Kazajstán modifica sus leyes para garantizar el registro universal de nacimientos y prevenir la apatridia infantil

Una mujer mece a su bebé de ocho meses en su cuna, Tastubek, Kazajstán.  © Laurent Weyl/Panos Pictures

Uniéndose a los esfuerzos mundiales para prevenir la apatridia, Kazajstán ha modificado su Código de Matrimonio y Familia para garantizar que todos los niños y las niñas nacidos en el país se registren al nacer y se les expidan sus certificados de nacimiento, independientemente del estatus legal de sus padres.

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, acoge con beneplácito la medida, que se promulgó este mes.

“Esto beneficiará a las niñas y los niños nacidos de padres indocumentados en Kazajstán y a las personas de nacionalidad indeterminada; y también evitará que las niñas y los niños se conviertan en apátridas en el futuro. Agradecemos la rápida decisión y medidas adoptadas por las autoridades”, dijo Yasuko Oda, Representante Regional de ACNUR para Asia Central.

Aunque la tasa de registro de nacimientos para niñas y niños en Kazajstán es relativamente alta (casi del 100%), las niñas y los niños nacidos de migrantes indocumentados y de personas de nacionalidad indeterminada no podían registrar sus nacimientos.

El registro de nacimientos es una medida importante para prevenir la apatridia. Si bien la falta de registro de nacimiento en sí misma no ocasiona que las niñas y los niños sean apátridas, la ausencia de registro de nacimiento y un certificado de nacimiento pueden obstaculizar la capacidad de las personas de demostrar su parentesco y lugar de nacimiento y, por lo tanto, su derecho a la nacionalidad de cualquier Estado.

Desde el lanzamiento de la campaña #IBelong de diez años de ACNUR en 2014, los socios del ACNUR identificaron en Kazajstán a más de 5.000 personas de interés de la Agencia bajo su mandato de apatridia. Muchos eran niñas y niños que carecían de registro de nacimiento y certificados de nacimiento.

Desde entonces, ACNUR y sus socios han ayudado a más de 1.500 personas a confirmar o adquirir una nacionalidad, de los cuales el diez por ciento eran niñas y niños cuyos nacimientos no se registraron porque sus padres no estaban documentados.

Las recientes enmiendas legislativas de Kazajstán siguen un compromiso que el país asumió en el Segmento de Alto Nivel sobre la Apatridia en octubre de este año, en el que los Gobiernos, la sociedad civil y las organizaciones internacionales y regionales presentaron un total de 358 compromisos, entre ellos 252 por parte de los Estados.

En la reunión, Kazajstán se comprometió a abordar la apatridia mejorando el acceso a los procedimientos de registro de nacimientos.

La apatridia afecta a millones de personas en todo el mundo, y a menudo les niega el acceso a los derechos básicos y al reconocimiento oficial que la mayoría de las personas dan por sentado. Unos 3,9 millones de personas apátridas aparecen en los informes estadísticos de 78 países, pero ACNUR estima que el total real es significativamente mayor.