1 refugiado deseando regresar: ciudadanos de Sri Lanka separados por un brazo de mar

For years, Selliah Arumugam lived as a refugee in India and yearned for his home across the Palk Strait. He recently became this year's 1,000th returnee to Sri Lanka. [for translation]

Selliah Arumugam is the 1,000th Sri Lankan refugee to return home with the help of UNHCR this year. He and his family left Sri Lanka in 2006 due to the conflict and spent the last five years in a camp in Tamil Nadu, India. [for translation]  © ACNUR/S.Perera

COLOMBO, Sri Lanka, 13 de Julio (ACNUR) – Selliah Arumugam cruzó las puertas del bullicioso Aeropuerto Internacional Bandaranaike, en Colombo, acompañado por su mujer y sus cuatro hijos. Con una gran sonrisa en su cara, este hombre de 42 años entró en la sala de llegadas empujando un carrito metálico cargado con sus pertenencias.

Selliah es el refugiado número 1.000 que regresa a su hogar en Sri Lanka este año con la ayuda de la Agencia de la ONU para los Refugiados. Originaria del distrito costero de Mannar, en el noroeste del país, la familia Arumugam huyó en agosto de 2006 de la deteriorada situación de seguridad que se vivía en su aldea. Selliah recuerda el peligroso viaje que hicieron hace cinco años a través del estrecho de Palk Strait: "Esperamos hasta que oscureció y entonces tomamos un bote con muchas otras personas hacia la India. El mar estaba embravecido y mi hijo pequeño tenía entonces apenas tres años".

En India vivieron en el campo de Okkur, en el estado sureño de Tamil Nadu. "La vida no era fácil, pero ¿qué otra cosa podíamos hacer? Así que nos quedamos allí con la esperanza de que un día podríamos regresar a nuestra tierra", declaró.

Ésta es una historia que comparten muchos refugiados de Sri Lanka. A finales del año pasado, se decía que unos 141.000 de ellos vivían fuera de su país, la mayoría en Tamil Nadu.

Más de dos años después de que acabara la guerra civil – que duró 26 años – el ritmo de los retornos está experimentando un repunte. ACNUR está ayudando a cada vez más refugiados de Sri Lanka a regresar a sus aldeas en el norte y el este. Muchos de los retornos se realizan desde los campos de refugiados en Tamil Nadu, y un número menor se está produciendo desde países como Malasia, Georgia y la isla caribeña de Santa Lucía. Las principales áreas de retorno son Trincomalee, Mannar, Vavuniya y Jaffna. Un número menor está regresando a Kilinochchi, Batticaloa, Ampara y Colombo.

"El número de refugiados que están regresando a Sri Lanka está aumentando poco a poco y podría incrementarse aún más durante el próximo semestre con la reciente apertura del servicio de ferry entre Tuticorin y Colombo" dijo Michael Zwack, Representante de ACNUR en Sri Lanka. Tuticorin es un puerto de la costa sureste del estado de Tamil Nadu.

Los refugiados de Sri Lanka interesados en la repatriación voluntaria pueden contactar con la oficina de ACNUR más cercana en su país de asilo. Una vez aceptada su solicitud, reciben un billete de avión a Sri Lanka y se les ayuda a conseguir los documentos de viaje necesarios. Ya en Sri Lanka, el equipo de ACNUR recibe a los retornados en el aeropuerto y les ofrece una modesta ayuda de transporte para ayudarles a regresar a sus casas.

Selliah y otros retornados bajo el programa de repatriación voluntaria de ACNUR, están recibiendo también una ayuda básica de reinserción como primer paso para ayudarles a rehacer sus vidas. Cuando llegan a su destino final en Sri Lanka, pueden contactar con una de las cinco oficinas de ACNUR en el norte y el este del país para conseguir un paquete básico de artículos para el hogar, como esteras, mosquiteras, sábanas, cubos y utensilios de cocina.

En los pueblos de retorno, ACNUR lleva a cabo un seguimiento periódico y trata de garantizar que los retornados reciben formación sobre el riesgo de las minas anti-persona y se les incluye en las listas de reparto de comida. La Agencia deriva a las personas con necesidades específicas – tales como los discapacitados y los ancianos – hacia instituciones especializadas. También dirigen a los repatriados que necesitan asesoramiento jurídico a las autoridades gubernamentales competentes o a otras organizaciones que les puedan ofrecer asistencia específica.

Después de recoger las ayudas de ACNUR en Colombo, Selliah reunió a su familia y partió a su aldea en Mannar. "Estoy deseando ir a casa, ver a mis familiares y empezar una nueva vida", dijo. "Soy productor de arroz, así que volveré a hacer eso. Después de todo, es lo que sé hacer".

Unos 2.800 refugiados de Sri Lanka en la India y en otros lugares han expresado su deseo de regresar a casa en un futuro próximo. ACNUR piensa que un solo refugiado deseando regresar es demasiado, y está dispuesto a ayudar a personas como Selliah a lograr su sueño.

Por Sulakshani Perera en Colombo, Sri Lanka