ACNUR pide proteger a los rohinyás atrapados en la frontera entre Myanmar y Bangladesh

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, expresa su preocupación por la seguridad de un grupo mujeres, hombres y niños rohinyás que estaban viviendo en la llamada "tierra de nadie" en proximidad de la frontera entre Myanmar y Bangladesh desde finales de agosto de 2017. ACNUR está siguiendo de cerca los acontecimientos, luego de que, según la información recibida, las autoridades de Myanmar les ordenaron evacuar el lugar.

ACNUR enfatiza que toda persona tiene el derecho a solicitar asilo, así como a retornar a su lugar de origen en las circunstancias y el momento que consideren adecuados. La seguridad y la protección de quienes huyeron de la violencia en su país deben ser garantizadas y toda decisión de retornar debe ser voluntaria y tomada con base en una elección libre e informada.

ACNUR también reitera que todavía no existen las condiciones para justificar el retorno de los refugiados rohinyás. Las causas de su desplazamiento no se abordaron y aún tenemos que observar avances significativos en lo que concierne a la negación de sus derechos. Es fundamental que se produzcan las condiciones para abordar estas causas y permitir su retorno de una forma voluntaria y sostenible.

Al respecto, ACNUR continúa solicitándole al Gobierno de Myanmar que permita el acceso humanitario en todo el estado de Rakhine al ACNUR y sus agencias socias. Esto será fundamental para promover la coexistencia entre todas las comunidades; para apoyar al Gobierno en su compromiso de implementar las recomendaciones del Comité Asesor para el Estado de Rakhine (RAC, por su sigla en inglés); y para que ACNUR pueda monitorear las condiciones de protección, proporcionar información imparcial a las personas refugiadas y acompañar los retornos en el momento adecuado.

El Gobierno y el pueblo de Bangladesh continúan generosamente acogiendo a las personas refugiadas, brindándoles protección y apoyo. Ya casi 700.000 refugiados buscaron la seguridad en el vecino país desde que la violencia estalló en el norte del estado de Rakhine, en Myanmar, a finales de agosto de 2017.