Se plantarán árboles en los albergues de Roraima, Brasil, gracias a los viveros del Centro de Sostenibilidad de ACNUR

La iniciativa busca colaboraciones para sembrar más de 7.000 árboles autóctonos en las zonas de los albergues.

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Jóvenes aprenden a cuidar las semillas que se plantarán en los albergues de la Operación Acogida.

Jóvenes aprenden a cuidar las semillas que se plantarán en los albergues de la Operación Acogida.  © ACNUR/Camila Ignacio Geraldo

“Hay que cuidar al árbol como a un bebé. Si no tienes la responsabilidad de darle agua y nutrientes, de dejarlo todo perfecto, la planta no crece bien”, explica Júlio Cesar, un adolescente venezolano de 15 años que vive en Boa Vista, estado de Roraima, en el norte de Brasil, en uno de los albergues de la Operación Acogida, la respuesta humanitaria del Gobierno federal al flujo de personas refugiadas y migrantes de Venezuela.

Él y otros seis amigos son miembros del comité juvenil del Centro de Sostenibilidad creado por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, en Boa Vista en colaboración con la Fraternidad Sin Fronteras (FSF) y la Operación Acogida. La acción de producción de semillas ya ha contado con el apoyo de profesores de la Universidad Federal de Roraima (UFRR) para orientar sobre las especies tradicionales que deben insertarse y las técnicas de plantación.

“Aprendí cuánta agua hay que poner para cada especie de planta y a qué profundidad hay que enterrarla. Me gusta tener este conocimiento”, añade Júlio Cesar. Para 2022, el Centro de Sostenibilidad prevé crear hasta 7.000 plántulas de árboles para hacer más sostenibles los albergues locales y reducir los impactos ambientales generados por la llegada de la población venezolana a Boa Vista, además de dar sombra y aumentar la calidad de vida de la comunidad de personas refugiadas y migrantes albergada por la Operación Acogida. El espacio también cuenta con proyectos piloto de acuaponía y compostaje.

Sachet, profesor de agronomía, enseña a los jóvenes a preparar la tierra para la siembra.

Sachet, profesor de agronomía, enseña a los jóvenes a preparar la tierra para la siembra.  © ACNUR/Camila Ignacio Geraldo

Roraima cuenta actualmente con albergues que tienen la capacidad para atender hasta 10 mil personas refugiadas y migrantes. Inaugurado oficialmente a principios de abril, el Centro de Sostenibilidad ofrecerá clases y cursos de Educación Ambiental para la comunidad de acogida y brasileña, así como otros proyectos que dialogan con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los objetivos de Ciudades y Comunidades Sostenibles (ODS 11) y Acción contra el Cambio Climático Global (ODS 13).

“Cuando llevamos la educación ambiental a la juventud refugiada y brasileña, estamos plantando otra semilla para un futuro con responsabilidad ambiental”, explica Cristina Luttner, especialista en temas ambientales de ACNUR.

En clase con el profesor Marcos Sachet (UFRR), los jóvenes aprendieron a plantar especies típicas de esta región de la Amazonia Legal, como buriti, acai, cenostigma, oití, ormosia e ipe. “Las especies exóticas pueden extenderse y perjudicar el ecosistema original, por lo que invertimos en plantas autóctonas. También sabemos que las plantas locales están adaptadas a este clima y entorno, lo que facilita el proceso de reforestación”, explica Mateus Guimarães, especialista en soluciones medioambientales de la Fraternidad Sin Fronteras.

La acción de plantar árboles está alineada con el programa de acción climática de ACNUR, que pretende reducir el impacto medioambiental generado en la respuesta humanitaria a las poblaciones desplazadas, beneficiando también a las comunidades locales. Uno de los principales objetivos de ACNUR en 2022 es estructurar acciones para reducir la huella medioambiental de las operaciones de la agencia en todo el mundo.