Declaración en la Mesa Redonda de Alto Nivel de Donantes sobre la Situación Humanitaria en Venezuela

Damas y caballeros,

Gracias por convocar esta reunión tan oportuna para renovar nuestro compromiso con el pueblo de Venezuela, el cual también se ha visto afectado por la crisis de COVID.

Estamos reunidos hoy, bajo los auspicios del Reino de Suecia y el Coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU, para renovar y fortalecer nuestro compromiso de encontrar soluciones para el pueblo de Venezuela, que se ha visto trágicamente afectado por la profunda crisis política, socioeconómica, humanitaria y de derechos humanos en su país, ahora agravada por la pandemia de COVID-19.

Como saben, esta dramática situación ha traído penurias y sufrimiento a muchas personas venezolanas, obligando a más de 5 millones de mujeres, niñas, niños y hombres a huir, principalmente a otros países de la región, la mayoría en situaciones de extrema vulnerabilidad y con necesidad de protección internacional. Como saben, junto con la OIM, el ACNUR está liderando la respuesta humanitaria en la región, junto con gobiernos, otras agencias de la ONU y nuestros socios.

Limitaré mis comentarios hoy a la situación dentro de Venezuela, pero permítanme reconocer los compromisos sustanciales hechos por los donantes en la Conferencia de Donantes en solidaridad con los Refugiados y Migrantes de Venezuela que celebramos en mayo pasado. Gracias por sus contribuciones. Estos fondos nos han permitido ampliar la respuesta humanitaria dentro del país, además de la región. Espero que la reunión de hoy nos permita aumentar la movilización de recursos.

También debemos reconocer el impacto de la pandemia de COVID-19 que afectó desproporcionadamente a las Américas y afectó a muchos refugiados y migrantes venezolanos. Muchos han perdido su trabajo, vivienda, seguridad alimentaria y acceso a la salud. Es en este difícil contexto que más de 100.000 venezolanos han regresado a su país desde mediados de marzo, ya que muchos ya no pueden mantenerse en el exterior.

Con demasiada frecuencia, los retornos a Venezuela se producen en circunstancias peligrosas. Con fronteras cerradas y restricciones de viaje vigentes, muchos están utilizando rutas irregulares, lo que los hace vulnerables, especialmente a las mujeres, las niñas y los niños, a la explotación y el abuso.

Llevamos años trabajando en Venezuela. No debemos olvidar que Venezuela ha acogido durante muchos años a refugiados colombianos y tenemos alrededor de un centenar de funcionarios en el país. Trabajamos principalmente a lo largo de las fronteras del país y en comunidades de acogida vulnerables. Este año, ACNUR ha asistido a más de 452.000 personas a través de intervenciones de protección, educación, albergue y WASH.

Como líder del Grupo de Protección y del Grupo de Vivienda / Artículos no alimentarios / Energía, el ACNUR es una parte integral de los esfuerzos interinstitucionales en el marco del Plan de Respuesta Humanitaria. Hemos donado Unidades de Vivienda para Refugiados y hemos rehabilitado centros de salud y recepción para tamizaje sanitario, instalaciones de cuarentena y alojamientos de emergencia. En 68 comunidades, nuestros equipos apoyan redes de mujeres y jóvenes, así como otras iniciativas en el terreno. Realizamos monitoreo de protección a lo largo de la frontera y en las comunidades para brindar información y orientación junto con asistencia legal y apoyo psicosocial.

Tenemos acceso a algunos de los centros de cuarentena y hemos observado que hay áreas donde las mejoras son muy necesarias. Los desafíos continúan, incluyendo la seguridad de nuestro personal y socios, así como el acceso humanitario en algunas partes del país. Y antes de cerrar, hay algo que quiero enfatizar. Las personas venezolanas que regresan han sido acusadas ​​de traer consigo el virus. Esto ha dado lugar a algunos casos de estigmatización, que tienen el potencial de afectar negativamente sus perspectivas de reintegración. Y de hecho, hemos observado algunos movimientos inversos a Colombia y más allá.

ACNUR está trabajando con la sociedad civil para responder a las crecientes necesidades dentro de Venezuela. También pedimos a nuestros amigos y partes interesadas que renueven su tan necesario apoyo a la población venezolana y que nos ayuden a cumplir con nuestro mandato de permanecer y cumplir. Porque, si bien el impacto de esta crisis llega a toda América Latina y el Caribe, el trabajo más crucial permanece dentro del país. Solo mejorando nuestro apoyo y ampliando nuestra respuesta en Venezuela podremos trabajar de manera significativa por soluciones en toda la región.

Gracias.