ACNUR Ecuador respalda la decisión de las autoridades de intervenir frente a la ocupación del espacio público fuera de sus oficinas en Quito

Desde la madrugada del 3 de junio, un grupo de familias colombianas refugiadas y solicitantes de asilo ocupaban el espacio público adyacente a las oficinas de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Quito, demandando ser transportadas a países de Europa o Canadá. Durante la mañana del 4 de julio, la Policía Nacional y el Municipio de Quito realizaron una intervención guiada para retirar a este grupo de familias del espacio público.

Frente a estos hechos, el ACNUR lamenta que la situación haya escalado a tal punto en que fue necesaria la intervención de las autoridades municipales y estatales. El ACNUR manifiesta que estuvo en todo momento dispuesto a dialogar con las familias de manera individual, de acuerdo a con los procedimientos establecidos internacionalmente para el manejo de casos y solicitó más de una vez que retornaran de manera voluntaria a sus hogares.

El ACNUR respalda la decisión de las autoridades de actuar - mediante una intervención totalmente pacífica y en apego a las normas internacionales de derechos humanos - frente a la ocupación, pues era de suma preocupación la situación y los riesgos a los cuales estaban expuestas muchas de estas personas, sobre todo los adultos mayores, las personas con discapacidad y los niños y niñas, quienes no estaban asistiendo a la escuela. Era también de suma preocupación la situación de otros refugiados y solicitantes de refugio que necesitaban los servicios de protección y asistencia del ACNUR y que se veían impedidos de acceder a los locales de la organización.

Asimismo, el ACNUR está consciente y lamenta que la ocupación del espacio público no autorizada frente a sus oficinas afectó a los vecinos y comerciantes del barrio y reitera que las personas refugiadas no solo tienen derechos, sino también obligaciones. La condición de persona refugiada en modo alguno exime a sus titulares del respeto a la ley del país de acogida y del cumplimiento de las disposiciones emanadas válidamente de sus autoridades.

El ACNUR reafirma su deber de proteger a las personas refugiadas y solicitantes de asilo en el país y, por lo tanto, reitera una vez más su disposición de recibir a las personas que se manifestaron frente a su oficina y de atenderlas de manera individual para encontrar conjuntamente alternativas oportunas dirigidas a promover su integración local, acceso a derechos y servicios en Ecuador. 

Frente a la solicitud de ser reubicadas en otros países, el ACNUR recuerda una vez más que el reasentamiento no constituye un derecho que pueda ser invocado por una persona o grupo de personas ante el ACNUR o ante los Estados que implementan programas de esta naturaleza. Los cupos para reasentamiento son limitados. A nivel global, menos del 0,4% de los más de 25 millones de refugiados que hay en el mundo fue reasentado en 2018. El número de personas que pueden ser reasentadas cada año y las decisiones finales sobre su caso son determinados por los países receptores, no por el ACNUR.

Para más información sobre este tema, por favor contactar: