio Nansen para los Refugiados 2021.

El cofundador de una organización humanitaria yemení cuyo equipo permaneció sobre el terreno en los momentos más difíciles del conflicto en el país para ayudar a sus compatriotas desplazados ha sido galardonado esta noche con el Premio Nansen para los Refugiados de ACNUR 2021 en una ceremonia virtual especial, en un “momento de gran orgullo y alegría” para la organización.

La Asociación para el Desarrollo Humano Jeel Albena tiene su sede en Hudaydah, una ciudad portuaria al borde del Mar Rojo que ha vivido uno de los peores enfrentamientos en los seis años de conflicto. Se le rinde homenaje por su papel en proporcionar alojamiento de emergencia y otros servicios vitales a más de 18.000 personas desplazadas internas (PDI).

Hablando por videoconferencia desde Saná, la capital yemení, el director y cofundador de Jeel Albena, Ameen Jubran, describió el premio como un grato reconocimiento a la labor que él y sus colegas han realizado, a pesar del “arduo viaje” al que a menudo se han enfrentado.

“Hemos permanecido en Yemen durante todas las emergencias y hemos ayudado a las personas en medio de intensos combates, inundaciones, cólera y ahora el brote de COVID-19”, comentó Jubran. “En el camino perdí amistades y colegas debido a la violencia. Fui testigo de oleadas de combates y experimenté el desplazamiento junto con miles de personas”.

“Hemos permanecido en Yemen durante todas las emergencias y hemos ayudado a las personas en medio de intensos combates, inundaciones, cólera y ahora el brote de COVID-19”.

El largo conflicto de Yemen, que comenzó en 2015, ha creado lo que la ONU ha descrito como la peor crisis humanitaria del mundo, donde hoy unos 21 millones de personas – el 80 por ciento de la población – requieren asistencia humanitaria, más de 4 millones han sido expulsados de sus hogares y millones están al borde de la hambruna.

El Premio Nansen para los Refugiados suele entregarse en una ceremonia de gala en Ginebra, donde tiene su sede la Agencia de la ONU para los Refugiados, pero por segundo año consecutivo el acto se celebró de forma virtual debido a la pandemia de coronavirus, con participantes de varios continentes que interactuaron por videoconferencia.

El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Filippo Grandi, aplaudió la “valentía y dedicación” del personal y voluntarios de Jeel Albena, señalando que alrededor del 40 por ciento de ellos se vieron forzados a huir durante el conflicto.

“No podría estar más honrado de entregar este premio a Ameen y a sus colegas”, señaló Grandi. “El extraordinario trabajo realizado por usted y su equipo, y su perseverancia para ayudar a personas yemeníes de cualquier condición es un ejemplo de la humanidad, la compasión y la dedicación que este premio reconoce”.

Durante su discurso de aceptación, Jubran describió cómo su organización estaba aprovechando técnicas y materiales tradicionales para brindar a las familias desplazadas alojamientos hechos con hojas de palma entretejidas, conocidas como khazaf, un proceso que también proporciona empleo vital.

“¿Por qué me enorgullece algo [tan] sencillo?” preguntó Jubran. “Porque una simple choza hecha de hojas de palma proporciona un techo a quienes han perdido sus hogares. Brinda habilidades y una fuente de ingresos a muchas familias desplazadas [y] a cambio está apoyando a los mercados locales. Sobre todo, los materiales que utilizamos son reciclables y amigables con el medio ambiente”.

El equipo de Jeel Albena es el último de una larga lista de héroes cotidianos en recibir el premio, que lleva el nombre del primer Alto Comisionado para los Refugiados, el explorador noruego Fridtjof Nansen.

La ceremonia virtual de este año contó con la participación del bisnieto de Fridtjof Nansen, Nicolai, que recorrió la historia y el legado de su ilustre antepasado, así como con las presentaciones musicales del cantante, compositor y actor ugandés Maurice Kirya y de la cantante ruso-tayika y Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR, Manizha. 

La presentadora de televisión y periodista libanesa Raya Abirached, que este año se convirtió en Embajadora de Buena Voluntad de ACNUR para Medio Oriente y Norte de África, fue la maestra de ceremonias. La transmisión de la ceremonia está disponible en el canal de YouTube de ACNUR (en inglés).

Lee sobre los ganadores regionales del Premio Nansen para los Refugiados en África, Américas, Asia y Europa.