Día Internacional de la Mujer: acciones para salvaguardar la dignidad y salud de mujeres venezolanas refugiadas y migrantes en el norte de Brasil

ACNUR comparte información sanitaria, distribuye productos de higiene femenina y facilita el acceso al empleo para apoyar a las mujeres venezolanas en situación de vulnerabilidad.

Las farmacias en Roraima llevan información y productos de higiene femenina a mujeres refugiadas y migrantes en el albergue de Latife Salomão, en Boa Vista.

Las farmacias en Roraima llevan información y productos de higiene femenina a mujeres refugiadas y migrantes en el albergue de Latife Salomão, en Boa Vista.  © ACNUR/Allana Ferreira

BOA VISTA, ACNUR – Millones de mujeres en el mundo (especialmente las que se encuentran en situación de vulnerabilidad) enfrentan grandes dificultades para adquirir artículos básicos de higiene personal y cuidado íntimo, como las toallas sanitarias. La situación puede ser aún más compleja en un contexto de desplazamiento forzado y con el avance de la pandemia de COVID-19.

Para apoyar a las mujeres venezolanas refugiadas y migrantes que se encuentran en Roraima, al norte de Brasil, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), en colaboración con otras agencias de la ONU y con organizaciones de la sociedad civil, ha llevado a cabo actividades de sensibilización sobre salud reproductiva.

Estas actividades se han estado desarrollando esta semana, en el marco del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de marzo, y cuentan con financiación de la Unión Europea (a través del Instrumento de Contribución a la Estabilidad y la Paz, IcSP).

Con estas actividades se busca ampliar los conocimientos y dar autonomía a las adolescentes, jóvenes y mujeres adultas en temas relacionados con la higiene íntima, salud sexual, nuevas masculinidades y cuestiones de género. En ese sentido, para lograr el involucramiento de la comunidad, se cuenta con la colaboración de sus mujeres líderes.

Para líderes como Cruzire Ruiz, de 34 años, quien buscó alentar a otras colegas de Latife Salomão a participar, las actividades que lleva a cabo ACNUR les permiten hacer preguntas, descubrir nuevos enfoques y romper tabúes sobre los temas abordados. Latife Salomão es uno de los albergues en Boa Vista de la Operación Acogida, la respuesta gubernamental a la afluencia de personas venezolanas que llegaron a Brasil.

“Destruimos varios prejuicios durante el curso. Por ejemplo, pensábamos que no podíamos hornear mientras menstruamos porque la levadura no funcionaría... cosas así. Tomar el curso nos pareció muy importante porque nos ha permitido aprender más sobre todos estos temas”, dice Cruzire.

En cuatro farmacias piloto se distribuyeron 117 toallas sanitarias, las cuales son reutilizables, brindan más comodidad y autonomía a quienes las usan, y duran hasta 12 horas entre una puesta y otra. Se capacitó también al personal que trabaja en los albergues para que multiplique las buenas prácticas.

  • Cruzire Ruiz, de 34 años, es una de las responsables del centro de acogida Latife Salomão que participó en la iniciativa.
    Cruzire Ruiz, de 34 años, es una de las responsables del centro de acogida Latife Salomão que participó en la iniciativa. © ACNUR/Allana Ferreira
  • Junto con UNFPA y AVSI Brasil, ACNUR ha llevado a cabo actividades de sensibilización sobre salud reproductiva en los albergues de Boa Vista.
    Junto con UNFPA y AVSI Brasil, ACNUR ha llevado a cabo actividades de sensibilización sobre salud reproductiva en los albergues de Boa Vista. © ACNUR/Allana Ferreira

Más de mil kits entregados – Otra manera de contribuir a la mejora de la salud de las mujeres es la distribución de kits de higiene dirigidos a este segmento de la población amparada por la Operación Acogida en Roraima y en comunidades de Amazonas, Pará, Brasilia y São Paulo.

Además de toallas sanitarias, los kits contienen artículos de higiene personal como jabones y productos para la salud bucal. Desde enero del año pasado, se han entregado más de mil kits en estos estados.

“Estas actividades forman parte de la protección y el empoderamiento de las mujeres de las comunidades de refugiados y migrantes en situación de vulnerabilidad, uno de los pilares del trabajo que ACNUR lleva a cabo en Brasil”, explica la oficial de protección Angélica Uribe.

“La intención es crear un espacio seguro, donde puedan expresarse, plantear dudas y obtener información veraz sin ningún tipo de presión, de la mano de personas expertas, pero también con juegos y conversaciones. La idea es que no solo comprendan los temas, sino que los compartan con su comunidad”, dice Angélica.

Protección más allá de la salud – El enfoque que tienen varias iniciativas de protección de personas refugiadas en Brasil considera el potencial de las mujeres. La plataforma Emprendedores Refugiados, por ejemplo, reúne 57 casos de emprendedores refugiados de nueve nacionalidades en diez ciudades brasileñas. De este total, el 55% de las iniciativas son proyectos de mujeres emprendedoras, lo que refuerza su potencial para ser autosuficientes en Brasil y para encabezar la economía de sus familias.

Para mitigar los graves efectos de la COVID-19 y para reforzar los ingresos de las familias refugiadas en situación de mayor vulnerabilidad, ACNUR cuenta con un mecanismo de apoyo financiero de emergencia que, en los dos primeros meses de este año, ha desembolsado más de 400.000 reales (aproximadamente 71.000 USD) en transferencias de efectivo a 428 familias, la cabeza de las cuales es una mujer en el 85% de casos. En total, 1.374 personas se han beneficiado del programa este año.

Otro programa emblemático de ACNUR, Pacto Mundial y ONU Mujeres en Brasil es “Empoderando a Refugiadas”, un proyecto que inició hace seis años y que tiene como objetivo promover la formación de las mujeres refugiadas y su ingreso en el mercado laboral brasileño. En 2020, alrededor de 60 mujeres recibieron formación y, de ese total, más del 50% ya cuenta con un empleo en varios municipios.

Mensaje del Alto Comisionado – En este Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, destacó la relevancia de las iniciativas que empoderan y garantizan los derechos de las mujeres y niñas refugiadas, con inclusión de las acciones que les permiten tener autonomía y acceso a la educación.

“La comunidad internacional debe dar un paso adelante y ayudar a proteger los derechos de las mujeres y las niñas que han sufrido desplazamiento forzado o se encuentran en situación de apatridia. Para ello, es necesario apoyar los programas humanitarios que luchan contra la desigualdad de género, incluida la violencia de género, y la ampliación de la educación, así como las iniciativas de formación profesional y autosuficiencia”, subrayó Grandi en un mensaje publicado hoy en Ginebra.

“Es imperativo que también se les incluya en los paquetes de ayuda socioeconómica que están diseñando y aplicando los gobiernos”, concluyó.