Alto Comisionado al Consejo de Seguridad de la ONU: "¿Nos hemos vuelto incapaces de acordar la paz?"

Filippo Grandi, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, ha urgido a los líderes internacionales a encontrar soluciones políticas para los conflictos mundiales, si se espera que el creciente número de personas desplazadas por la fuerza pueda regresar a su hogar algún día.

En un discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York, Grandi dijo que una serie de importantes crisis ha causado un desplazamiento masivo a través de todas las regiones del mundo.

"El número de personas desplazadas a la fuerza ahora se acerca a los 66 millones, muy por encima de los 42 millones de personas que se reportaron en 2009", dijo él. "Esto incluye a 17,2 millones de personas bajo el mandato de ACNUR, lo que implica un aumento del 70% desde 2009".

"Asegurar soluciones para millones de personas desarraigadas en todo el mundo y evitar que se produzcan más flujos masivos, como los que se han dado en los últimos años, finalmente recae en las soluciones políticas".

Grandi citó varios conflictos, incluyendo el "catastrófico conflicto" en Siria y la violencia en Irak que, en conjunto, son responsables de una cuarta parte de todas las personas desplazadas a la fuerza. Sin embargo, se están desarrollando nuevas crisis, y muchas de ellas se desarrollan en "espacios ingobernables, y son provocadas por una combinación variable de pobreza y subdesarrollo, degradación ambiental, inequidad y persecución", añadió.

Al mismo tiempo, algunas situaciones que aparentemente se habían estabilizado, como por ejemplo Burundi, Sudán del Sur y la República Centroafricana, se han visto afectadas por nuevas crisis, desatando nuevos flujos de refugiados. Por otro lado, situaciones prolongadas, como Afganistán y Somalia, continúan arraigadas.

Grandi destacó varios puntos de acción para los miembros del Consejo de Seguridad. En primer lugar, la necesidad de apoyar las medidas preventivas "para abordar las causas de los conflictos y evitar profundizar las crisis de desplazamiento".

Él también elogió la vital labor de las fuerzas de paz de las Naciones Unidas por permitir el trabajo humanitario, diciendo que los actores humanitarios y las fuerzas de paz deberían aprovechar sus diversas fortalezas para ayudar a proteger a los civiles afectados por el conflicto, mientras se preserva el carácter neutral e imparcial de la acción humanitaria.

En tercer lugar, la comunidad internacional debe aprovechar su trabajo en la lucha contra la trata de personas y los "terribles abusos perpetrados por los tratantes", declaró el Alto Comisionado. Aunque la Agencia de la ONU para los Refugiados trabaja en el terreno para ayudar a las víctimas de trata de personas y apoyar a quienes necesitan protección internacional, Grandi dijo que se requería una acción decidida "para hacer frente a los horrendos abusos perpetrados por los tratantes, así como para su identificación y enjuiciamiento".

Sin embargo, sin el restablecimiento de la paz y la seguridad, Grandi dijo que sería imposible para los refugiados y otras personas desplazadas regresar a casa. "Solo 500.000 refugiados en todo el mundo regresaron a sus hogares el año pasado. Y muy pocas situaciones de desplazamiento en la última década han concluido definitivamente", dijo.

En particular, la seguridad y el establecimiento de los derechos humanos y el estado de derecho serán esenciales para el regreso de los refugiados Rohingya al Estado de Rakhine en Myanmar. "El progreso en el otorgamiento de la ciudadanía para los apátridas Rohingya es absolutamente crucial, al igual que la reconciliación comunitaria, y la inversión en el desarrollo inclusivo, que beneficiarán a todas las comunidades", agregó Grandi.

Por último, Grandi dijo que era vital mantener la protección de las personas desplazadas al tiempo que se buscan soluciones al conflicto, tanto dentro de los países afectados mientras trabajan para lograr una mayor estabilidad, como en las comunidades de acogida que intentan ayudar a un gran número de refugiados.

En última instancia, sin embargo, la respuesta para detener y luego revertir el flujo de refugiados y otras personas desplazadas provendría de soluciones políticas, afirmó Grandi, y en este sentido, la comunidad internacional está fallando.

"¿Nos hemos vuelto incapaces de acordar la paz?", preguntó. "Hago esta pregunta aquí, en el Consejo de Seguridad, cuya razón de ser es la resolución de conflictos y el mantenimiento de la paz, porque todos los días veo el impacto directo de estas fallas en la vida de decenas de millones de personas desarraigadas y forzadas a abandonar sus hogares".

Las debilidades en la solidaridad internacional también erosionan la protección de los refugiados, agregó. "Muchos Estados de acogida de refugiados, en particular en las zonas vecinas a los conflictos, mantienen sus fronteras abiertas y albergan generosamente a miles, a veces a millones, de refugiados.

"Sin embargo, algunos Estados, a menudo los menos afectados por los flujos de refugiados, y que también suelen ser países ricos, han reaccionado cerrando las fronteras, restringiendo el acceso al asilo y disuadiendo la entrada de personas".

Haciendo referencia a la Cumbre sobre Refugiados y Migrantes del año pasado, que dio lugar a la Declaración de Nueva York, la cual pide una respuesta integral a la crisis internacional de refugiados, el Alto Comisionado elogió lo que dijo que eran "pasos importantes" tomados por los Estados miembros, instituciones de desarrollo como el Banco Mundial, la sociedad civil y el sector privado.

"Pero una respuesta completa a los flujos de desplazamiento masivos de hoy solo puede lograrse a través de la acción para restaurar la seguridad, resolver conflictos y construir la paz", declaró Grandi. La población mundial de personas desplazadas, que crece rápidamente "cuenta con su liderazgo para ayudar a encontrar esas soluciones", dijo al Consejo de Seguridad.

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  • Melissa Fleming, Portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, +41 79 557 9122 [email protected]