El viaje de vuelta a casa de la supermodelo sursudanesa Alek Wek

La ex refugiada se reunió con los recién llegados de Sudán y destacó su compromiso de apoyar los programas que ayudan a los retornados a volver a sus hogares.

La supermodelo Alek Wek regresó a Sudán del Sur para encontrarse con refugiados y retornados un año después de la independencia del país.  © ACNUR

JUBA, Sudán del Sur, 25 de Julio (ACNUR) – La supermodelo y exrefugiada Alek Wek ha regresado recientemente a su Sudán del Sur natal para conmemorar el incipiente primer aniversario de la nación, encontrarse con refugiados y visitar los programas con los que ACNUR ayuda a varios cientos de miles de retornados a reconstruir sus vidas.

Durante su largo viaje esta modelo dinka que huyó a Inglaterra cuando era una adolescente, en 1991, asistió el 9 de julio en Juba a la ceremonia oficial para conmemorar la independencia de Sudán del Sur. Su visita ha llegado en un momento en el que decenas de miles de sudaneses huyen de su país hacia los remotos campos de refugiados de Sudán del Sur, escapando de los combates en los estados fronterizos.

Wek visitó uno de los campos, Yusuf Batil, en el condado de Maban, donde ACNUR y sus socios han estado luchando para ofrecer asistencia a más de 34.000 refugiados en condiciones muy duras, aguadas por lluvias torrenciales. La modelo conoció a un grupo de refugiados que habían sido reubicados desde un campo cercano a la frontera y que dijeron que se sentían aliviados de haber sido trasladados a una zona más segura.

Aunque preocupada por los nuevos problemas que enfrenta Sudán del Sur, Wek dijo que estaba conmovida por la resistencia y la determinación de toda la gente que conoció. "En la estación de Juba algunos retornados habían estado esperando un año para que les asignaran una tierra para asentarse pero aún así están esperanzados y orgullosos de que les hayan devuelto su país" enfatizó.

Wek declaró que está decidida a apoyar los programas de ACNUR para los retornados en áreas como la educación, la salud y la agricultura. En una aldea cercana a su pueblo natal, en Wau, del que huyó cuando tenía 10 años, Wek vio por sí misma cómo las intervenciones humanitarias pueden ayudar. La Agencia de la ONU para los Refugiados financió la construcción de un centro comunitario, una comisaría de policía y una clínica en la aldea de Alek Chok y actualmente ofrece semillas y herramientas para el cultivo de sus propias cosechas a 500 familias que viven allí.

"Una y otra vez oigo a la gente hablar de la necesidad de educación" dijo Wek mientras visitaba Wau. Fue recibida por niños que cantaban y bailaban y también vio una obra interpretada por personas que habían regresado desde el sur de la capital de Sudán, Jartum.

Una mujer de Alek Chok le dijo a Wek que sus hijos tenían que caminar dos o tres horas para llegar a la escuela de secundaria. "Es muy importante que las niñas en concreto accedan a la educación en Sudán del Sur" afirmó Wek, añadiendo que esperaba poder ayudar al ACNUR a continuar apoyando las iniciativas educativas en su país natal.

Es un gran problema para ACNUR, que desde 2005 ha financiado la construcción de un gran número de escuelas de primaria para comunidades locales en zonas con altos índices de personas retornadas. La Agencia también ha financiado la construcción de institutos para la formación de profesores en Juba, la capital de Sudán del Sur y en la ciudad de Aweil, en el noroeste de Bahr el Ghazal Norte.

La gente con un buen nivel educativo será esencial para la reconstrucción de un país que ha quedado devastado y sin profesionales tras casi dos décadas de guerra.

"Siempre he sentido que es importante apoyar los esfuerzos de las organizaciones que ayudan a los refugiados a reconstruir sus vidas. Como refugiada de Sudán del Sur entiendo lo que supone verse obligado a huir de tu casa. Es doloroso, asusta y puede separarte de tus seres queridos" dijo Wek durante su visita.

La modelo sursudanesa concluyó su viaje a casa como la principal oradora de la conferencia TEDx que tuvo lugar desde Sudán del Sur. Reflexionó sobre su viaje y reiteró su compromiso para ayudar a reconstruir su país, poniendo un especial énfasis en la juventud.

Wek fue descubierta por un cazatalentos en un parque de Londres. Acabó convirtiéndose en una de las primeras modelos africanas en aparecer en las pasarelas de los centros de moda más importantes del mundo. Ahora vive en Estados Unidos.

Por Charity Tooze en Juba, Sudán del Sur