El nuevo centro de datos conjunto del Banco Mundial y el ACNUR mejorará las estadísticas mundiales sobre desplazamiento forzado

Un voluntario del ACNUR recopila información de Mohammad Busho, un refugiado de 80 años de Myanmar, usando una aplicación para la recolección de datos que ayuda a simplificar la asistencia.  © ACNUR/Roger Arnold

WASHINGTON, Estados Unidos, 20 de octubre de 2017 – El Grupo del Banco Mundial (GBM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) unen sus fuerzas para establecer un centro de datos conjunto sobre desplazamiento forzado, con el fin de mejorar las estadísticas sobre refugiados, otras personas desplazadas y comunidades de acogida.

El nuevo centro, anunciado el día de hoy, permitirá una respuesta más informada y sostenible para el desplazamiento forzado, respaldando un enfoque coordinado del desarrollo humanitario. Este centro se basa en el papel del ACNUR como institución de referencia para los datos sobre personas refugiadas, e incorpora el expertise y la experiencia analítica del GBM para ayudar a los gobiernos nacionales a mejorar la capacidad estadística.

"La escala, la complejidad y la velocidad de las crisis actuales de refugiados significan que ya no podemos darnos el lujo de responder únicamente a través de la acción humanitaria. Es ahora más importante que nunca movilizar recursos y planificar a largo plazo desde el inicio. Esta es la razón por la que resulta vital para los socios de desarrollo, como el Banco Mundial, el acceso temprano a datos confiables", dijo el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi.

"Cuando los recursos son escasos, se deben hacer todos los esfuerzos posibles para ayudar a quienes lo necesitan. Mejorar los datos y la evidencia es fundamental para garantizar que estos recursos se utilicen de manera eficiente y efectiva. Tenemos mucho que aprender de la experiencia del ACNUR, de modo que podamos hacer más juntos, al trabajar de forma complementaria para ayudar tanto a los refugiados como a quienes les acogen", dijo la directora general del Grupo del Banco Mundial, Kristalina Georgieva.

Casi el 90% de los refugiados viven en países en desarrollo y más de la mitad son desplazados por más de 4 años. La comunidad internacional reconoce que las intervenciones humanitarias deben complementarse con una respuesta de desarrollo a más largo plazo.

El ACNUR y el GBM han fortalecido su colaboración bajo este nuevo enfoque, que se refleja en los esfuerzos en curso para desarrollar un pacto mundial sobre refugiados, el cual será adoptado a finales de 2018. Ofrecer una respuesta tan integral requiere datos oportunos y de alta calidad, lo que también fue subrayado en la Declaración de Nueva York para los Refugiados y Migrantes de septiembre de 2016. Los datos a nivel mundial definen la agenda internacional, mientras que los datos a nivel de país orientan las políticas y ayudan a dirigir los recursos de ayuda de manera apropiada. Se necesita hacer más para fortalecer la recopilación, la calidad, el acceso y el uso de los datos.

El nuevo centro de datos abarcará a las personas refugiadas, desplazadas internas y otros grupos, así como a las comunidades de acogida. Este busca:

  • Asegurar que los datos poblacionales y socioeconómicos se recolecten y analicen de forma sistemática

  • Facilitar el acceso abierto a los datos de desplazamiento forzado, al tiempo que se garantiza la integridad del marco de protección legal

  • Promover innovaciones para mejorar los datos de desplazamiento forzado a través de imágenes satelitales, teléfonos celulares y otras nuevas tecnologías

  • Fortalecer el sistema mundial de recopilación de datos, establecer normas, definiciones y metodologías comunes, y apoyar los esfuerzos para fortalecer los sistemas nacionales cuando sea necesario.El impacto potencial del fortalecimiento de la cooperación entre el GBM y el ACNUR es significativo. Por ejemplo, los datos detallados, en los casos en los que estaban disponibles, permitieron a las dos instituciones preparar informes históricos sobre el bienestar de los refugiados sirios en Líbano y Jordania, lo que a su vez condujo a una mejor focalización de la asistencia humanitaria y la preparación de proyectos de desarrollo. En Kenia, hizo posible un análisis detallado del papel del campamento de refugiados de Kakuma en la economía local, demostrando que la presencia de refugiados tuvo un efecto positivo en general sobre el crecimiento económico en el noreste de Kenia.

Poner los datos a disposición, de forma sistemática, permitirá incrementar este tipo de trabajo analítico que es esencial a medida que el GBM y ACNUR colaboran para apoyar tanto a los refugiados como a las comunidades de acogida. La información basada en evidencia también estará disponible para profesionales practicantes y tomadores de decisiones, con el fin de mejorar los programas y los proyectos sobre desplazamiento forzado.

Contactos:

ACNUR

Banco Mundial