ACNUR expresa preocupación por las últimas medidas que afectan el acceso al asilo en Hungría

En esta foto de 2016 un niño afgano mira a través de una cerca de alambre de púas en el campamento de refugiados de Röszke, en la frontera de Hungría con Serbia.

En esta foto de 2016 un niño afgano mira a través de una cerca de alambre de púas en el campamento de refugiados de Röszke, en la frontera de Hungría con Serbia.  © ACNUR/Zsolt Balla

ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, condena la reciente decisión del Gobierno de Hungría de ampliar la vigencia de un decreto que autoriza que las fuerzas policiacas envíen a Serbia, automática e inmediatamente, a cualquier persona detenida por haber ingresado o permanecido en Hungría de manera irregular.

Como resultado de esta medida, las personas que podrían requerir protección internacional no pueden ingresar al territorio ni tener acceso a los procedimientos de asilo. Las autoridades húngaras han expulsado por la fuerza a más de 71.000 personas desde 2016.

El decreto de 2016, en el que se declara una ‘situación de crisis debido a la migración masiva’ en todo el territorio húngaro, se amplió el pasado 27 de febrero. La decisión se toma en un momento en que las llegadas a la Unión Europa, que incluye a Hungría, siguen disminuyendo cada año. En comparación con el año 2016 (cuando ingresaron 373.652 personas), el número de llegadas a la UE por mar y por tierra disminuyó en un 75% en 2020 (95.000 personas).

Esta decisión nace de una serie de medidas que de manera preocupante obstaculizan el acceso al asilo. En mayo de 2020, el Gobierno de Hungría promulgó disposiciones legislativas extraordinarias a raíz de la situación de COVID-19; en particular, antes de que se les permita ingresar al territorio y tener acceso a procedimientos de asilo en Hungría, las personas que requieran protección internacional deben expresar su intención de solicitar asilo en las embajadas húngaras en países vecinos que no pertenecen a la Unión Europea.

“Exhortamos al Gobierno de Hungría a retirar estas disposiciones legislativas y a garantizar que las personas que requieran protección internacional (muchas de las cuales huyen de la guerra, la violencia y la persecución) cuenten con acceso efectivo al territorio y a los procedimientos de asilo. ACNUR tiene la disposición de apoyar al Gobierno de Hungría en la revisión de su sistema de asilo para que este cumpla con el derecho internacional de los refugiados y de los derechos humanos”, señaló Pascale Moreau, Directora del Buró de ACNUR para Europa.

“Los retos que supone el desplazamiento forzado exigen respuestas mundiales y regionales como muestra de solidaridad, en lugar de iniciativas aisladas que erosionan el sistema de protección internacional. Este sistema, que nació hace 70 años, ha soportado el paso del tiempo y ha superado muchas crisis; la salvaguarda del mismo es una responsabilidad colectiva”.

El derecho a solicitar y disfrutar del asilo constituye un derecho humano fundamental amparado por el derecho internacional y por el marco jurídico consignado en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951. Cuando los Estados toman medidas legítimas para controlar sus fronteras, deben hacerlo en cumplimiento de sus obligaciones en el marco del derecho internacional, lo que incluye el principio de no devolución (non-refoulement) y el respeto del derecho a solicitar y disfrutar del asilo.

 

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